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HISTORIAS PARA NIÑOS QUE PIENSAN 2
   

FARUQ Y LAS TERMITAS.

 

Era un soleado da de domingo. Faruq haba ido de excursin al bosque con su clase. l y sus amigos se pusieron a jugar al escondite. De repente, Faruq oy una voz que deca: Cuidado!. Mir a derecha e izquierda, sin saber de dnde vena dicha voz, pero no vio a nadie.

Un poco ms tarde, volvi a escuchar la misma voz. Esta vez dijo: Estoy aqu abajo!.

Faruq se dio cuenta de que, justo al lado de su pie, haba un insecto parecido a una hormiga.

Quin eres?, le pregunt.

 

 

Soy una termita, contest la minscula criatura.

Nunca he odo hablar de un animal llamado termita, dijo Faruq pensativo. Vives sola?

No, respondi el insecto. Vivimos en grandes grupos dentro de nidos. Si quieres, re mostrar uno.

Faruq estuvo de acuerdo, as que marcharon. Cuando llegaron, lo que la termita le ense a Faruq era algo parecido a un edificio alto con ventanas.

Qu es esto?, quiso saber Faruq.

Es nuestra casa, le explic la termita. La construimos nosotras mismas.

Pero sois tan pequeas!, objet Faruq. Si tus amigas tienen tu misma talla, cmo podis hacer algo tan grande como esto?

La termita sonri. Tienes razn al sorprenderte, Faruq, porque es realmente sorprendente que criaturas tan pequeas como nosotras podamos construir lugares como ste. Pero no olvides que esto es algo fcil para Dios, que nos cre a todos.

An ms, aparte de ser muy altas, nuestras casas tienen otras peculiaridades. Por ejemplo, tenemos habitaciones especiales para los nios, lugares para cultivar el moho, y la habitacin de la reina. Y no olvides el sistema de ventilacin. Gracias a l, equilibramos la humedad y la temperatura del interior. Y, antes de que se me olvide, djame decirte algo ms: somos ciegas!

Faruq estaba atnito: A pesar de ser tan pequeas y de que apenas podis ver, construs casas como los edificios que hacen las personas. Cmo es posible?

La termita sonri de nuevo: Como te dije antes, es Dios quien nos proporciona este extraordinario talento. Nos cre de tal manera que podemos hacer todas estas cosas. Pero ahora debo regresar a casa y ayudar a mis amigas.

Faruq lo comprendi: Muy bien, ahora mismo voy a ir a contarles a mi profesor y a mis compaeros lo que he aprendido de vosotras.

Buena idea, Faruq, dijo la termita despidindose. Cudate. Espero volver a verte.

ASAD Y LAS MARIPOSAS DE COLORES.

El fin de semana, Asad fue a visitar a su abuelo. Los dos das pasaron muy deprisa y, antes de que se diera cuenta, su padre lleg para llevarlo de vuelta a casa. Asad le dijo adis a su abuelo y fue hacia el coche. Se puso a mirar por la ventanilla mientras esperaba a que su padre metiese las cosas en el maletero. Una mariposa que estaba posada en una flor cercana bati sus alas y vol hacia la ventanilla.

Vas a casa, Asad?, pregunt la mariposa con su vocecita.

Asad estaba atnito: Me conoces?, le pregunt.

Desde luego, sonri la mariposa. He odo a tu abuelo hablar a los vecinos de ti.

Por qu no has venido a verme antes?, le pregunt Asad.

No poda, porque slo era una crislida en lo alto de un rbol del jardn, le explic la mariposa.

Una crislida? Qu es eso?, pregunt Asad, que siempre haba sido un nio muy curioso.

Djame que te lo explique desde el principio, dijo la mariposa tomando aliento. Nosotras, las mariposas, eclosionamos del huevo como minsculas larvas y luego pasamos a ser orugas. Nos alimentamos mordisqueando hojas. Luego, utilizamos un lquido que sale de nuestros cuerpos como si fuese un hilo y nos envolvemos en l. Ese pequeo envoltorio que tejemos se llama crislida. Pasamos un tiempo dentro de l hasta que crecemos. Cuando nos despertamos y salimos fuera tenemos unas alas de colores brillantes. Pasamos el resto de nuestra vida volando y alimentndonos de las flores.

Asad asinti pensativo: Quieres decir que todas esas mariposas de colores fueron crislidas antes de que les salieran alas?

Ves a la oruga de esa rama?, pregunt la mariposa.

S, la veo. Est devorando las hojas. Tiene mucha hambre.

Es mi hermana pequea, sonri la mariposa. Dentro de poco se convertir en crislida y, un da, ser una mariposa como yo.

Asad tena muchas preguntas que hacerle a su nueva amiga. Cmo planificas este cambio? Me explico: cuando sales del huevo, cunto tiempo eres crislida y cmo fabricas el hilo para hacer el saco que te envuelve?

Yo no planifico nada, explic la mariposa con paciencia. Dios nos ha enseado lo que necesitamos hacer cuando lo precisamos. Slo actuamos segn los deseos de nuestro Seor.

Asad estaba realmente impresionado. Los diseos de vuestras alas son maravillosos. Y en todas las mariposas son diferentes, verdad? Son verdaderamente coloridas y llamativas!

Eso es una prueba del arte incomparable de Dios. Nos cre una a una de la forma ms bella imaginable, le explic su amiga.

Asad asinti con entusiasmo: Resulta imposible no fijarse en las cosas hermosas que Dios ha creado. Hay cientos de ejemplos a nuestro alrededor!

La mariposa asinti: Tienes razn, Asad. Necesitamos dar gracias a Dios por todas estas bendiciones.

Asad mir por encima de su hombro: Ya viene mi padre. Me parece que nos marchamos. Encantado de conocerte. Podemos charlar otra vez cuado vuelva la semana que viene?

Desde luego, asinti la mariposa. Que tengas buen viaje de regreso a casa.

Todo cuanto hay en los cielos y en la tierra proclama la infinita gloria de Dios ( Sura 57:1 El hierro.)

No ves que Dios hace caer el agua del cielo, y hacemos brotar mediante ella frutos de gran variedad de colores igual que en las montaas hay vetas blancas y rojas de diversas tonalidades, y [otras] de un negro intenso, y [cmo] entre los hombres, los animales y el ganado existe tambin gran variedad de colores? De todos Sus siervos, slo quienes estn dotados de conocimiento [innato] temen [realmente] a Dios: [pues slo ellos comprenden que,] en verdad, Dios es todopoderoso, indulgente. ( Sura 35:27-8 El originador.)

EL PJARO CARPINTERO E IRFAN.

Un domingo, Irfan fue de paseo al bosque con su padre. Mientras paseaban, pensaba en lo hermosos que eran los rboles y la naturaleza. Su padre se encontr con un amigo y, mientras los mayores hablaban, Irfan oy un ruido: Tap, tap, tap, tap, tap, tap

El sonido provena de un rbol. Irfan se acerc al pjaro que haca ese ruido y le pregunt: Por qu golpeas el rbol con tu pico de esa manera?

El pjaro dej lo que estaba haciendo y se volvi para mirar a Irfan. Soy un pjaro carpintero, respondi. Hacemos agujeros en los rboles y construimos nuestros nidos en ellos. A veces almacenamos comida. ste es el primer agujero que he hecho, aunque har cientos como l.

Irfan mir el agujero ms detenidamente. Bueno, pero cmo almacenas la comida en un sitio tan pequeo?, le pregunt.

Los pjaros carpinteros nos alimentamos principalmente de bellotas, que son muy pequeas, le explic. Dentro de cada agujero que haga meter una bellota. De este modo almacenar suficiente comida.

Irfan estaba asombrado: Pero en vez de esforzarte haciendo muchos agujeros pequeos, dijo, podas hacer un agujero grande y meter all toda la comida.

El pjaro carpintero sonri: Si hiciese eso, otros pjaros podran encontrar mi almacn y robar mis bellotas. Adems, los agujeros que hago tienen dimensiones distintas, para introducir las bellotas de acuerdo a su tamao. El tamao de la bellota y el del agujero son idnticos. As, la bellota encaja perfectamente dentro del agujero. Gracias a que Dios hizo mi pico para que pudiera volver a sacar las bellotas de los agujeros fcilmente, no tengo problemas en hacerlo; pero otros pjaros no pueden, as que mi comida est a salvo. Por supuesto, no tengo el juicio suficiente para elaborar este plan. Slo soy un simple pjaro carpintero. Dios permite que haga estas cosas. Es Dios quien me ensea cmo esconder la comida, y quien cre mi pico de forma apropiada para poder hacerlo. En realidad, no se trata slo de m todos los seres vivos son capaces de hacer este tipo de cosas porque Dios los ense.

Irfan estuvo de acuerdo: Tienes razn. Gracias por contarme todo esto. Me has hecho recordar el gran poder de Dios.

Irfan dijo adis a su amiguito y volvi con su padre. Estaba muy contento porque, dondequiera que miraba, encontraba otro de los milagros de Dios..

 

JALAL Y LA GAVIOTA.

Cuando viajaba en ferry y hacía buen tiempo, lo que más le gustaba a Jalal era sentarse en cubierta; de este modo, veía el mar más de cerca y podía mirar a su alrededor con más facilidad. Un día Jalal se embarcó en el ferry con su madre. Enseguida, fue a sentarse en cubierta. Un grupo de gaviotas seguía al barco como si estuviesen echando una carrera. Las gaviotas hicieron una exhibición maravillosa, arremolinándose y girando en el aire, y disputándose los trozos de pan que les tiraban los viajeros.

Una de ellas se acercó planeando y aterrizó al lado de donde estaba sentado Jalal. “¿Te ha gustado nuestra exhibición de vuelo?”, le preguntó. “He observado que nos mirabas con mucha atención. ¿Cómo te llamas?”

“Me llamo Jalal. Sí, me ha gustado mucho. Me he fijado en que podéis permanecer en el aire sin batir las alas. ¿Cómo lo conseguís?”

La gaviota asintió con la cabeza: “Las gaviotas nos situamos según la dirección del viento. Incluso si éste es muy débil, las corrientes de aire ascendentes nos elevan. Utilizamos este movimiento y así podemos hacer largos viajes sin mover las alas.”

“Nos movemos hacia delante y hacia atrás en las masas de aire que se elevan del mar”, continuó. “Estas corrientes hacen que siempre haya aire bajo nuestras alas, lo que nos permite permanecer en él sin gastar demasiada energía.”

Jalal no estaba muy seguro de haberlo comprendido bien: “Os he visto en el cielo sin mover las alas, como si estuvieseis colgadas. ¿Y eso lo hacéis actuando según la dirección del viento? Lo entiendo pero, ¿cómo calculáis la fuerza y dirección del viento?”

“Resulta imposible que nosotras, con nuestro poco entendimiento, podamos hacer algo así”, empezó diciendo la gaviota. “Cuando Dios nos creó, nos enseñó cómo volar y cómo permanecer en el aire sin gastar energía. Son ejemplos que prueban la existencia de Dios y nos hacen comprender Su poder.”

Jalal pensó en otra pregunta: “Sí, permanecéis suspendidas en el cielo como si estuvieseis sujetas con una cuerda. Para hacer algo así necesitaríais saber matemáticas muy bien y ser capaces de hacer unos cálculos muy detallados. Sin embargo, es algo que hacéis sin problema desde el primer vuelo, ¿verdad?”

“Desde luego”, asintió la gaviota. “Nuestro Señor dio a cada ser vivo la inspiración que necesita. Todos hacemos lo que se nos ha dicho que hagamos. Nunca olvides que Dios todo lo abarca y que todo está bajo Su control. Él es el Señor de todas las cosas. En el Corán puedes encontrar muchos versículos que hablan de esto. El ferry se está acercando a tierra, y yo voy a reunirme con mis amigas. Hasta la vista.”

Jalal observo cómo su nueva amiga se alejaba volando, haciéndose cada vez más pequeña en la distancia.

Cuando llegó a casa, Jalal buscó en el Corán un versículo que hablara de que todo está bajo el control de Dios. Lo encontró en la sura Hud, y enseguida lo aprendió de memoria:

“Ciertamente, he puesto mi confianza en Dios, [que es] mi Sustentador y también vuestro Sustentador: porque no existe criatura viva a la que Él no tenga asida por el copete. ¡En verdad, el camino de mi Sustentador es recto!” ( Sura 11:56 Hud.)

“¿Es que esos [que niegan la verdad] no se han parado jamás a considerar a las aves, volando suspendidas [por Dios] en el aire, y que nadie excepto Dios las mantiene en vuelo? ¡Ciertamente, en esto hay en verdad mensajes para una gente dispuesta a creer!” ( Sura 16:79 La abeja.)

Queridos niños, ¿habéis oído hablar de un pájaro llamado megapode? Cuando tiene pollos que criar, es siempre el macho el que los cuida. Primero, la madre cava un gran agujero donde pone los huevos. Tras la puesta, el macho mantiene el nido a una temperatura de tres grados. Para medirla, entierra el pico en la arena que cubre el nido, usándolo como si fuera un termómetro. El pájaro repite la operación una y otra vez. Si sube la temperatura, inmediatamente hace agujeros para que entre el aire y baje. Su pico es tan sensible que, si alguien arrojara un puñado de tierra encima del nido y la temperatura subiera lo más mínimo, podría detectarlo. Nosotros sólo podemos medir la temperatura utilizando un termómetro y, sin embargo, los megapodes lo han estado haciendo durante cientos de años sin equivocarse.

Dios es quien se lo ha enseñado, quien les ha dotado de un pico capaz de tener la sensibilidad de un termómetro.

 
 
    
 

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