EL ENGAO DEL EVOLUCIONISMO
La pregunta es: Pueden decirme algo que sepan
acerca de la evolucin, algo que sea cierto? Plante esta pregunta
a las autoridades en geologa en el Field Museum de Historia Natural
y la nica respuesta que obtuve fue el silencio Luego me despabil
y me di cuenta que siempre viv engaado al tomar al evolucionismo,
de alguna manera, como verdad revelada.
Colin Patterson. Paleontlogo de grado en el Museo de Historia Natural
y autor del libro La Evolucin 106
Alo largo de este escrito centramos la atencin en la naturaleza
inerte, es decir, en los cuerpos celestes, la luz, los tomos y los
elementos de la materia. Despus de un extenso examen llegamos a la
conclusin de que el universo no puede ser de ninguna manera el producto
de la casualidad. Por el contrario, cada uno y todos los detalles
del universo exhiben una creacin superior. Esta conclusin constata
a su vez que el materialismo, en un esfuerzo por negar esa creacin,
no es ms que una falacia.
La invalidez del materialismo anula todas las
otras teoras que hunden sus races en el mismo. La principal de esas
teoras es el darwinismo, o como tambin se lo llama, la teora de
la evolucin: sostiene que la vida pas a existir de lo no viviente,
pero colaps frente al hecho de que el universo fue creado por Dios.
El astrofsico norteamericano Hugh Ross explica as ese hecho: "El
atesmo, el darwinismo y virtualmente todos los 'ismos' que emanan
de las filosofas de los siglos XVIII y XIX estn construidos sobre
el supuesto -supuesto incorrecto- de que el universo es infinito.
La singularidad (del Big Bang) nos ha enfrentado con la Causa ms
all/detrs/anterior al universo y con lo que ste contiene, incluida
la vida"107.
Dios crea el universo y proyecta todos sus detalles. Por lo tanto,
es imposible que sea cierta la teora de la evolucin, la cual atribuye
la existencia de los seres vivientes a la casualidad.
Por cierto, cuando analizamos la teora de la evolucin vemos que
los descubrimientos cientficos realmente la refutan. El designio
que caracteriza a los seres vivientes es ms brillante y complejo
que el inherente al mundo inanimado, que ya analizamos en este libro.
En el mundo de lo viviente podemos examinar cun delicadamente estn
ordenados los tomos. Podemos profundizar ese examen y ver los mecanismos
extraordinarios que poseen las protenas, las enzimas y las clulas.
Sin duda, este notable plan con un propsito que se manifiesta en
la vida, ha invalidado el darwinismo a fines del siglo XX.
El tema lo tratamos de modo pormenorizado en otros trabajos nuestros.
Pero debido a su importancia, encontramos necesario researlo.
El Colapso De La Teora
La teora de la evolucin es una filosofa y una concepcin del mundo
que produce hiptesis imaginarias y escenarios falsos con el objeto
de explicar la existencia y el origen de la vida en trminos de meras
casualidades. El origen de esta filosofa se remonta a la Grecia antigua.
Todas las filosofas ateas que niegan la creacin abrazan y defienden
la idea de la evolucin, directa o indirectamente. Esa misma condicin
se aplica hoy da a todas las ideologas y sistemas que antagonizan
con la religin.
El concepto evolucionista ha sido ocultado bajo una forma cientfica
durante los ltimos 150 aos con el objeto de justificar su aceptacin.
Aunque planteada como una teora supuestamente cientfica a mediados
del siglo XIX, no ha sido verificada hasta ahora por ningn descubrimiento
o experimento cientfico, a pesar de todos los esfuerzos hechos por
sus defensores. Por cierto, la "misma ciencia" de la que depende la
teora en gran medida, ha demostrado y sigue demostrando repetidamente
que en realidad no tiene mrito alguno.
Los laboratorios experimentales y los clculos de probabilidad han
dejado definidamente en claro que los aminocidos, de los cuales proviene
la vida, no se pudieron formar por casualidad. La clula, que supuestamente
emergi de modo fortuito bajo las condiciones terrestres primitivas
y descontroladas, an no puede ser sintetizada ni siquiera en los
laboratorios ms sofisticados y de alta tecnologa del siglo XX. No
se ha encontrado nunca en el mundo, a pesar de las investigaciones
ms prolongadas y diligentes en los registros fsiles, una sola "forma
transitoria", es decir, criaturas que se supone exhiban la evolucin
gradual que llevaba a organismos primitivos a grados ms avanzados,
como sostiene la teora neodarwinista.
Los evolucionistas, al esforzarse por reunir las evidencias que
justifiquen su teora, han probado involuntariamente que la evolucin
nunca pudo tener lugar!
La persona que originalmente present la teora de la evolucin en
la forma que en esencia es difundida hoy da, fue un ingls aficionado
a la biologa llamado Charles Darwin. En 1859 public sus primeras
ideas en un libro titulado El Origen de las Especies por Medio de
la Seleccin Natural. Darwin supuso en este escrito que todos los
seres vivientes tuvieron un ancestro comn y que uno se desarroll
de otro por medio de la seleccin natural. Segn l, los seres que
mejor se adaptaban al habitat transferan sus cualidades provechosas
a las generaciones subsiguientes. Esas cualidades, despus de acumularse
a lo largo del tiempo, transformaban a las existencias del caso en
especies totalmente distintas de sus ancestros. El ser humano resultaba
el producto ms desarrollado por medio del mecanismo de la seleccin
natural. En resumen, el origen de una especie era otra especie.
Las caprichosas ideas de Darwin fueron tomadas y promovidas por ciertos
crculos polticos e ideolgicos que las hicieron populares. La principal
razn para que eso sucediera resida en que el nivel de conocimiento
de aquellos das an era insuficiente para poder revelar que los escenarios
imaginarios de Darwin eran falsos. Cuando ste present sus suposiciones,
an no existan las disciplinas de la gentica, la microbiologa y
la bioqumica. Si estas ramas de la ciencia ya hubiesen estado presentes,
Darwin podra haberse dado cuenta fcilmente que su teora era totalmente
no cientfica y seguramente no habra querido promover esos conceptos
sin sentido: el conocimiento posterior determina que las especies
ya existen en los genes y que es imposible que la seleccin natural
produzca nuevas especies por medio de la alteracin de los genes.
Mientras resonaba el eco del libro de Darwin, el botnico austraco
Gregor Mendel descubra las leyes de la herencia en 1865. Pero ese
descubrimiento pas a tener importancia recin en el decenio de 1900
con el nacimiento de la gentica. Poco despus se descubrieron las
estructuras de los genes y de los cromosomas. El descubrimiento en
1950 de la molcula que incorpora la informacin gentica, es decir
la del ADN, precipit a la teora de la evolucin en una gran crisis:
no se poda explicar por medio de los sucesos casuales el origen de
la inmensa cantidad de informacin en el ADN.

Charles Darwin |
Adems de todos esos progresos cientficos, luego de muchos aos de
investigacin no se haba encontrado ninguna forma transitoria que exhibiera
la supuesta evolucin gradual de especies primitivas a especies avanzadas
de los organismos vivientes.
El progreso cientfico alcanzado debera haber enviado la teora
de Darwin al basurero de la historia. Sin embargo, no fue as porque
ciertos crculos insistieron en revisarla, renovarla y elevarla a
un nivel de doctrina infalible. Ese esfuerzo se justifica nicamente,
antes que en preocupaciones cientficas, en la intencin ideolgica
que lo anima.
De cualquier modo, algunos crculos que crean en la necesidad de
respaldar a la teora que haba llegado a un atolladero, construyeron
un modelo nuevo. Se lo denomin neodarwinismo: sostiene que las especies
se desarrollaron como resultado de las mutaciones -cambios leves en
los genes- y que los seres ms aptos sobrevivieron a travs del mecanismo
de seleccin natural. Sin embargo, cuando se comprob que el mecanismo
propuesto por los neodarwinistas era invlido y que esos cambios menores
no eran suficientes para la formacin de seres vivientes, los evolucionistas
pasaron a buscar otros modelos. Se presentaron con una nueva suposicin
llamada "equilibrio punctuado" que no se apoya en ningn fundamento
racional o cientfico. Este modelo sostiene que los seres vivientes
pasaron a convertirse repentinamente en otras especies sin ninguna
forma transitoria. En otras palabras, de manera sbita aparecieron
especies que no contaban con ningn tipo de "ancestros" que hayan
pasado por el proceso evolutivo. Aunque esa era una manera de describir
la creacin, los evolucionistas eran renuentes a admitirlo. Intentaron
disimularlo con escenarios incomprensibles. Por ejemplo, dijeron que
el primer pjaro pudo haber surgido de un huevo de reptil de manera
totalmente repentina. La misma teora sostuvo tambin que los animales
carnvoros de tierra firme pudieron haberse convertido en ballenas
gigantes al sufrir una amplia y repentina transformacin.
Esas conjeturas, que contradicen todas las reglas de la gentica,
la biofsica y la bioqumica, son tan "cientficas" como los cuentos
de hadas en donde las ranas se transforman en princesas! De todos
modos, algunos paleontlogos evolucionistas agobiados por la crisis
en la que estaba la creencia darwinista, hicieron suya dicha teora,
aunque resultaba ms grotesca que el neodarwinismo.
El nico propsito que animaba al modelo de equilibrio punctuado
era proveer una explicacin al vaco existente en los registros fsiles,
vaco que no poda ser explicado por el modelo neodarwinista. Sin
embargo, desde el punto de vista racional, es muy difcil explicar
ese vaco en la evolucin de los pjaros suponiendo que uno de ellos
"sali repentinamente de un huevo de reptil", puesto que los propios
evolucionistas haban sostenido que la evolucin de una especie a
otra requiere modificaciones importantes y provechosas en la informacin
gentica. Sea como sea, ninguna mutacin mejora la informacin gentica
o le agrega alguna nueva. Las mutaciones solamente trastornan la informacin
gentica. As, las "mutaciones" imaginadas por el modelo de equilibrio
punctuado produciran nicamente "abultadas" o "grandes" reducciones
y perjuicios a la informacin gentica.
Obviamente, la teora del equilibrio punctuado fue, simplemente,
producto de la imaginacin. A pesar de esta verdad evidente, los defensores
del evolucionismo no vacilaron en honrarla. Se vieron forzados a ello
pues el modelo de evolucin propuesto por Darwin no poda ser comprobado
con los registros fsiles. Darwin supona que las especies sufrieron
un cambio gradual, lo cual requera la existencia de seres extravagantes
mitad pjaro mitad reptil, o mitad pez mitad reptil. Sin embargo,
no se encontr ninguna de esas "formas transitorias" a pesar de las
prolongadas bsquedas y los cientos de miles de fsiles desenterrados.
Los evolucionistas se agarraron al modelo de equilibrio punctuado
con la esperanza de ocultar el gran fracaso con los fsiles. Como
hemos dicho antes, era muy evidente que esta teora se trataba de
algo caprichoso, por lo que rpidamente se autoanul. El modelo de
equilibrio punctuado nunca fue algo coherente sino que ms bien fue
usado como una respuesta de apuro para los casos en que el modelo
de evolucin gradual no se adaptaba para nada. Y debido a que los
evolucionistas comprueban hoy da que rganos complejos como alas,
ojos, pulmones, cerebro y otros refutan explcitamente el modelo de
evolucin gradual, se ven compelidos en dichos casos particulares
a refugiarse en las interpretaciones fantsticas del modelo equilibrio
punctuado.
Existe Algn Registro Fsil Que Verifique La
Teora De La Evolucin?
La teora de la evolucin argumenta que la evolucin de una especie
en otra tiene lugar gradualmente, paso a paso, a lo largo de millones
de aos. La inferencia lgica que se extrae de ello es que durante
esos perodos de transformacin debieron existir organismos monstruosos
llamados "formas transitorias". Y dado que segn los evolucionistas
esa transformacin ocurri paso a paso, la variedad y cantidad de
las formas transitorias deberan contarse por millones. Y de haber
existido, veramos sus restos por todas partes. Si esa tesis es correcta,
la cantidad de formas transitorias debera ser mayor que la cantidad
de especies vivas hoy da y sus restos fosilizados deberan abundar
en todo el mundo.
Los evolucionistas han estado buscndolos desde la poca de Darwin,
pero el resultado ha sido un desengao aplastante. En ningn lugar
del mundo -en tierra firme o en las profundidades martimas- se ha
descubierto una forma transitoria entre dos especies.
El propio Darwin era totalmente consciente de
dicha ausencia. Estaba muy esperanzado de que en el futuro se las
encontrara. A pesar de esa esperanza, se daba cuenta que el obstculo
ms grande que bloqueaba su teora era la ausencia de formas transitorias.
Es por eso que escribi en El Origen de las Especies: "Si las especies
han descendido por grado de otras especies, por qu no encontramos
en todas partes innumerables formas de transicin? Por qu no est
toda la naturaleza confusa, en lugar de estar las especies bien definidas
segn vemos? Pero como, segn esta teora, tienen que haber existido
innumerables formas de transicin, por qu no las encontramos enterradas
en nmero incontable en la corteza terrestre? Pero en las regiones
intermedias de vida, por qu no encontramos actualmente variedades
intermedias de ntimo enlace? Esta dificultad, durante mucho tiempo,
me desconcert por completo"108.
Darwin tena razn en sentirse atormentado. El
problema incomod tambin a otros evolucionistas. El conocido paleontlogo
britnico Derek V. Ager admite este hecho embarazoso: "Lo que se presenta,
si analizamos pormenorizadamente los registros fsiles, ya sea a nivel
de rdenes o especies, es que lo que encontramos una y otra vez no
es una evolucin gradual sino la repentina explosin o aparicin de
un grupo a expensa de otro"109.
El vaco en los registros fsiles no puede justificarse
por medio de la expresin de deseos de que algn da se encontrarn
esos "eslabones perdidos" porque an no se desenterr una cantidad
suficiente. T. Neville George, otro paleontlogo evolucionista explica
la razn: "No hay ninguna necesidad de disculparse por ms tiempo
de la pobreza de los registros fsiles. En cierta manera se han vuelto
casi inmanejables por lo cuantioso y los descubrimientos estn poniendo
fuera de lugar la integracin Sin embargo los registros fsiles continan
componindose principalmente de vacos"110.
La Vida Emergi En La Tierra De Forma Sbita Y
Con Formas Complejas
Cuando se examinan las estructuras terrestres y los registros fsiles,
se ve que los organismos vivientes aparecieron simultneamente. El
estrato ms antiguo en donde se encontraron fsiles de seres vivientes
es el "Cmbrico", y tiene una edad estimada de 530-520 millones de
aos.
Esos restos aparecen repentinamente, sin ancestros que los hayan
antecedido. En la literatura cientfica se denomina "Explosin Cmbrica"
al vasto mosaico de organismos vivientes que constituyen la gran cantidad
de criaturas complejas aparecidas de golpe en aquella poca.
La mayora de los organismos all encontrados
poseen rganos muy avanzados, como los ojos, o sistemas vistos en
criaturas con una organizacin altamente desarrollada, como las branquias,
el sistema circulatorio, etc. En los registros fsiles no hay ningn
signo que indique que dichos organismos tuvieron algn ancestro. Richard
Monestarsky, editor de la revista "Earth Sciences", dice acerca de
la aparicin repentina de especies vivientes: "Hace 500 millones de
aos aparecieron de modo repentino notables formas de animales complejos
que vemos hoy da. Ese momento, el comienzo del Perodo Cmbrico de
la Tierra, hace unos 550 millones de aos, marca la explosin evolutiva
que llen los mares con las primeras criaturas complejas. En un parpadeo
del tiempo geolgico, un planeta dominado por animales simples tipo
esponjas, dio paso a otro gobernado por una vasta variedad de bestias
sofisticadas, animales cuyos parientes an habitan el mundo de hoy"111.
Se Comprob que Son Invlidas la Mayora de
las Piezas Ms Apreciadas como Prueba de la Evolucin.
(Abajo) Fsil de pez Celecanto con una antigedad
de 410 millones de aos. Los evolucionistas supusieron que se
trataba de la forma transitoria que demostraba el paso de un
pez del agua a tierra firme. Pero al pescarse ms de cuarenta
ejemplares del mismo en los ltimos 50 aos, se revel que se
trata de una especie comn que incluso vive hasta hoy da.
(Derecha) Fsil de Arqueoptrix con una antigedad
de 135 millones de aos, considerado el ancestro de los pjaros
y que se supone evolucion a partir de los dinosaurios. Investigaciones
hechas sobre el fsil demostraron, por el contrario, que se
trataba de un pjaro extinto que alguna vez vol y luego perdi
esa capacidad. |
Los evolucionistas, incapaces de encontrar respuestas a la pregunta
de cmo la Tierra se cubri con miles de especies distintas, propusieron
un lapso imaginario de 20 millones de aos anterior al Perodo Cmbrico
para explicar la forma en que se origin la vida y "sucedi lo desconocido".
Ese perodo es llamado "el vaco evolutivo". No se ha hallado nada que
lo justifique y an hoy da sigue siendo convenientemente indefinido
y nebuloso.
En 1984 fueron desenterrados muchos invertebrados
complejos en Chengjiang, en la planicie central de Yunn, al sudoeste
de China. Entre los fsiles se encontraron tribolites, ahora extintos,
pero no menos complejos en su estructura que los invertebrados modernos.
El paleontlogo evolucionista sueco Stefan Bengston explica: "Si algn
suceso en la historia de la vida se asemeja al mito de la creacin
del ser humano, es esa repentina diversificacin de la vida marina
cuando organismos multicelulares pasaron a ser los actores dominantes
en la ecologa y en la evolucin. Desconcertante (y embarazoso) para
Darwin, ese suceso an nos trastorna" 112.
La aparicin repentina de esas existencias complejas sin predecesores,
no es menos desconcertante (y embarazosa) hoy da para los evolucionistas
que lo que fue para Darwin hace 135 aos. En casi 150 aos no avanzaron
un paso ms all del punto que fue un obstculo para Darwin.
Como se puede ver, los restos fsiles indican que los seres vivientes
no evolucionaron de formas primitivas a formas avanzadas, sino que,
por el contrario, emergieron repentinamente en un estado perfecto.
La ausencia de formas transitorias no es peculiar del Perodo Cmbrico.
Nunca se ha encontrado alguna forma transitoria que verifique la supuesta
"progresin evolutiva" de los vertebrados, es decir, desde los peces
a los anfibios, reptiles, pjaros y mamferos. En los registros fsiles
toda especie viviente se presenta de manera instantnea y en su forma
conocida y completa.
En otras palabras, los seres vivientes no pasaron a existir a travs
de la evolucin. Fueron creados.
FALSIFICACIONES DE LOS EVOLUCIONISTAS
Fraude En Los Dibujos
Los registros fsiles son la fuente principal para quienes buscan
evidencias de la teora de la evolucin. Si se los inspecciona cuidadosamente
y sin prejuicios, nos encontramos con que refutan la teora de la
evolucin antes que sustentarla. No obstante, los evolucionistas hicieron
interpretaciones engaosas y representaciones prejuiciosas de los
fsiles, de modo que mucha gente tuvo la impresin de que, en general,
sustentan la teora de la evolucin.
Lo que viene muy bien a los evolucionistas es que algunos fsiles
descubiertos son susceptibles de todo tipo de interpretaciones. La
mayora de los fsiles desenterrados no son confiables para una identificacin
satisfactoria. Generalmente consisten de fragmentos de huesos incompletos
y dispersos. Por esa razn resulta muy fcil distorsionar los datos
disponibles y usarlos como se desee. Nada sorpresivo, las reconstrucciones
(dibujos y modelos) hechas por los evolucionistas y que se basan en
esos restos fsiles, estn preparadas de modo totalmente especulativo
con el objeto de confirmar sus tesis. Dado que la gente se impresiona
mucho con la informacin visual, los modelos imaginarios de reconstruccin
se emplean para convencerla de que esas criaturas realmente existieron
en el pasado.
Los investigadores evolucionistas dibujaron criaturas imaginarias
parecidas a las humanas, generalmente a partir de un solo diente o
un fragmento de mandbula o hmero, para presentarlas luego al pblico
de modo sensacional como si tuviesen vinculacin con la evolucin
humana. Esos dibujos han jugado un gran papel para establecer la imagen
de un "ser humano primitivo" en la mente de muchos.
Los estudios basados sobre restos de huesos solamente
pueden revelar caractersticas muy generales de quien se trate. Los
detalles distintivos que estn presentes en los tejidos blandos se
pierden rpidamente con el paso del tiempo. Entonces los reconstruccionistas,
sin otro lmite que el de la propia imaginacin, hacen posible cualquier
cosa al interpretar especulativamente las caractersticas de los tejidos
blandos. Earnst A. Hooten de la Universidad de Harvard explica esto
as: "Intentar restaurar las partes blandas es un emprendimiento incluso
ms arriesgado. Los labios, los ojos, los odos y la forma de la nariz
no dejan ningn indicio sobre los huesos que estn por debajo. Uno
puede ver modelados con la misma facilidad sobre el crneo de un neanderthalense
los rasgos de un chimpanc o los lineamientos de un filsofo. Estas
supuestas restauraciones de tipos antiguos de seres humanos tienen
muy poco valor cientfico, si es que lo tienen, y probablemente estn
hechas solamente para conducir a la gente a conclusiones errneas
Por lo tanto no confe en las reconstrucciones"113.
Fabricacin de Fsiles Falsos
Algunos evolucionistas, incapaces de encontrar en los registros fsiles
evidencias vlidas que apuntalen la teora de la evolucin, se aventuraron
a fabricarlas. Los esfuerzos en ese sentido, que incluso se incluyeron
en las enciclopedias bajo el ttulo de "Falsificaciones de los evolucionistas",
son el indicio ms expresivo de que la teora de la evolucin es una
ideologa y una filosofa que los evolucionistas estn dispuestos
a defenderla a toda costa. Abajo se describen dos de las ms notorias
y sobresalientes de esas falsificaciones.
El Hombre De Piltdown

Fsil falso: el Hombre de Piltodown. |
Un muy conocido mdico y tambin paleoantroplogo aficionado, Charles
Dawson, se present afirmando que haba encontrado un hueso de quijada
y un fragmento de crneo en una cueva de Piltdown, Inglaterra, en 1912.
Aunque el hueso de la quijada se pareca ms al de un mono, los dientes
y el crneo se parecan ms a los de un ser humano. Se supuso que esas
muestras que fueron etiquetadas "Hombre de Piltdown" tenan 500 mil
aos de antigedad. Fueron exhibidas en distintos museos como una prueba
absoluta de la evolucin humana.
En 1949 los cientficos examinaron una vez ms el fsil y llegaron
a la conclusin de que se trataba de una falsificacin deliberada
montada con un crneo humano y la mandbula de un orangutn.
Por medio del llamado mtodo del flor, que se
usa para determinar la antigedad, los investigadores descubrieron
que el crneo tena solamente unos cientos de aos y que los dientes
en la mandbula, que haban pertenecido a un orangutn, fueron insertados
all de modo artificial. Adems, las herramientas "primitivas" que
acompaaban al fsil de modo conveniente para hacer todo ms creble,
resultaron ser toscas falsificaciones afiladas con instrumentos de
acero. En el anlisis pormenorizado completado por Oakley, Weiner
y Clark, se revel esa falsificacin presentada a la opinin pblica
en 1953. El crneo perteneca a un hombre y tena 500 aos. Y el
hueso que sostena el maxilar perteneci a un cerdo muerto haca muy
poco! Los dientes fueron especialmente dispuestos y ordenados para
agregarlos a la mandbula y las juntas fueron rellenadas asemejndolas
a las humana. Luego todas las partes fueron teidas con dicromato
de potasio para darle apariencia de antiguas. (Ese teido desapareci
cuando se sumergieron las partes en cido). Le Gros Clark, miembro
del equipo que revel la falsificacin, no pudo ocultar su asombro:
"las evidencias de la abrasin artificial surgieron a la vista de
inmediato. En realidad, bien podemos preguntar, cmo es posible que
algo tan obvio haya dejado de ser advertido antes?"114.
El Hombre De Nebraska

Este dibujo fue hecho en base a un solo
diente y publicado en "Ilustrated London News" del 24 de Julio
de 1922. Sin embargo, los evolucionistas se sintieron profundamente
desengaados cuando se revel que dicho diente no perteneci a
una criatura tipo mono ni a un ser humano, sino a una especie
extinta de cerdo. |
El director del Museo Americano de Historia Natural, Henry Fairfield
Osborn, declar en 1922 que haba encontrado un molar fsil en Nebraska
occidental, cerca de Snake Brook, correspondiente al Perodo del Plioceno.
Dicho diente, supuestamente, tena caractersticas comunes al hombre
y al mono. Se empezaron a verter profundos argumentos cientficos, algunos
de los cuales interpretaron que se trataba de un diente del Pitecantropo
erectus, mientras que otros sostenan que era ms cercano al ser humano.
Este diente fsil que provoc un gran debate, fue llamado "Hombre de
Nebraska" e inmediatamente se le dio un nombre cientfico: Hesperopithecus
haroldcooki.
Muchas autoridades en la materia apoyaron a Osborn. Basndose en
ese solo diente se hicieron dibujos de la cabeza y del cuerpo del
"Hombre de Nebraska". Adems, ste fue representado incluso con la
esposa e hijos, como toda una familia en un ambiente natural.
En 1927 se encontraron otras partes del esqueleto, segn las cuales
el diente del caso no perteneca a un hombre y tampoco a un mono.
Se comprob que perteneca a una especie extinta de cerdo norteamericano
llamado Prosthennops.
Provienen Los Seres Humanos Y Los Monos De Un Ancestro Comn?
Segn las suposiciones de la teora de la evolucin, los seres humanos
modernos y los monos tienen ancestros comunes. Esas criaturas se desarrollaron
con el tiempo y algunas se convirtieron en los monos de hoy da, mientras
que otras siguieron otra rama de la evolucin y se convirtieron en
los seres humanos de hoy da.
Los evolucionistas llaman al supuesto primer ancestro comn de los
monos y de los seres humanos "Australopiteco", trmino que significa
"mono de Sudfrica". Los Australopitecos no son otra cosa ms que
una vieja especie de monos extinta, la cual comprende varios tipos.
Algunos de ellos estn bien constituidos y otros son pequeos y delgados.
A la etapa siguiente de la evolucin humana los evolucionistas la
clasificaron como "homo", es decir, "hombre". Suponen que los seres
vivientes en las serie Homo estn ms desarrollados que los Australopitecos
y no son muy distintos de los hombres modernos. Se dice que el ser
humano de hoy da, es decir, el Homo sapiens, se ha formado en la
ltima etapa de la evolucin de esta especie.
El hecho es que los seres llamados Australopitecos en ese escenario
imaginario fabricado por los evolucionistas se tratan en realidad
de monos extintos. Y los de la serie Homo son miembros de distintas
razas humanas que vivieron en el pasado y desaparecieron. Los evolucionistas
ordenaron distintos fsiles de humanos y monos con el objeto de esquematizar
la "evolucin humana" de menor a mayor. Sin embargo, las investigaciones
han demostrado que esos fsiles no implican de ninguna manera un proceso
evolutivo y que algunos de esos supuestos ancestros de los seres humanos
eran monos verdaderos, en tanto que otros eran humanos verdaderos.
Veamos ahora al Australopiteco, el cual para los evolucionistas representa
la primera etapa en ese esquema de la evolucin humana.
Australopitecos : Monos Extintos
Los evolucionistas aducen que los Australopitecos son los ancestros
ms primitivos del ser humano moderno. Se trata de una especie antigua
con una estructura de cabeza y crneo similar a la de los monos modernos,
aunque con una capacidad craneal menor. Segn las reivindicaciones
evolucionistas, estas criaturas poseen un rasgo muy importante que
los confirma como ancestros de los seres humanos: el andar bpedo.
Los movimientos de los monos y de los seres humanos son totalmente
distintos. Los seres humanos son las nicas criaturas que se mueven
libremente sobre sus pies. Otros animales tienen una capacidad limitada
para moverse as, y los que lo hacen tienen el esqueleto inclinado.
Segn los evolucionistas esos seres llamados Australopitecos caminaban
inclinados antes que erguidos, como lo hacen los seres humanos. Ese
andar bpedo limitado fue suficiente para que los evolucionistas se
animen a decir que esas criaturas eran los ancestros de los seres
humanos.
No obstante, la primera evidencia que refutaba
los argumentos en cuanto a que el Australopiteco era de andar bpedo,
provino de ellos mismos. Estudios detallados de los fsiles Australopitecos
forzaron a los evolucionistas a admitir que se parecan "demasiado"
a los monos. En una minuciosa investigacin anatmica hecha sobre
esos fsiles, Charles E. Oxnard vincul la estructura de los mismos
con la de los orangutanes modernos: "Una parte importante del juicio
convencional de hoy da acerca de la evolucin humana se basa sobre
dientes, mandbulas y fragmentos de crneos de fsiles australopitecinos.
Todo ello indica que puede no ser cierta la estrecha relacin entre
los mismos y el linaje humano. Esos fsiles son distintos (a la estructura)
de los gorilas, los chimpancs y los seres humanos. Los Australopitecos,
estudiados como conjunto, se ven ms parecidos a los orangutanes"115.
Lo que realmente perturb a los evolucionistas fue el descubrimiento
de que los Australopitecos no pudieron haber caminado sobre los dos
pies de manera suelta al tener una postura inclinada. Supuestamente
con un andar bpedo, pero con una postura inclinada, les hubiese resultado
fsicamente negativo moverse como los seres humanos debido a la enorme
cantidad de energa que les hubiera demandado. Por medio de simulaciones
en computadora realizadas en 1996, el paleoantroplogo ingls Robin
Crompton lleg a la siguiente conclusin: un ser viviente puede caminar
de manera erecta o sobre las cuatro patas. Un tipo de andar intermedio
no puede sostenerse por perodos largos debido al excesivo consumo
de energa. Esto significaba que los Australopitecos no pudieron ser
de andar bpedo y tener una postura inclinada al caminar.
Posiblemente el estudio ms importante que demostr que los Australopitecos
no podan ser de andar bpedo proviene de la investigacin realizada
en 1994 por el anatomista Fred Spoor y su equipo del Departamento
de Anatoma Humana y Biologa Celular de la Universidad de Liverpool,
Inglaterra. Este grupo llev a cabo investigaciones sobre el andar
bpedo de criaturas fosilizadas. Al estudiar el mecanismo de equilibrio
involuntario encontrado en la cclea del odo, concluyeron que el
Australopiteco no pudo tener un andar bpedo. Esto excluye cualquier
supuesto de que los mismos eran como los seres humanos.
La Serie Homo : Seres Humanos Reales
El paso siguiente en la evolucin humana imaginaria es "Homo", es
decir, la serie humana. No es nada distinta a los seres humanos modernos,
aunque haya algunas diferencias raciales. Los evolucionistas, al exagerar
esas diferencias, representan a esa serie como "especies" distintas
y no como una "raza" de seres humanos modernos. Sin embargo, como
veremos enseguida, las personas en la serie Homo no son sino tipos
raciales humanos comunes.
Segn el caprichoso esquema evolucionista, la evolucin imaginaria
de la especie Homo es la siguiente: primero el Homo erectus, despus
el Homo sapiens arcaico y el Hombre de Neanderthal, ms tarde el Hombre
de Cro-Magnon y finalmente el ser humano moderno.
A pesar de lo que aducen los evolucionistas, todas las "especies"
que hemos enumerado antes no son ms que seres humanos genuinos. Examinemos
primero el Homo erectus, al que los evolucionistas se refieren como
la especie homo ms primitiva.
El fsil "Muchacho de Turkana" es la evidencia
ms notable de que el Homo erectus no se trata de una especie "primitiva".
Dicho fsil es el ms antiguo de los Homo erectus. Se estima que corresponde
a un muchacho que habra tenido 12 aos y una altura de 1,83 m. en
la adolescencia. La estructura vertical del esqueleto no se diferencia
en nada de la del ser humano moderno. Su altura y esbeltez estn de
acuerdo con la de los habitantes actuales de las regiones tropicales.
Este fosil es una de las piezas ms importantes de la evidencia de
que el Homo erectus es, simplemente, otro ejemplar de la raza humana
moderna. El paleontlogo evolucionista Richard Leakey compara del
siguiente modo al Homo erectus y al ser humano moderno: "Uno debera
ver tambin las diferencias en las formas del crneo, en el grado
de protrusin del rostro, en el vigor de las cejas, etc.. Estas diferencias
probablemente no son ms pronunciadas que las que vemos hoy da entre
las razas humanas alejadas geogrficamente. Tales variaciones biolgicas
surgen cuando las poblaciones estn apartadas geogrficamente por
una cantidad de tiempo significativa"116.
Leakey quiere decir que la diferencia entre el Homo erectus y nosotros
no es mayor a la que existe entre los negros y los esquimales. Los
rasgos del crneo del Homo erectus resultaron de su manera de nutrirse,
de la emigracin gentica (es decir, de la variacin en la frecuencia
relativa de los distintos genotipos en una poblacin pequea debido
a la desaparicin de un gen particular en tanto los individuos mueren
o no se reproducen, lo que en ingls se denomina "genetic drift".
Nota del traductor) y de no asimilarse con otras razas humanas durante
mucho tiempo.
Otro firme elemento probatorio de que el Homo erectus no es una especie
"primitiva" es que han sido desenterrados fsiles con una antigedad
de 27 mil aos e incluso de 13 mil aos. Segn un artculo publicado
en "Time" (peridico no cientfico pero con mucha influencia en el
mundo de la ciencia), fsiles de Homo erectus con una antigedad de
27 mil aos fueron encontrados en la isla de Java. En el pantano Kow
de Australia se encontraron fsiles con una antigedad de 13 mil aos
y con caractersticas propias del Homo sapiens y del Homo erectus.
Todos esos fsiles demuestran que el Homo erectus continu viviendo
hasta pocas muy cercanas a la nuestra y que se trataba de una raza
humana sepultada en la historia.
El Homo Arcaico Sapiens Y El Hombre De Neanderthal
El Homo sapiens arcaico es el precursor inmediato del ser humano
contemporneo en el esquema imaginario evolucionista. En realidad,
los evolucionistas no tienen mucho que decir acerca de estos seres
humanos que tienen solamente diferencias menores con los actuales.
Incluso algunos investigadores han dicho que representantes de esa
raza viven hoy da y ponen a los aborgenes australianos como ejemplo.
Estos aborgenes, al igual que el Homo sapiens arcaico, tienen por
igual una gruesa saliente en las cejas, una estructura maxilar inclinada
hacia adentro y un volumen craneal levemente menor. Adems, descubrimientos
significativos sugieren que personas as vivan en Hungra y en algunas
aldeas Italianoas hasta no hace mucho tiempo.
Los evolucionistas prestan atencin a los fsiles
humanos desenterrados en el valle de Neander (Holanda), a los que
se les dio el nombre genrico de Hombre de Neanderthal. Muchos investigadores
contemporneos lo definen como una subespecie del ser humano moderno
y lo llaman "homo sapiens neanderthalensis". Se determin que dicha
raza vivi al mismo tiempo que los hombres modernos, en las mismas
reas. Los hallazgos dan testimonio que los Neanderthals enterraban
a sus muertos, moldeaban instrumentos musicales y tenan afinidades
culturales con los Homo sapiens sapiens del mismo perodo. Las estructuras
completamente modernas de los esqueletos y crneos de los Neanderthals
no dejan lugar a ninguna especulacin. Una prominente autoridad en
la materia, Erik Trinkaus, de la Universidad de Nueva Mjico escribe:
"Comparaciones detalladas de los esqueletos del Neanderthal y del
ser humano moderno han expuesto que no hay nada en la anatoma del
primero que indique de manera concluyente capacidades locomotoras,
de manipulacin, intelectual o lingstica inferiores a las del segundo"117.
En realidad, los Neanderthals han tenido algunas ventajas "evolutivas"
sobre los seres humanos modernos. Los primeros eran ms robustos,
ms musculosos y tenan una capacidad craneal ms grande que los segundos.
Agrega Trinkaus: "Uno de los rasgos ms caractersticos de los Neanderthals
era la extraordinaria solidez de los huesos de piernas y tronco. Todos
los huesos preservados sugieren una fortaleza raramente conseguida
por los humanos modernos. Adems, esa caracterstica robusta se presenta
no solamente entre los hombres adultos, como sera de esperar, sino
que tambin es evidente en las mujeres adultas, en los adolescentes
e incluso en los nios".
Para decirlo con mayor precisin, los Neanderthals son una raza humana
particular que se asimil a otras razas de su poca.
Todos estos factores muestran que el escenario de la "evolucin humana"
fabricado por los evolucionistas es una ficcin y que los seres humanos
siempre han sido seres humanos y los monos siempre monos.
Puede Resultar La Vida De Las Casualidades,
Como Aduce El Evolucionismo?
La teora de la evolucin sostiene que la vida comenz con una clula
que se form por casualidad bajo las condiciones terrestres primitivas.
Examinemos entonces la composicin de la clula mediante simples comparaciones,
con el objeto de mostrar lo irracional que es adscribir la existencia
de la misma -una estructura que an mantiene su misterio en muchos
sentidos, incluso cuando ya estamos pisando el siglo XXI- a las coincidencias
fortuitas y los fenmenos naturales.
Con todos sus sistemas operacionales -de transporte, comunicacin
y control-, una clula no es menos compleja que una ciudad. Contiene
usinas que producen la energa que ha de ser usada por la clula,
fbricas que elaboran las enzimas y las hormonas esenciales para la
vida, un banco de datos donde se registra toda la informacin necesaria
sobre los productos a fabricarse, complejos sistemas de transporte
y tuberas para llevar materias primas y productos de un lugar a otro,
laboratorios y refineras avanzados para triturar o licuar las materias
primas que vienen del exterior. Y lo dicho es solamente una pequea
parte de ese increble sistema complejo.
La clula, que en su composicin y mecanismos es tan compleja, lejos
de formarse bajo las condiciones terrestres primitivas, no puede ser
sintetizada ni siquiera en los laboratorios ms sofisticados actuales.
Si con el uso de aminocidos -los "ladrillos" de la protena- no se
puede producir ni una simple organela como la mitocondria o el ribosoma,
mucho menos se puede hacer una clula completa. La primera que supuestamente
se produjo por medio de la casualidad evolucionista, es algo ficticio
producto de la fantasa, como lo es el unicornio.
Las Protenas Ponen En Tela de Juicio A La Casualidad
No es solamente la clula la que no puede ser producida: es imposible,
bajo condiciones naturales, la formacin de una sola de las miles
de molculas de protenas complejas que la forman.
Las protenas son molculas gigantes consistentes de aminocidos
ordenados en una secuencia particular en ciertas cantidades y estructuras.
Estas molculas constituyen los "ladrillos" de una clula viviente.
La protena ms simple se compone de 50 aminocidos, pero algunas
lo hacen con miles. La ausencia, adicin o reemplazo de un solo aminocido
en la estructura de la protena en las clulas vivas -cada una de
las cuales tiene una funcin particular- hace que la protena se convierta
en un amontonamiento molecular intil. La teora de la evolucin,
incapaz de demostrar la "formacin accidental" de los aminocidos,
se apoya en la formacin de las protenas.
Podemos demostrar fcilmente, con simples clculos de probabilidad
que cualquiera puede entender, que la estructura funcional de las
protenas no se puede formar nunca de manera casual.
Existen 20 aminocidos distintos. Si consideramos que una molcula
de protena de tamao medio se compone de 288 aminocidos, se pueden
formar 10300 combinaciones distintas con los mismos. De
todas esas posibles secuencias (combinaciones), solamente una forma
la molcula de protena deseada. Las dems son completamente intiles
o potencialmente dainas para los seres vivientes. En otras palabras,
la probabilidad de la formacin casual de una sola molcula de protena
es de "1 en 10300". Para todos los propsitos prcticos,
la probabilidad de que se produzca esa nica posibilidad dentro de
las 10300 posibilidades es igual a "cero". (10300
es igual a una cifra formada por un "1" seguido de trescientos "0").
Es decir, es imposible. Por otra parte, una molcula de protena constituida
por 288 aminocidos es ms bien modesta comparada con algunas gigantes
que consisten de miles de aminocidos. Cuando aplicamos clculos de
probabilidad similares a esas molculas gigantes de protenas, vemos
que hasta el trmino "imposible" se convierte en inadecuado.
Si incluso es imposible la formacin coincidente de una de esas protenas,
es billones de veces ms imposible que un milln de esas protenas
se renan apropiadamente de modo casual e integren una clula humana
completa. Ms an, una clula no se trata para nada de un amontonamiento
de protenas. Adems de stas, una clula incluye tambin cidos nucleicos,
carbohidratos, lpidos, vitaminas y muchos otros elementos qumicos
como electrolitos, ordenados en una proporcin, armona y diseo especfico
en trminos de estructura y funcin. Cada uno de esos componentes
funciona como un armazn o "ladrillo" en distintas organelas.
Como hemos visto, si el evolucionismo es incapaz de explicar la formacin
de una sola protena de las millones que hay en la clula, ni hablemos
de que vaya a explicar la formacin de sta.
El profesor Ali Demirsoy, una de las principales
autoridades del pensamiento evolucionista en Turqua, discute en su
libro "Herencia y Evolucin" la probabilidad de la formacin accidental
del Citocromo-C, una de las enzimas esenciales de la vida: "La probabilidad
de la formacin de la secuencia del Citocromo-C es igual a cero. Es
decir, si la vida requiere una cierta secuencia, se puede decir que
tiene la probabilidad de que se lleve a cabo una vez en todo el Universo.
O bien algunas fuerzas metafsicas ms all de nuestra determinacin
habran actuado en su formacin. Aceptar esto ltimo no es lo apropiado
para el objetivo cientfico. Por lo tanto tenemos que ocuparnos de
la primera hiptesis"118.
Despus de decir eso, Demirsoy admite que esa
probabilidad que haba aceptado porque era ms "apropiado para el
objetivo cientfico" es irreal: la posibilidad de la formacin casual
del Citocromo-C es "tan improbable como la posibilidad de que un mono
redacte la historia de la humanidad en una mquina de escribir sin
cometer ningn error, dado por hecho que el mono pulsa las teclas
al azar"119.
La secuencia correcta de los aminocidos adecuados no es por s sola
suficiente para la formacin de una molcula de protena. Adems,
cada uno de los 20 tipos diferentes de aminocidos presentes en la
composicin de las protenas deben ser levgiros. Entre los aminocidos
hay dos tipos distintos: los "levgiros" y los "dextrgiros". La diferencia
entre ellos es la simetra especular entre sus estructuras tridimensionales,
similar a la mano derecha y a la mano izquierda de una persona. Los
aminocidos de cualquiera de esos dos tipos se encuentran en igual
nmero en la naturaleza y pueden unirse fcilmente entre s. A travs
de la investigacin se ha revelado un hecho asombroso: todas las protenas
en las plantas y en los animales, desde los organismos ms simples
a los ms complejos, estn integradas con aminocidos levgiros. Si
aunque ms no sea un solo aminocido dextrgiro se liga a la estructura
de la protena, esta se vuelve inservible.
Supongamos por un instante que la vida pas a existir por casualidad,
como suponen los evolucionistas que sucedi. En este caso, los aminocidos
levgiros y dextrgiros generados por casualidad deberan estar presentes
en cantidades ms o menos iguales en la naturaleza.
La cuestin de cmo las protenas pueden escoger de entre todos los
aminocidos solamente los levgiros y cmo en el proceso de la vida
no se involucra ni siquiera uno dextrgiro, es algo que an confunde
a los evolucionistas. En la "Enciclopedia de Ciencia Britnica", que
es una franca defensora de la evolucin, se indica que los aminocidos
de todos los seres vivos en la Tierra, los "ladrillos" para la construccin
de polmeros complejos como las protenas, tienen la misma asimetra
levgira.
Esto es equivalente a que una moneda caiga siempre
sobre la misma cara despus de arrojarla un milln de veces. En la
misma Enciclopedia se dice que no es posible comprender porqu las
molculas se convirtieron en levgiras o dextrgiras y se expresa
que ello est relacionado de manera fascinante con la fuente de la
vida en la Tierra 120.
Tampoco es suficiente que los aminocidos estn ordenados en la cantidad
y secuencias correctas y en las estructuras tridimensionales requeridas.
La formacin de una protena tambin requiere que las molculas de
aminocidos con ms de un brazo se vinculen con otra solamente por
medio de ciertos brazos. Tal vinculacin se denomina "unin peptdica".
Los aminocidos pueden vincularse entre s de modos distintos, pero
las protenas estn compuesta sola y nicamente de esos aminocidos
reunidos por uniones "peptdicas".
La investigacin ha puesto de manifiesto que la combinacin fortuita
de los aminocidos se da con una unin peptdica solamente en una
proporcin del 50%, en tanto que el resto lo hace con uniones distintas
que no estn presentes en las protenas. Para funcionar apropiadamente,
cada aminocido que compone una protena debe unirse solamente a travs
de una unin peptdica con otro que tiene que ser elegido nicamente
de entre los levgiros. Indiscutiblemente, no existe ningn mecanismo
de control que elija y deje afuera los aminocidos dextrgiros para
asegurar la unin peptdica.
Bajo esas circunstancias, la probabilidad de que una molcula de
protena media compuesta de 500 aminocidos se ordene por s misma
en las cantidades y secuencias correctas, as como la probabilidad
de que todos los aminocidos contenidos sean solamente levgiros y
se combinen solamente por medio de uniones peptdicas es la siguiente:
Probabilidad de que estn en la secuencia correcta = 1/20500 = 1/10650
Probabilidad de que sean levgiros = 1/2500 = 1/10150
Probabilidad de combinarse por medio de "uniones peptdicas" = 1/2499
= 1/10150
PROBABILIDAD TOTAL = 1/10950 es decir, "1" probabilidad entre 10950
Como se puede ver arriba, la probabilidad de la formacin de una
molcula de protena compuesta de 500 aminocidos es de 1 dividido
por una cifra formada por otro 1 seguido de 950 ceros, algo difcil
de concebir para la mente humana. Esta es solamente una probabilidad
sobre el papel, porque en la prctica se trata de una posibilidad
"cero" de concretarse. En matemticas, una probabilidad menor a "1
sobre 1050" es considerada estadsticamente igual a cero.
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La probabilidad de que una molcula
de protena compuesta por 500 aminocidos est ordenada segn
la cantidad y secuencia correctas, junto a la probabilidad de
que todos los aminocidos que contenga sean levgiros y que
slo se combinen con enlaces peptdicos es de una entre 10950.
Este nmero, formado por 950 ceros despus de la unidad, queda
expresado abajo grficamente.
10950 =
100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
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000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
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000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
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000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.
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Mientras la improbabilidad de la formacin de una molcula de protena
compuesta de 500 aminocidos alcanza tal grado, podemos expandir ms
los lmites de la mente con niveles ms elevados de improbabilidad.
En la molcula "hemoglobina", que es una protena vital, hay 574 aminocidos,
es decir, un nmero ms grande que el que conforma la protena mencionada
antes. Si consideramos que solamente en uno de los miles de millones
de glbulos rojos del cuerpo humano hay 280 millones de molculas
de hemoglobina, no es suficiente la supuesta edad de la Tierra para
producir la formacin, aunque ms no sea, de una simple protena por
medio del mtodo de "prueba y error", sin hablar ya de un glbulo
rojo. La conclusin de todo esto es que el evolucionismo cae en un
abismo terrible de improbabilidad justo en el momento de la formacin
de una sola protena.
Buscando Respuestas A La Generacin De La Vida
Aunque bien conscientes los evolucionistas de la gran disputa alrededor
de la posibilidad de que la vida se haya formado por casualidad, fueron
incapaces de suministrar una explicacin racional de sus creencias.
Entonces se pusieron a buscar cmo demostrar que esa discusin no
era para ellos tan desfavorable.
Proyectaron cierta cantidad de experimentos de laboratorio para intentar
comprobar de qu manera pudo autogenerarse la vida a partir de la
materia inerte. El ms conocido y apreciado de esos experimentos es
el llamado "Experimento de Miller" o "Experimento Miller-Urey", llevado
a cabo por el investigador norteamericano Stanley Miller en 1953.
Con el propsito de probar que los aminocidos pudieron pasar a existir
por casualidad, Miller cre en el laboratorio una atmsfera que supuestamente
habra existido en la Tierra inicialmente (luego se demostr que esa
suposicin era incorrecta) y se puso a trabajar. La mezcla que utilizo
para esa atmsfera primitiva estaba compuesta de amonaco, metano,
hidrgeno y vapor de agua.
Miller saba que estos elementos no reaccionaran entre s bajo condiciones
naturales. Era consciente que tena que inyectar energa en la mezcla
para iniciar una reaccin. Sugiri que esa energa pudo provenir de
relmpagos, motivo por el que se vali de una descarga elctrica artificial
en los experimentos.
Hirvi esa mezcla de gases a 100C durante una semana y adems le
introdujo una corriente elctrica en una cmara al efecto. Al finalizar
la semana analiz los elementos qumicos que se formaron en el fondo
y observ que se haban sintetizado 3 de los 20 aminocidos que constituyen
los elementos bsicos de las protenas.
El experimento provoc una gran excitacin entre los evolucionistas
y fue promovido como un xito descollante. Los evolucionistas pasaron
de inmediato a nuevos escenarios, animados porque pensaban que el
experimento verificaba definidamente su teora. Supuestamente, Miller
haba demostrado que los aminocidos podan autogenerarse. Apoyndose
en eso, se apresuraron a elaborar hiptesis de los estadios siguientes,
segn los cuales los aminocidos despus se habran unido accidentalmente
en las secuencias adecuadas para formar protenas. Tambin stas se
autoubicaron por casualidad en estructuras semejantes a la membrana
celular -estructuras que, como no poda ser de otro modo, "de alguna
manera" pasaron a existir- y se form la clula primitiva. Con el
tiempo las clulas se unieron y constituyeron organismos vivientes
ms complejos. El soporte principalsimo de todo este escenario era
el experimento de Miller.
Sin embargo, ste no fue ms que un artificio falso, demostrndose
desde entonces que resultaba invlido en muchos sentidos.
La Invalidez Del Experimento De Miller
A pasado casi medio siglo desde que Miller hizo su experimento. Aunque
se lo ha demostrado invlido en muchos sentidos, los evolucionistas
an presentan a Miller y sus resultados como una prueba absoluta de
que la vida pudo haberse formado espontneamente a partir de la materia
inerte. Cuando evaluamos ese experimento crticamente, sin la subjetividad
y parcialidad de los evolucionistas, es evidente que la situacin
no es tan optimista como stos nos la cuentan.
Miller se haba propuesto probar que los aminocidos podan autogenerarse
en las condiciones de la Tierra primitiva. Se formaron algunos aminocidos
pero, como veremos, el experimento entr en conflicto, de diversas
maneras, con su objetivo.
o Miller aisl los aminocidos del entorno apenas se formaron usando
un mecanismo llamado "trampa de fro". Si no hubiese hecho eso, las
condiciones del medio ambiente habran destruido inmediatamente esas
molculas.
o La atmsfera primitiva que Miller intent simular
en su experimento, no se ajustaba a la que haba existido. Aquella
atmsfera habra estado constituida con nitrgeno y dixido de carbono,
pero Miller no los tuvo en cuenta y en cambio us metano y amonaco.
Por qu? Por qu nuestros evolucionistas insisten sobre el tema
de que la atmsfera primitiva contena grandes cantidades de metano
(CH4), amonaco (NH3) y agua (H2O)?
La respuesta es simple: sin amonaco es imposible sintetizar un aminocido.
En un artculo publicado en la revista "Discover" Kevin McKean habla
de esto: "Miller y Urey imitaron la atmsfera antigua de la Tierra
con una mezcla de metano y amonaco. Segn ellos, la Tierra era una
autntica mezcla homognea de metales, rocas y hielo. Sin embargo,
en los ltimos estudios se comprendi que la Tierra era muy caliente
en esos tiempos y que se compona de nquel y hierro fundido. Por
lo tanto la atmsfera qumica de entonces habra estado formada principalmente
de nitrgeno (N2), dixido de carbono (CO2)
y vapor de agua (H2O). Sin embargo, stos no son tan apropiados
como el metano y el amonaco para la formacin de molculas orgnicas"121.
Despus de un largo silencio, Miller confes que la atmsfera que
haba usado en el experimento no corresponda a la que haba existido.
o Otro hecho importante que invalida el experimento de Miller es
la existencia de suficiente oxgeno para destruir todos los aminocidos
en la atmsfera en el momento en que los evolucionistas creen que
se formaron. Esa concentracin de oxgeno habra obstaculizado definidamente
la formacin de aminocidos. Esta situacin anula completamente el
experimento de Miller, en el cual el oxgeno fue totalmente desconocido.
Si se hubiese usado oxgeno en el experimento, el metano se habra
descompuesto en dixido de carbono y agua, y el amonaco se habra
descompuesto en nitrgeno y agua. Por otra parte, si an no exista
un estrato de ozono lo ms posible es que en la Tierra no viviese
ninguna molcula orgnica porque estaba totalmente desprotegida contra
los intensos rayos ultravioletas.
o Fuera de unos pocos aminocidos esenciales para la vida, el experimento
de Miller produjo un gran nmero de cidos orgnicos que son nocivos
para las estructuras y funciones de los seres vivientes. Adems, tambin
se formaron una gran cantidad de aminocidos dextrgiros, los cuales
refutan la teora incluso en el marco de su propio razonamiento, porque
esos aminocidos son los que resultan incapaces de funcionar en la
composicin de organismos vivientes y producen protenas intiles
si intervienen en el proceso.
Para concluir debemos tener en cuenta que los aminocidos en el experimento
de Miller se formaron en una mezcla cida, la que seguramente destruira
y oxidara las molculas tiles que podran haberse obtenido.
En realidad, los mismos evolucionistas estn acostumbrados a refutar
la teora de la evolucin al presentar dicho experimento como "prueba",
pues si prueba algo es que los aminocidos se pueden producir solamente
en un medio ambiente controlado de laboratorio donde se han proyectado
especfica y conscientemente todas las condiciones necesarias. Es
decir, el experimento muestra que lo que da vida (incluso a los aminocidos
"cercanos a la vida") no puede ser la casualidad inconsciente sino,
por el contrario, una voluntad consciente; en una palabra, la Creacin.
A ello se debe que cada escena de la Creacin sea un signo que nos
prueba la existencia y poder de Dios.
La Molcula Milagrosa : El ADN
En tanto la teora de la evolucin ha sido incapaz de proveer una
explicacin coherente a la existencia de las molculas que son la
base de la estructura celular, desarrollos habidos en la ciencia gentica
y el descubrimiento de los cidos nucleicos (ADN y ARN) han producido
problemas enteramente nuevos para la misma. El trabajo de los cientficos
James Watson y Francis Crick sobre el ADN abrieron una nueva era en
la biologa en 1955. Muchos cientficos dirigieron su atencin a la
ciencia de la gentica. Hoy da, despus de aos de investigacin,
se ha revelado en gran medida la estructura del ADN.
Aqu necesitamos dar una informacin bsica sobre la estructura y
funcin del ADN.
La molcula llamada ADN que se encuentra en el ncleo de cada una
de las 100 trillones de clulas del cuerpo humano, contiene el plan
de construccin completo del mismo. La informacin respecto a las
caractersticas de la persona, la apariencia fsica y hasta la estructura
de los rganos internos, est registrada en el ADN por medio de un
sistema de cdigo especial. La informacin en el ADN est codificada
dentro de la secuencia de cuatro bases especiales que componen esta
molcula. Esas bases estn especificadas como A, T, G y C, de acuerdo
a las letras iniciales de sus nombres. Todas las diferencias estructurales
entre las personas dependen de las variaciones en las secuencias de
estas letras.

La molcula llamada ADN contiene el plan
de construccin completo del cuerpo humano. |
Aproximadamente hay 3,5 mil millones de nucletidos, es decir 3, 5
mil millones de letras en una molcula de ADN.
Los datos del ADN que pertenecen a una protena o a un rgano particular,
se incluyen en componentes especiales llamados "genes". Por ejemplo,
la informacin sobre el ojo se ubica en una serie de genes especiales,
mientras que la informacin acerca del corazn existe en otra serie
totalmente distinta de genes. La clula produce protena por medio
de usar la informacin en todos esos genes. Los aminocidos que constituyen
la estructura de la protena se definen por el orden secuencial de
tres nucletidos en el ADN.
En este punto hay un detalle importante que merece
atencin. Un error en la secuencia de los nucletidos que componen
un gen convertira al mismo en completamente intil. Cuando se considera
que en el cuerpo humano hay miles de genes, se hace ms evidente lo
imposible de que los millones de nucletidos que integran esos genes
se formen por casualidad en la secuencia correcta. Un bilogo evolucionista,
Frank Salisbury, comenta esa imposibilidad al decir: "Una protena
media incluye unos 300 aminocidos. El gen ADN que controla esto tiene
unos mil nucletidos en su cadena. Dado que hay cuatro tipos de nucletidos
en la cadena de ADN, una que consiste de mil enlaces o uniones podra
existir en 41000 formas. Usando un poco de lgebra (logaritmos)
podemos ver que 41000 = 10600. Diez multiplicado
por si mismo 600 veces da una cifra igual a un 1 seguido de 600 ceros!
Este nmero est ms all de nuestro entendimiento"122.
El nmero 41000 es equivalente a 10600. Obtenemos ste nmero por
medio de agregar 600 ceros a la derecha del uno. Mientras la cifra
10 seguida de once ceros es igual a un billn, una cifra con 600 ceros
realmente es difcil de concebir.
El profesor evolucionista Ali Demirsoy se vio
forzado a hacer la siguiente confesin en la materia: "De hecho la
probabilidad de la formacin de una protena y un cido nucleico (ADN-ARN)
es realmente inconcebiblemente pequea. Por otra parte, la posibilidad
de la aparicin de una cierta cadena de protena es tan pequea como
para ser llamada astronmicamente improbable"123.
A todas esas improbabilidades se suma lo difcil que es que el ADN
pueda participar de una reaccin debido a su forma de doble cadena
espiralada. Esto tambin hace imposible que se lo pueda considerar
el fundamento de la vida.
Por otra parte, mientras el ADN se puede replicar
solamente con la ayuda de algunas enzimas que en realidad son protenas,
la sntesis de las mismas se puede llevar a cabo solamente por medio
de la informacin codificada en el ADN. Como ambos dependen uno del
otro, tienen que existir simultneamente para la duplicacin. El microbilogo
norteamericano Jacobson hace el siguiente comentario al respecto:
"Las rdenes de los planes reproductores, para el desarrollo de la
secuencia y para la eficiencia del mecanismo que traslada las instrucciones
que hacen al desarrollo en conjunto, tenan que estar presentes simultneamente
(cuando comenz la vida). Esta combinacin de sucesos se ha presentado
como un acontecimiento accidental increblemente improbable, y a menudo
ha sido adscrito a la intervencin divina"124.
La cita anterior fue escrita dos aos despus del descubrimiento
de la estructura del ADN por James Watson y Francis Crick. Pero a
pesar de todos los desarrollos en las ciencias, el problema sigue
sin ser resuelto por los evolucionistas. En resumen, la necesidad
de que el ADN y algunas protenas estn presentes en la reproduccin,
as como el requerimiento de que estas protenas se produzcan de acuerdo
con la informacin en el ADN, demuele totalmente la tesis evolucionista.
Dos cientficos alemanes, Junker y Scherer, explicaron
que la sntesis de cada una de las molculas requeridas por la evolucin
qumica necesita condiciones distintas y que la probabilidad de la
combinacin de estas substancias, que tericamente se valen de mtodos
muy distintos para formarse, es igual a cero: "Hasta ahora no se conoce
ningn experimento con el cual podamos obtener todas las molculas
necesarias para la evolucin qumica. Por lo tanto, es esencial producir
distintas molculas en distintos lugares bajo condiciones muy apropiadas
y luego llevarlas a otro lugar para su reaccin, protegindolas de
los elementos dainos como la hidrlisis y la fotlisis"125.
Dicho de modo conciso, la teora de la evolucin es incapaz de demostrar
ninguna de las etapas evolutivas que supuestamente ocurren a nivel
molecular.
Como compendio de lo dicho hasta ahora, vemos que ni los aminocidos
ni sus productos, es decir, las protenas que forman las clulas de
los seres vivientes, pudieron ser producidos en la llamada "atmsfera
primitiva". Adems, factores como la increblemente compleja estructura
de las protenas, las caractersticas levgiras y dextrgiras y las
dificultades en la formacin de las uniones peptdicas, son parte
de la razn por la que tampoco sern producidos en ningn experimento
futuro.
Incluso si suponemos por un momento que de alguna manera las protenas
se formaron accidentalmente, no tendra ningn sentido porque las
protenas no son nada por s mismo: no pueden autorreproducirse. La
sntesis de la protena slo es posible con la informacin codificada
en las molculas de ADN y ARN. Sin stas, es imposible que una molcula
se reproduzca. La secuencia especfica de 20 aminocidos distintos
codificados en el ADN, determina la estructura de cada protena en
el cuerpo. Sin embargo, como ha sido sobradamente aclarado por quienes
estudiaron estas molculas, es imposible que el ADN y el ARN se formen
por casualidad.
El Hecho De La Creacin
Con el colapso de la teora de la evolucin en
todos los campos, nombres prominentes en la disciplina de la microbiologa
admiten hoy da el hecho de la creacin y han comenzado a defender
el punto de vista que sostiene que todo es creado por un Creador consciente,
como parte de una creacin exaltada. Se trata de algo que la gente
ya no puede dejar de tener en cuenta. Los cientficos que se abocan
a su trabajo con una mente abierta, han dado lugar a un criterio denominado
"designio inteligente". Michael Behe, uno de los principales cientficos
de esta corriente, dice que acepta de modo categrico la existencia
del Creador y describe la dificultad insuperable que enfrentan los
que niegan esa realidad: "El resultado de esos esfuerzos acumulados
en la investigacin de la clula -la investigacin de la vida a nivel
molecular- resulta un estrepitoso, claro, agudo grito de "designio!".
El resultado es tan inequvoco y tan significativo que debe ser tenido
como uno de los logros ms grandes en la historia de la ciencia. Este
triunfo de la ciencia debera hacer que miles de gargantas exclamen
"Eureka!" Pero ninguna botella fue destapada ni hubo manos aplaudiendo.
Por el contrario, un silencio desconcertante, curioso, rodea toda
la complejidad de la clula. Cuando el tema se trata pblicamente
se siente el arrastrar de los pies y la respiracin agitada. En privado
la gente se relaja un poco. Muchos admiten explcitamente lo obvio,
pero luego clavan la vista en el piso, menean las cabezas y se conforman
con eso. Por qu la comunidad cientfica no admite con vehemencia
su descubrimiento sobrecogedor? Por qu la observacin de una creacin
con un propsito o intencin es tratada con tantos miramientos intelectuales?
El dilema es que si a una parte de (la cuestin) se la etiqueta como
creada por un designio inteligente, la otra parte debe ser etiquetada
(con el nombre del creador, es decir,) Dios"126.
Mucha gente hoy da ni siquiera es consciente que est aceptando
como cierto, en nombre de la ciencia, una coleccin de mentiras, en
vez de creer en Dios. Quienes no encuentran suficientemente cientfica
la sentencia "Dios te cre de la nada", pueden suponer que el primer
viviente pas a existir por medio de relmpagos que incidieron en
un "caldo original" hace billones de aos.
Como hemos descrito en este libro, los equilibrios en la naturaleza
son tan delicados y numerosos, que es completamente irracional aducir
que se produjeron "por casualidad". Independientemente del esfuerzo
que hagan los que no pueden liberarse de esas irracionalidad, los
signos de Dios en los cielos y en la Tierra son totalmente obvios
e innegables.
Dios es el Creador de los cielos y de la tierra y de lo que entre
ellos hay.
Los signos de Su existencia han abarcado y abarcan todo el universo.
Gloria a Ti! No sabemos ms que lo
que T nos has enseado. T eres, ciertamente, el Omnisciente, el
Sabio.
(Corn 2:32)