¿HAS PENSADO ALGUNA VEZ EN LA VERDAD?

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HAS PENSADO ALGUNA
VEZ EN LA VERDAD?

NO VE el hombre que le hemos creado de una [simple] gota de esperma y luego, he ah! que se muestra dotado de
capacidad para pensar y argumentar? Y [ahora argumenta acerca de Nosotros, y] piensa de Nosotros en trminos de comparacin,
olvidndose de cmo l mismo fue creado! [Y as] dice: "Quin dar vida a unos huesos convertidos en polvo?"
Di: "Aquel que los cre por vez primera les dar vida [de nuevo], ya que l conoce bien cada [aspecto de la] creacin
Sura 36: 77-79 (Oh T, Ser Humano)


SEGUNDA PARTE: UNA NUEVA DIMENSIN 

Al principio de este libro, mencionamos la instilacin que la sociedad hace en nosotros de ciertas ideas preconcebidas. Hicimos nfasis en que, por tal condicionamiento, aceptamos sin reserva muchas afirmaciones, que, de hecho, necesitan un escrutinio meticuloso. Tambin hicimos constar que, para tomar una decisin correcta, necesitamos revisar nuestros prejuicios, independientemente del tema que nos ocupe.

Aqu, en este captulo, cuestionaremos una de las ideas preconcebidas ms importantes del sistema actual. Pondremos en nuestra agenda un tema en el que apenas se ha pensado hasta ahora en un intento por entender la verdadera naturaleza del mundo exterior . Qu es en realidad el mundo exterior que nos rodea?

La fuente de toda la informacin que tenemos acerca del mundo exterior son nuestros cinco sentidos. Puesto que hemos estado bajo su dependencia desde nuestro nacimiento hasta ahora, no pensamos que el mundo exterior pueda ser diferente al cuadro construido para nosotros por nuestros sentidos. Estamos tan condicionados a creer que el universo es como lo percibimos, que nos resulta innecesario discutir este tema.

Sin embargo, recientes investigaciones llevadas a cabo por los cientficos han conducido a plantear serias dudas acerca de nuestras percepciones y la naturaleza del mundo tal y como lo percibimos a travs de nuestros sentidos. Estas investigaciones han echado por tierra las explicaciones clsicas del universo y la materia, y han ocasionado una magnitud y una aproximacin muy diferentes al mundo cientfico, que llamamos una nueva dimensin.

 

EL MUNDO EST COMPUESTO DE SEALES ELCTRICAS.

Todo cuanto percibimos como el mundo exterior es, de hecho, una serie de seales elctricas. Tomemos la vista como ejemplo. La respuesta a la pregunta Cmo vemos? es por lo general Con nuestros ojos, por supuesto. Sin embargo, la cuestin no es tan simple.

Los fotones que pasan a travs de nuestros ojos sufren una serie de procesos. Se convierten en seales elctricas y de este modo se transmiten al cerebro. Es decir, lo que se transmite al cerebro no son fotones provenientes de un objeto percibido sino seales elctricas producidas como reaccin al impacto de los fotones en un estrato de los rganos de la vista llamados ojos. En otras palabras, el centro de la visin localizado en el cerebro no procesa los rayos de luz originales sino sus copias elctricas. Cuando decimos: Veo este objeto, en realidad no lo estamos viendo. Lo que vemos son las seales elctricas que lo representan en nuestro cerebro. Vemos todo, incluido el universo entero, en nuestro centro de visin que slo mide un par de pulgadas cuadradas.

Si necesitamos interpretar el conocimiento que tenemos hasta ahora, entonces podemos decir que la percepcin final no tiene lugar en los ojos sino en el centro de la visin. Es decir, contrariamente a la creencia popular, no vemos con nuestros ojos sino con el centro de la visin. Puesto que ninguna luz entra al cerebro, ste siempre est oscuro. Si colocsemos una fotoclula (un dispositivo que mide la luz) marcara cero en todo momento, incluso aunque estuvisemos mirando al sol directamente. En suma, el cerebro nunca ve el objeto sino las seales elctricas que ste emite. Bertrand Russell pone el siguiente ejemplo:

El sentido comn imagina que cuando ve una mesa, ve una mesa. sta es una burda y falsa ilusin. Cuando el sentido comn ve una mesa, ciertas ondas luminosas alcanzan sus ojos, y son de un tipo que, en su experiencia previa, ha asociado con ciertas sensaciones tctiles, as como con el testimonio de otras personas que tambin la vieron. Pero nada de esto nos trajo la mesa misma. Las ondas luminosas provocaron unos ciertos sucesos en nuestros ojos, y stos causaron otros en el cerebro. Cualesquiera de ellos, que hubiesen ocurrido sin los preliminares habituales, habra provocado en nosotros las sensaciones que denominamos 'ver la mesa', aunque no hubiese habido ninguna. (Bertrand Russell, The ABC of Relativity, George Allen and Unwin Ltd., 1958, p. 129)

Este hecho relacionado con la vista es aplicable a todos los dems sentidos. Olemos seales elctricas, omos seales elctricas y, una vez ms, no saboreamos las cosas que comemos, sino las seales elctricas que las representan.

Lo mismo se puede decir del sentido del tacto. Incluso cuando golpeas tu cabeza contra una pared de piedra, realmente no la tocas. Cuando piensas que tocas una cosa, hay ciertos electrones y ciertos protones, que forman parte de tu cuerpo, que son atrados y repelidos por ciertos electrones y ciertos protones de la cosa que piensas que ests tocando, pero no hay contacto real. Los electrones y los protones de tu cuerpo, al agitarse por la cercana a los otros electrones y otros protones, se desestabilizan, y transmiten una perturbacin desde los nervios hasta el cerebro; el efecto en ste ltimo es lo que se necesita para tener una sensacin de contacto. (Bertrand Russell, In Praise of Idleness and Other Essays, George Allen and Unwin Ltd., 1958, p. 228)

La audicin no es diferente. Las ondas acsticas que alcanzan los odos se convierten gracias al sistema nervioso en seales elctricas y se envan al centro de audicin. Como en el caso del mecanismo de la vista, son copias elctricas de las ondas acsticas las que alcanzan el cerebro.

 

EL MUNDO COMO UNA CREACIN DE NUESTRO CEREBRO.

Hasta ahora, hemos puesto claramente de manifiesto que los objetos que vemos, tocamos y omos son simples seales elctricas que nuestros cerebros producen e interpretan. Cuando una persona come una manzana, por ejemplo, su cerebro produce e interpreta varios impulsos elctricos. Lo que se percibe como una manzana, no es una manzana propiamente dicha sino algunas seales elctricas que representan en nuestro cerebro su forma, olor, sabor y solidez. A este respecto, el mundo exterior que se nos presenta a travs de nuestros rganos sensoriales es una suma de copias elctricas. Nuestros cerebros, durante toda nuestra vida, procesan y evalan estas copias. Creemos que estamos vinculados con objetos reales, sin embargo, slo tratamos con copias de imgenes.

 

LA POSIBILIDAD DE QUE EL MUNDO EXTERIOR REAL NO EXISTA.

No podemos llegar a los objetos reales a travs de los sentidos. As que nunca podemos estar seguros de si el mundo formado en nuestras mentes es un reflejo exacto del mundo real. Las imgenes creadas en nuestro cerebro puede que no sean similares a los objetos reales del mundo exterior. El cerebro convierte los mensajes entrantes en otro lenguaje dentro de su sistema y forma un universo aparte. Como hemos dependido de este sistema desde nuestro nacimiento, no hemos tenido oportunidad de asegurarnos de si el cerebro refleja el mundo real y nos da la informacin correcta acerca de l. Decimos S, estoy convencido de que lo hace, porque cuando percibo una cosa, otros me dicen que tambin perciben lo mismo. Aqu, sin embargo, nos olvidamos del hecho de que esas otras personas son tambin una parte del mundo exterior y por consiguiente un producto de nuestra percepcin. Esta situacin es similar a la de una persona que ha permanecido toda su vida en una habitacin y se comunica con el mundo exterior a travs de una pantalla. Es imposible que esta persona evale si las imgenes que observa como el mundo exterior realmente reflejan el mundo real o no.

Para resumir, la forma en que percibimos el mundo exterior se basa solamente en nuestra percepcin y la decodificacin nica de nuestro cerebro.

En realidad, en el universo no existe la luz como la vemos y definimos, ningn sonido como lo omos, ni ningn calor como lo percibimos. En otras palabras, nuestros rganos sensoriales nos engaan al establecer la relacin entre el mundo exterior y el cerebro. (Prof. Dr. Ali Demirsoy, Evrenin ocuklari Children of the Universe, p.3-4)

Bertrand Russell explica en su libro "Philosophical Matters" la diferencia entre el mundo exterior y el que se forma en nuestros cerebros con el ejemplo de un ciego. Siempre se puede decir a un ciego que la luz es un movimiento ondulado, algo que l puede imaginar, puesto que las personas impedidas visualmente se orientan por el tacto. No obstante, lo que el ciego entiende por luz segn esta definicin es completamente diferente a lo que realmente es. Nunca se puede definir o explicar lo que es la luz a una persona ciega. La luz, descrita como un movimiento ondulado, es completamente diferente a la luz que percibimos. Por consiguiente, es imposible decir que la fuente de la imagen que se crea en el cerebro es luz. Lo que tratamos de decir es que lo que vemos, no nos da a conocer necesariamente la materia que vemos en el mundo exterior. El mismo fenmeno ocurre con los otros sentidos. Pongamos otro ejemplo:

Incluso la sinfona ms bella es una composicin de ondas acsticas que vibran en nuestro odo interno. Se supone que el mundo exterior desencadena todas las sensaciones. Pero no emanan de all sino que existen como percepciones propias a nosotros (Bilim ve Teknik (Science and Technique), agosto, 1988)

De hecho, es nuestro cerebro el que convierte estas ondas acsticas del mundo exterior en una sinfona. Esto quiere decir que la msica realmente no ocurre en el mundo exterior sino que es nuestro cerebro el que hace que la sintamos.

Podemos llegar a la misma conclusin en lo que se refiere a la percepcin del color; al observar colores diferentes, realmente lo que ocurre es que diferentes longitudes de onda luminosas alcanzan nuestros ojos. Es otra vez nuestro cerebro el que convierte estas longitudes de onda en colores. Por ejemplo, la razn de que veamos una manzana de color rojo es la percepcin de la longitud de onda luminosa que la manzana refleja en el cerebro. Esto quiere decir que la manzana no es de hecho roja, el cielo no es azul y el rbol no es verde; los vemos de ese modo a causa de nuestra percepcin.

La famosa revista de ciencia, La Recherche opina lo siguiente sobre este tema: No hay nada en la luz que podamos llamar rojo o azul. Fsicamente, no podemos hablar de la existencia del color. sta es slo una percepcin psicolgica. (Enero 1981)

 

LOS ANIMALES VEN DE MODO DISTINTO.

Adems, se sabe que los animales ven los objetos segn patrones y colores diferentes. ste es otro ejemplo que prueba que lo que se ve depende del perceptor.

Para los caballos, el cielo no es azul, sino gris. Las abejas, a diferencia de los seres humanos, pueden percibir colores ultravioleta, de manera que ven muchos matices adicionales. Para los cocodrilos y los ratones, todo es blanco y negro. Las vacas y los toros viven en un mundo donde el color rojo no existe. Se sabe tambin que los animales observan las formas de los objetos de modo distinto.

En este caso, la pregunta: Quin est en lo cierto? nos viene a la mente. Resulta obvio que no tenemos base para decir que slo las personas ven las cosas en la forma correcta.

 

VIVIENDO EN EL UNIVERSO CREADO POR NUESTRO CEREBRO

Lo que nos hace decir que un objeto existe es que lo vemos, tocamos u omos. A pesar de todo, estas sensaciones no forman parte del objeto mismo, porque stas son caractersticas que nuestros cerebros, mejor dicho, nuestras mentes atribuyen al objeto. Esto quiere decir que esas sensaciones provenientes de uno de los cinco sentidos como el sentimiento de calor o el dolor, no forman parte del mundo exterior, sino que todo ocurre dentro de nuestras mentes, donde se crean.

Entonces, puesto que el mundo exterior del que hablamos es slo una compilacin de estos sentidos, este mundo exterior no puede existir sin una mente. Si suprimimos todas las propiedades de una fruta, como su vista, olor o sabor, entonces la fruta ya no tendr un significado para nosotros. Una fruta sin sabor, olor, solidez o color ya no ser una fruta.

El mundo que conocemos es de hecho un mundo dentro de nuestras mentes donde se disea, se le da expresin y color o incluso se crea. El nico mundo del que estamos seguros es ste.

Para resumir, vivimos en este mundo dentro de nuestras cabezas donde no podemos dar un solo paso ms all y estamos equivocados al pensar que ste es el mundo exterior autntico. sta no es una interpretacin diferente de una filosofa; sta es la evidencia clara de la ciencia.

 

REALMENTE EXISTE UN MUNDO EXTERIOR?

La incertidumbre que se origina en el auge de ciencia no se centra solamente en las caractersticas del mundo exterior. Mientras que los nuevos descubrimientos cientficos nos hacen dudar de nuestra creencia en lo que sentimos, tambin hace que nos formulemos una pregunta dramtica: Existe realmente un mundo exterior?

Has pensado alguna vez en qu es lo que hace que creamos en este mundo exterior? El que veamos, oigamos o toquemos un objeto es por lo general suficiente para que creamos en su existencia. Sin embargo, sta es slo una creencia que hemos adquirido por costumbre, lo cual es contrario a la ciencia y a la lgica.

En lo que se refiere al sentido del tacto, cuando presionamos la mesa con nuestros dedos tiene lugar una perturbacin elctrica en los electrones y protones de las puntas de los mismos, producidas, segn la fsica moderna, por la proximidad de dichos electrones y protones a la mesa. Si la misma perturbacin que ocurre en nuestros dedos surgiera de cualquier otra forma, deberamos tener sensaciones, a pesar de no existir ninguna mesa. (Bertrand Russell, The ABC of Relativity, George Allen and Unwin Ltd., 1958, p. 129-130)

Lo que queremos explicar aqu es que una persona puede tener las sensaciones de vista, tacto o sonido, incluso cuando un objeto no existe. Nuestros cerebros pueden forjar un mundo tan real y vital como el verdadero con el estmulo artificial que recibe.

Imaginemos una sofisticada grabadora en la cual se codifican muchas seales elctricas diferentes. Primero, registremos en esta grabadora todos los pormenores de un ambiente, como su vista, su olor, su sonido y tambin nuestros cuerpos. Luego reenviemos estas seales elctricas a las partes pertinentes del cerebro. Debido a que las seales elctricas que provoca el "mundo exterior" activan en el cerebro todos los sentidos, como son la vista, el tacto, etc., seramos unos ilusos si penssemos que realmente nos encontrbamos en este entorno despus de iniciar el sistema de vdeo.

En la ciruga cerebral, los pacientes tienen visiones diferentes de sus amigos o de escenas cuando se toca el centro de memoria de la vista. Experimentan sabores diferentes y empiezan a rer a carcajadas cuando se tocan otras partes del cerebro. Por consiguiente, no necesitamos que exista un mundo real ah fuera para crear un mundo en nuestros cerebros; slo necesitamos estmulos reales o artificiales.

 

LOS SUEOS: EL MUNDO EN NUESTROS CEREBROS.

Otro ejemplo llamativo del ficticio mundo creado por el cerebro es nuestros sueos.

La vida que vivimos en nuestros sueos resulta a menudo extremadamente real. Una persona que suea que un desconocido le sigue suda a medida que corre a travs de las calles. Se pone tan tenso que puede que hasta sufra un ataque al corazn. Mientras todos estos procesos tienen lugar, no existe tal desconocido, ni siquiera su cuerpo.

En resumen, un sueo es un claro ejemplo de realidad virtual donde uno asume existir en un ambiente real.

Qu pasa si ahora mismo ests soando? Puede parecer una pregunta extraa, pero asumamos por un momento que alguien te dice que lo que ests experimentando en estos momentos slo es un sueo y que las cosas que estn pasando a tu alrededor estn ocurriendo nicamente en tu cerebro. Cul sera tu respuesta? No tienes ninguna evidencia que te indique que ests soando. Todo parece ntido, lgico y real. No hay nada que te haga pensar otra cosa. Por tanto, no ests soando. Sin embargo, se basa en estos criterios el modo en que diferencias entre la realidad y el sueo? O es slo que las imgenes son tan reales que parecen formar parte de una serie de acontecimientos?

Ten cuidado! El mtodo que utilizas para diferenciar los sueos de la realidad no parece muy cientfico. Cuando sueas, no puedes distinguir si se trata de un sueo o no. Por tanto, no hay razn para mirar los sueos con desdn. Hablas con alguien que en realidad no existe y quieres tener un coche virtual. Cuando te despiertas, ambos sueos y la vida que crees que es real tienen las mismas caractersticas, puesto que ambos los experimentas a travs de tu cerebro.

Cuando sueas, los acontecimientos escapan a tu control. No tienes capacidad para controlar el lugar, el tiempo o el escenario donde ocurren tus sueos. De repente, te encuentras teniendo una aventura mientras duermes. Lo que es ms, no crees que lo que sucede a tu alrededor es extrao, aunque no se ajuste al sentido comn y va contra las leyes de la naturaleza.

Muy probablemente, para ti, la realidad la representan las cosas que puedes ver y tocar. Tambin sujetas algo con tu mano y la ves en tu sueo, aunque ni tienes mano ni ojos, ni un objeto que poder ver. Esta situacin es esencialmente engaosa! Un filsofo que trata de descifrar este conflicto declara lo siguiente:

Pues mientras soamos, no sabemos que estamos soando; es slo ms tarde, despus de despertarnos, que reconocemos nuestro sueo como un sueo. Cmo podemos afirmar que nuestras experiencias presentes son de ms fidedignas que las de un sueo? El hecho de asociarlas a una sensacin de realidad no las hace ms de fiar, porque experimentamos el mismo sentimiento en un sueo. No podemos excluir por completo la posibilidad de que experiencias posteriores prueben que, incluso ahora, estemos soando. (Hans Reichenbach, The Rise of Scientific Philosophy, University of California Press, 1973, p.29)

Descartes tambin hizo la misma proposicin: En mis sueos me veo yendo a lugares; cuando me despierto me doy cuenta de que no he estado en ninguna parte y me encuentro simplemente tumbado en mi cama. Quin me puede asegurar que no estoy soando ahora mismo, o que mi vida entera no es un sueo? Por estas razones, la realidad de mundo en que vivo se convierte en un concepto completamente dudoso. (Macit Gkberk, Felsefe Tarihi (History of Philosophy), p.263)

Entonces, cul es la diferencia entre los sueos y la vida real? Es el hecho de que la vida real tenga una naturaleza ininterrumpida y continua, o es porque en los sueos prevalece una clase diferente de mecanismo razonador? stas no son diferencias importantes en principio, puesto que ambas vivencias ocurren en el cerebro.

Si podemos vivir en una vida virtual cuando soando, por qu no podramos estar viviendo en una vida virtual cuando no estamos soando? No hay razn lgica que nos impida pensar que, cuando nos despertamos de un sueo, comenzamos a vivir en un sueo ms largo que llamamos vida real. Son nuestros prejuicios y nuestra forma tradicional de pensar los que nos hacen no tener dudas acerca de este tema, aunque no disponemos de ninguna evidencia slida acerca del mismo.

 

EL MUNDO CREADO POR LA HIPNOSIS.

Bajo hipnosis, el paciente, aunque est en un sueo profundo, oye, ve y siente aleccionado por otra persona. El hipnotizador puede simular de palabra cualquier ambiente y el paciente creera que est dentro de ese ambiente y ste es real. En la revista General Hospital Psychiatry (enero de 1987), un experimento realizado a un nio de diez aos cuya pierna se haba fracturado en un accidente de coche se relata como sigue:

El paciente recibi instrucciones de cerrar los ojos y sentir como si estuviera en el cine. Durante la operacin, el nio permaneci serenamente tumbado y moviendo su mano derecha regularmente entre su boca y su rodilla. Mientras tanto, el doctor se encarg de la fractura. Qu significado tenan los movimientos rtmicos de la mano? Despus de despertarse, el nio dijo que haba estado comiendo palomitas de maz en el cine.

Bajo hipnosis, puedes hacer que alguien oiga las voces que t quieras. Si le convencemos de que nuestra voz sale de una pared, entonces pensar que la pared habla. Si vamos ms all y decimos que la voz proviene de nuestras manos o nuestros odos, entonces dar por supuesto que estos rganos hablan.

Adems, el concepto de tiempo en hipnosis es bastante diferente. Vale la pena mencionar un experimento llevado a cabo en el Departamento de psicologa de la Universidad de Virginia. Se hipnotiz a una estudiante universitaria que recibi instrucciones de regresar a sus aos de secundaria y entrar en cada aula de su escuela. Haba unas 20 aulas en su escuela y se le pidi que dijese lo que estaba ocurriendo en cada una de ellas. Pero slo dispona de media hora para hacerlo, mientras un metrnomo regulaba el tiempo. Se inform a la chica de que un metrnomo marcara cada minuto, a fin de que supiera cunto tiempo le quedaba para terminar.

La chica hipnotizada control bien el tiempo y logr lo que se esperaba de ella dentro del tiempo que se le fi. Pero el metrnomo no marcaba cada minuto, sino cada segundo. En otras palabras, el metrnomo funcion durante un total de 30 segundos, no media hora.

Al cabo de 30 segundos se detuvo el metrnomo y el profesor despert a la chica. Luego le pregunt qu recordaba de la experiencia. Su subconsciente haba reaccionado como se le haba pedido que hiciera, as es que pudo relatar en detalle lo que vio en cada aula. Cuando se enter de que el experimento entero haba durado 30 segundos y no media hora, se qued atnita.

Este ejemplo muestra cmo se puede crear un mundo ficticio a travs de la hipnosis. De tal manera que incluso aunque conservemos slo el cerebro de un ser humano vivo, le podramos dar un cuerpo y una cara a voluntad a travs de la hipnosis, y le podramos hacer vivir una vida igual que la que estamos viviendo en estos momentos.

 

EL HOLOGRAMA: EL SUEO TRIDIMENSIONAL

Aparte de la capacidad del cerebro humano para inventar lugares virtuales, la tecnologa moderna nos proporciona las herramientas necesarias para establecer mundos virtuales tridimensionales. La tcnica tridimensional de fotografa, cuyo resultado final es el holograma, se genera con la ayuda de rayos lser.

Las imgenes producidas por un holograma se asientan en el espacio y es posible verlas desde todos los ngulos. Hoy en da, el holograma se usa en actividades de la vida diaria, como en la exhibicin de joyera o representaciones teatrales. Mientras no se toque, es imposible diferenciar un holograma de su original.

Todos estos ejemplos indican un hecho cierto: El cerebro no puede distinguir si el estmulo proviene de una fuente real o falsa.

En otras palabras, el hecho de que veamos, toquemos u olamos una sustancia no quiere decir que realmente exista. Al soar, bajo la hipnosis, o cuando los nervios se estimulan artificialmente, no tenemos dudas acerca de la realidad del escenario en el que estamos. Sin embargo, el escenario que creemos que es real, slo ocurre en el cerebro.

En resumen, nuestro cerebro o, en trminos ms precisos, nuestra mente nos presenta un mundo creado para nosotros. Es imposible que tengamos idea acerca de la verdadera naturaleza de la existencia de este mundo.

Entonces, cmo podemos tener certeza de la existencia de este mundo en el que vivimos y asumir que es real? Aunque no hay soporte cientfico ni lgico para la existencia de un mundo real, la razn por la que creemos en l se fundamenta en el modo tradicional de pensar y en la manera en que hemos formado nuestro conocimiento y nuestras percepciones sobre el mundo desde que nacimos. Podemos observar claramente este hecho cuando liberamos nuestra mente y pensamos sin las limitaciones de nuestros prejuicios.

 

LA VERDADERA NATURALEZA DE LA MATERIA.

Desde la medicina hasta la fsica y en muchas otras ramas de la ciencia, recientes avances han revelado serias dudas acerca de la realidad del mundo exterior. Los cientficos y los astrnomos manifiestan que la verdadera naturaleza del universo no es la materia, pero tambin aaden que prevalece un orden perfecto. Por ejemplo, Einstein asevera: Me asombro cuando veo el orden del universo. El astrnomo Arthur Eddington, por otra parte, manifiesta la creencia de que el cimiento bsico del universo es el pensamiento. James Jeans, otro astrnomo, tambin est de acuerdo con los puntos de vista citados anteriormente y afirma que el universo es como un gran pensamiento en vez de una gran mquina.

Los recientes avances que han tenido lugar en la ciencia durante el ltimo siglo han hecho que ciertas teoras referentes a la naturaleza del mundo y a la existencia real de la materia se derrumben y las han reemplazado por un concepto enteramente nuevo.

Uno de los estudios ms importantes relacionado con la verdadera naturaleza de la materia es la teora de la relatividad de Einstein. Einstein, con su famosa frmula E = mc2, asegur que la materia es una forma de energa. En otras palabras, la unidad bsica de la materia es la energa, la cual no ocupa ningn espacio y no tiene ni volumen ni masa. En ese caso, es imposible afirmar que la materia tiene volumen o masa, y que tiene una existencia en el sentido en el cual la percibimos.

Antes de la teora de la relatividad, los cientficos aceptaban la existencia de dos conceptos separados en el universo: materia y energa. Se pensaba que la materia tena volumen y masa y se defini la energa como un concepto ondulante e invisible que careca de masa. Albert Einstein descubri que estos dos conceptos son lo mismo y prob que lo que se percibe como materia es, en esencia, energa. En otras palabras, la materia es energa y la energa es materia. (Ali Demirsoy, Evren ve ocuklari (Universe and Its Children), p.18)

Otro avance que ha dejado sin valor las definiciones clsicas de la materia es la fsica cuntica. Durante la investigacin atmica, se ha observado que un anlisis ms profundo de los tomos indicaba que stos eran de una naturaleza diferente. Esto es porque los quarks, la parte bsica del tomo, no son materia sino energa. Estas partculas no se pueden definir como materia puesto que carecen de volumen o masa y no ocupan espacio. Por ejemplo, los fotones son tambin quarks. En este caso el tomo que est hecho de estas partculas no se puede definir como materia. En conclusin, dado que el elemento bsico del mundo exterior es el tomo, no es posible hablar de la verdadera existencia del universo. Para decirlo de otro modo, el universo est hecho de tomos, que no se pueden llamar materia.

Toda clase de materia en el universo, ya sea en forma de gas o lquido, est formada por ondas diversas. Vivimos en un ocano de ondas y percibimos niveles diferentes de energa en forma de sentidos diferentes. (Ali Demirsoy, Evren ve ocuklari (Universe and Its Children), p.6)

Aydin Aritan, escritor de la revista Bilim ve Teknik (Ciencia y Tcnica) afirma lo siguiente:

El universo tambin est hecho de ondas, de vibraciones diversas que tienen frecuencias diferentes. La fsica cuntica nos dice que estas vibraciones constituyen las dimensiones y la materia que percibimos. Pero no percibimos el mundo exterior como ondas sino como imgenes y formas de materias. En este caso, el mundo exterior y todas sus percepciones son simplemente una mala percepcin, tal como Berkeley dijo una vez.

Segn la teora de relatividad de Einstein, el mundo no aparece como una estructura erigida sobre entidades de existencia independiente e inanalizables, sino ms bien como una trama de relaciones entre elementos cuyos significados provienen enteramente de su relacin con el todo. De modo semejante, la mecnica cuntica puede inducir a pensar que la realidad fsica es esencialmente poco sustancial (que nicamente los campos o las relaciones son reales). Los msticos del este lo saban. Llamaron "maya" a la separacin de los objetos, una ilusin que proviene de nuestro intelecto que clasifica en categoras. (Newsweek, 13 de agosto de 1979, p. 46)

Como hemos visto, el mundo exterior como se llama comnmente, no es sino un ocano de ondas que no tiene ni masa, ni volumen, ni posicin. Entonces por qu lo percibimos como imgenes normales? La respuesta es que vivimos en un mundo generado por la mente. El color, la voz, la masa, la fuerza, la forma y otras caractersticas son todos conceptos generados por la mente y no tienen existencia real en el mundo exterior.

Aydin Aritan esboza este concepto como sigue: Percibimos el mundo exterior como formas de materia e imgenes, porque nuestro cerebro y sentidos estn organizados de este modo. No obstante, esto no quiere decir que el mundo exterior tenga en realidad estas caractersticas.

Si tratamos de conocer el universo a travs de nuestros sentidos, no podemos encontrar la verdad. Si tratamos de aproximarnos a l por medio de un mtodo distinto a nuestros sentidos, entonces llegamos al alma que carece de frmulas matemticas. (Ali Demirsoy, Evren ve ocuklari (Universe and Its Children), p.7)

El neurlogo Karl Pilgram, quien es conocido por su investigacin sobre la existencia real del mundo exterior, manifiesta que dicho mundo exterior es simplemente un holograma compuesto de ondas que el cerebro descifra:

En un simposio celebrado en Minnesota, Pilgram declar que la respuesta podra estar en el gestaltismo. En otras palabras, la sustancia percibida adquiere una realidad segn el tipo de percepcin que el perceptor tiene. Tal vez el mundo entero no es sino un holograma. Es la audiencia que est en frente de l un holograma? Son frecuencias decodificadas por sus propios cerebros y los cerebros de los dems? Si la naturaleza de la realidad es materia hologrfica, entonces el mundo, como lo representan las filosofas de Extremo Oriente, es simplemente una mala percepcin. (Gnes (The Sun), 9 de septiembre de 1990)

Finalmente, cuando liberamos nuestras mentes de prejuicios, podemos llegar a comprender que no hay evidencias slidas que prueben la existencia de un mundo real.

A estas alturas, la siguiente pregunta es la primera que se nos ocurre: Si no hay un mundo exterior, cul es el origen de las imgenes que vemos a nuestro alrededor? Cmo sentimos que vivimos en un mundo real y verdadero?

Antes de contestar a estas preguntas, echemos un vistazo a los recientes avances tecnolgicos que nos ayudarn a comprender mejor el tema.

 

EL SIMULADOR: LA REALIDAD ARTIFICIAL.

La tcnica llamaba simulacin genera un mundo virtual artificial con la ayuda de un ordenador. Un casco con una pantalla proporciona una imagen tridimensional y, a travs de la estimulacin de los cinco sentidos ligados al cerebro, le hace creer que lo que experimenta es el mundo real. Un ordenador equipado con las ltimas tcnicas de simulacin y modelado que puede manipular casi por completo nuestros cinco sentidos provee al cerebro de la excitacin necesaria. Cmo se puede lograr algo as? Y cules son sus implicaciones?

Se logra, esencialmente, aplicando formas avanzadas de imagimtica con las cuales estamos ya familiarizados gracias a los juegos de realidad virtual en 3D. Para entrenar a pilotos de F16, se han diseado mscaras o cascos de pantalla de cristal lquido (LCD) que muestran al piloto una imagen tridimensional de la aeronave de manera que, cuando mueve la cabeza de arriba abajo, siente como si realmente estuviese en el avin. Si aadimos un sistema de sonido perfecto y un asiento que se mueve de segn lo que se muestra a travs del casco de la pantalla de cristal lquido (LCD), el aprendiz de piloto puede "experimentar" todas las emociones y las sensaciones de volar.

Este ejemplo muestra el hecho de que los efectos sensoriales pueden producir fcilmente un mundo virtual.

 

QUIN ES EL NICO QUE VE?

Est el mundo exterior realmente all o lo creamos en nuestro cerebro? Es un hecho establecido que tenemos cinco sentidos. Es tambin obvio que los sentidos llegan al cerebro a travs del sistema nervioso y el cerebro almacena esta informacin procesada. A pesar de todo, qu o quin lleva realmente los datos y organiza el estmulo sensorial y lo convierte en un mecanismo consciente al cual nos referimos como la percepcin del mundo exterior? (Gelisim Bilim ve Teknik Ansiklopedisi (Encyclopedia Gelisim of Science and Technique), p.1216)

No hay duda de que el mundo en que vivimos se forma en el cerebro. Sin embargo, la pregunta principal surge en este punto. Si todas las cosas que vemos y experimentamos no tienen una existencia material, como es el caso de los sueos, cmo se generan estas imgenes?

Se dice algunas veces que estas imgenes son una funcin del cerebro que an no se ha descubierto". En este caso, el sueo lo produce la memoria de un modo desconocido. De hecho, cuando se formula la pregunta: Quin muestra estas imgenes en el cerebro? se dice, aunque sin ningn tipo de evidencia, que es "el propio cerebro" quien las genera.

En este punto, debemos hacernos cargo de otro aspecto del asunto del que hemos hecho caso omiso hasta ahora. Bertrand Russell afirma:

Por supuesto, si la materia en general se interpreta como un grupo de sucesos, esto tambin se debe aplicar al ojo, al nervio ptico y al cerebro (Bertrand Russell, The ABC of Relativity, George Allen and Unwin Ltd., 1958, p. 129)

En otras palabras, el cerebro es tambin una parte del mundo exterior que se aprecia ahora como una coleccin de imgenes sin posicin, masa o volumen. Un ejemplo acerca de un sueo clarificar nuestro planteamiento. Ahora, demos por supuesto que estamos teniendo un sueo en nuestro cerebro. En nuestro sueo, tendremos un cuerpo virtual y, por tanto, cerebro y ojos virtuales. Si alguien pregunta en nuestro sueo: "Dnde vemos el mundo?, nuestra respuesta sera "en mi cerebro. Si la misma persona va ms all y pregunta dnde est nuestro cerebro y cmo es, entonces agarraramos nuestra cabeza virtual y diramos mi cerebro est en mi calavera y pesa un kilo aproximadamente.

Es obvio que no hay cerebro sino una cabeza y un cerebro virtuales en nuestro sueo. El que ve las imgenes no es el cerebro virtual del sueo sino una existencia ms all del mismo.

Realmente, no existe una diferencia apreciable entre el trasfondo del sueo y el del mundo real como lo llamamos. Por consiguiente, cuando nos planteamos la misma pregunta en nuestra vida diaria, dar el mismo tipo de respuesta no tendra mucho sentido. El que ve est ms all del cerebro, y es una existencia marcada por caractersticas completamente diferentes.

Esta existencia es algo que siente, toca, ve, oye, ama, tiene miedo y se refiere a s mismo como yo. Esta existencia es un organismo viviente, pero no es ni materia ni una imagen. Es tambin absurdo llamarla una parte del cuerpo que pesa 1 kilo y 300 gramos. Esto es as porque resulta imposible que los tomos que forman las clulas creen un mundo tridimensional perfecto. Cuando se hace un anlisis profundo del cerebro nos encontramos estructuras naturales como los aminocidos, molculas que son comunes en cada parte del universo. En otras palabras, en el cerebro no existe posicin o estructura que genere las imgenes o cree conciencia.

Obviamente la existencia que siente, ve, piensa y se llama a s mismo yo, est en algn lado ms all del cerebro. La religin se refiere a esta existencia como el espritu. El mundo exterior, por otra parte, tal como en nuestro sueo, se plasma en las imgenes que Dios presenta a nuestro espritu. En otras palabras, el ser humano no est en el universo sino que el universo est en el ser humano.

La razn por la que el mundo exterior parece ser tan real es la perfeccin de los sentidos y las imgenes. Nuestro Creador crea a un mundo perfecto para nosotros. Lo que nos confunde es la excelencia de la creacin de estas imgenes. Brevemente, podemos definir el universo como una imagen lo suficientemente perfecta como para llamarlo casi real.

Cmo trata el asunto el Corn?

Lo que hemos dicho hasta ahora facilita la comprensin de ciertos hechos importantes; la verdadera naturaleza del universo se manifiesta en las explicaciones dadas anteriormente y pone fin a la soberana del enfoque materialista, que fue vlido en el pasado para explicar la existencia de Dios y de los seres humanos.

El enfoque materialista se basa en la suposicin de que la materia tiene una existencia incuestionable. Ahora que sabemos que no es as, sino que se trata de una entidad hecha de percepciones e imgenes, el poder equivocadamente adscrito a la materia debera ser tenido como algo perteneciente a Dios, Que crea todas estas imgenes. Puesto que la materia es la compilacin de percepciones, los conceptos de espacio y posicin tambin se vuelven absurdos.

En este caso, la respuesta a la clsica pregunta: Dnde est Dios? se aclara. Segn aquellos que no observan la forma de vida y la manera de pensar del Corn, Dios est arriba en el cielo observndolos desde lejos y raramente interfiere en los asuntos mundanos. Esta mentalidad separa el universo que est hecho de materia de Dios. La comprensin de Dios en algunas religiones se basa en esta mentalidad. La misma mentalidad tambin prevalece en las sociedades ignorantes cuyos miembros afirman ser musulmanes.

A pesar de todo, como se ha enfatizado hasta ahora, la materia es simplemente una percepcin. No es una alternativa para que Dios exista fuera esta coleccin de materia. Dios est en todos sitios. Nada puede existir fuera de Dios.

Un nmero de aleyas del Corn lo explica con mayor precisin.

Y, he ah, que te dijimos [Oh Profeta:] "Ciertamente, tu Sustentador circunda a toda la humanidad [con Su conocimiento y poder." Sura 17: 60 (El Viaje Nocturno)

De Dios es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra; y, ciertamente, Dios abarca todas las cosas. Sura 4: 126 (Las Mujeres)

Si, en verdad, dudan del encuentro con su Sustentador [en el Da del Juicio]! Si, en verdad, l abarca todas las cosas! Sura 41: 54 (Expuestos con Claridad)

De Dios son el este y el oeste: y all donde os volvis hallaris la faz de Dios. Ciertamente, Dios es infinito, omnisciente. Sura 2: 115 (La Vaca)

cuando l es Dios en los cielos y en la tierra. Sura 6: 3 (El Ganado)

Aquel de quien es el dominio sobre los cielos y la tierra, y que no engendra descendencia, y que no tiene asociado en Su dominio: porque es l quien crea cada cosa y determina su naturaleza conforme a [Su] designio. Sura 25: 2 (El Criterio de la Verdad)

pues estamos ms cerca de l que su vena yugular. Sura 50: 16(Qaf)

L ES DIOS, aparte del cual no existe deidad: Aquel que conoce cuanto est fuera del alcance de la percepcin de los seres creados y tambin cuanto pueden percibir: l es el Ms Misericordioso, el Dispensador de Gracia. l es Dios, aparte del cual no existe deidad: el Supremo Soberano, el Santo, Aquel de quien depende por entero la salvacin, el Dador de Fe, Aquel que determina qu es verdadero o falso, el Todopoderoso, Aquel que sojuzga el mal y restaura el bien, Aquel a quien pertenece toda grandeza! Absolutamente distante esta l, en Su infinita gloria, de todo a lo que los hombres atribuyen parte en Su divinidad! l es Dios, el Creador, el Hacedor que modela todas las formas y apariencias! Suyos [en exclusiva] son los atributos de perfeccin. Todo cuanto hay en los cielos y en la tierra proclama Su infinita gloria: pues slo l es todopoderoso, realmente sabio! Sura 59: 22-24 (La Concentracin)

Los intelectuales islmicos, que adoptaron el punto de vista cornico en su interpretacin del universo, se dieron cuenta hace siglos que el universo no es de una naturaleza material, e hicieron declaraciones muy explcitas acerca de la autntica naturaleza de las cosas creadas por Dios. Uno de los pensadores ms prominentes de la historia islmica, Imam Rabbani, enunci sus puntos de vista como sigue:

Dios escogi objetos diversos para revelar cada uno de Sus eptetos (el Justo, el Lleno de Gracia, el Proveedor de Sustento) y reflej Sus atributos en estos objetos. La sustancia de estos seres en los cuales reflej Sus eptetos es la nada. Dios el Glorioso escogi objetos diversos para cada uno de Sus eptetos en el rea de la nada y los cre en la esfera de los sentidos y las ilusiones. Y lo hizo cada vez que quiso y como quiso.

La existencia del universo est en la esfera de los sentidos y las ilusiones, y no es externa. En esta circunstancia, una constancia emerge en la nada en la esfera de los sentidos y las ilusiones y adquiere tenacidad y fuerza por la creacin de Dios, el Altsimo. As se convierte en algo que vive, sabe, acta, desea, ve, oye y habla. A travs del reflejo y la sombra estn su nombre y signo presentes en el mundo exterior. En realidad, no hay nada en el exterior excepto los eptetos y atributos de Dios.

Todos estos han aparecido en el espejo de la presencia evidente de Dios, el Supremo. No hay nada afuera sino estas apariencias. As han adquirido una imagen en el mundo exterior. Pareca como si realmente existiesen. En el sentido real, no hay nada afuera sino Dios, el Glorioso. (Imam Rabbani, Mektubati Rabbani (Letter of Rabbani), p. 517-519)

La interpretacin de otro pensador islmico muy importante, Said Nursi tambin transmite el mismo mensaje:

El mundo material tiene una naturaleza virtual, siendo un reflejo de la existencia de Dios. Llega a ser a un mundo real por mandato de Dios. Se vuelve coherente y constante por la voluntad de Dios. El mundo de la materia no es ni un mundo real ni una pasajera sombra de ensueo. Existe slo por la creacin de Dios. (Mektubat (The Letters), p.503)

En conclusin, el mundo exterior, incluyendo nuestro cuerpo, es una imagen que Dios proyecta a nuestro espritu. Por consiguiente, no tiene una existencia propia. El universo est dentro del hombre y lo que rodea al hombre no es materia, sino Dios. Este hecho se hace as explcito: Conocemos el recordatorio de su alma, y estamos ms cercanos a l que su vena yugular.

Muchas aleyas del Corn describen los diferentes aspectos de la estructura de la creacin:

Se atreven, pues, a atribuir divinidad junto con Dios a seres que nada pueden crear porque ellos mismos son creados? Sura 7: 191 (La Facultad del Discernimiento)

Y esos seres a los que algunos invocan aparte de Dios nada pueden crear porque ellos mismos son meras criaturas. Sura 16: 20 (La Abeja)

La siguiente aleya pertenece a la creacin continua de Dios y explica claramente cmo l crea cada imagen a la perfeccin:

O quin, si no, es el que crea [toda la vida] en un principio, y luego la suscita de nuevo? Y quin es el que os provee de sustento del cielo y de la tierra? Sura 27: 64 (Las Hormigas)

La existencia continua del universo depende solamente de la voluntad de Dios de continuar Su creacin. Es lo mismo que un programa de televisin que nicamente se puede ver cuando lo emiten.

Dado que Dios crea las imgenes, tambin crea cada accin. Esto quiere decir que cuando caminamos, corremos o nos remos, todas las imgenes relacionadas con estas acciones estn presentes slo porque Dios as lo quiere. Algunas aleyas del Corn vienen a nuestra mente por su relevancia notable en este debate:

Y no obstante, [Oh creyentes,] no fuisteis vosotros quienes matasteis al enemigo, sino que fue Dios quien les mat; y no fuiste t quien arroj [el terror dentro de ellos, Oh Profeta], cuando lo arrojaste, sino que fue Dios quien lo arroj: y [l hizo todo esto] para probar a los creyentes con una prueba saludable ordenada por l. En verdad, Dios todo lo oye, es omnisciente! Sura 8: 17 (El Botn)

cuando es Dios quien os ha creado, a vosotros y lo que hacis. Sura 37: 96 (Los Alineados en Filas)

slo Dios tiene el poder de decidir lo que ha de ser. Sura 13: 31 (El Trueno)

Para resumir, todo el mundo est bajo el control de Dios y ningn acontecimiento se puede materializar a no ser por Su voluntad y Su control.

Habis tenido ya un signo en las dos huestes que se enfrentaron en combate, una luchando por la causa de Dios y la otra negndole; con sus propios ojos [los primeros] vieron como los otros les doblaban en nmero: pero Dios fortalece con Su auxilio a quien l quiere. En esto, ciertamente, hay una leccin para quienes pueden ver. Sura 3: 13 (La Casa de Imrn)

 

DORMIR, LOS SUEOS, LA MUERTE Y EL MS ALL

Lo que se relata en el Corn acerca del sueo tiene significado con relacin al tema citado anteriormente. En el Corn, el sueo se describe como sigue:

[nicamente] Dios [tiene este poder l] es quien hace morir a todos los seres humanos en el momento de su muerte [corporal], y [hace que estn como muertos], mientras duermen, a aquellos que an no han muerto: as retiene l a aquellos para los que ha decretado la muerte, y remite a los otros hasta un plazo fijado [por l]. Ciertamente, en [todo] esto hay en verdad mensajes para gente que reflexiona! Sura 39: 42 (Las Multitudes)

Y l es quien os hace estar [como] muertos por la noche y conoce lo que hacis durante el da; y os devuelve a la vida cada da para que se cumpla un plazo fijado [por l]. Al final, a l habris de volver; y l os har entender todo aquello que hacais [estando vivos]. Sura 6: 60 (El Ganado)

El Corn se refiere a la condicin de dormir como la muerte. No se hace ninguna discriminacin significativa entre el sueo y la muerte. sta es una indicacin clara de que lo que se experimenta mientras se duerme es muy similar a por lo que se atraviesa cuando uno muere.

Pues bien, qu es comn al sueo y a la muerte, y qu clase de significado tiene? En el sueo, el espritu deja el cuerpo, mejor dicho, Dios lo toma. Al soar, por otra parte, el espritu gana un cuerpo nuevo y comienza a percibir un escenario completamente diferente. A lo que se refiere la aleya como devuelve a la vida es el regreso del espritu al cuerpo real y continuar experimentando lo que se denomina la vida diaria.

Esto es, la muerte pone fin a la vida que experimentamos en el mundo, gracias a cuyo proceso el espritu gana otro cuerpo y con ello marca un nuevo comienzo de una vida enteramente diferente. ste es de hecho un concepto crucial que aclara algunas nociones acerca de la religin que pueden parecer difciles de comprender. Por ejemplo, la muerte y la resurreccin son simplemente un intercambio de imgenes que Dios presenta a nuestro espritu. Cada da, cada instante, Dios recrea el mundo para nosotros y regala a nuestro espritu un despliegue continuo de belleza. Lo mismo tambin es vlido para el sueo. Las delicadas imgenes creadas durante el curso de un da se forman por la noche en nuestros sueos. De modo semejante, la transicin de este mundo al prximo puede ser tan fcil como pasar a una fase del sueo; las imgenes relacionadas con este mundo se convierten en las imgenes del ms all y la muerte sirve de punto de transicin.

Los sueos son tambin imgenes que nuestra alma percibe, al igual que las que experimentamos en nuestras vidas diarias. La siguiente aleya primero nos recuerda la cercana de Dios al hombre y luego explica con qu propsito crea Dios los sueos.

Y, he ah, que te dijimos [Oh Profeta:] "Ciertamente, tu Sustentador circunda a toda la humanidad [con Su conocimiento y poder]: y, as, hemos dispuesto que la visin que te hemos mostrado no sea sino una prueba para los hombres. Sura 17: 60 (El Viaje Nocturno)

Puesto que es Dios quien presenta los sueos al espritu humano, puede haber alguna clase de sueos a travs de los cuales las personas reciban noticias de acontecimientos inminentes. Hay muchos ejemplos de tales sueos en el Corn, como en el Sura 48: Al-Fath (La Victoria) los sueos de Profeta Jos, que experimenta en diferentes fases de su vida. Simplemente el tratar de descifrar los sueos nos har entender las anteriores aseveraciones. Las personas que afirman que los sueos son una funcin del cerebro dicen que, durante el sueo, reciben ciertas seales del cerebro y que sta es la prueba que demuestra que todo ocurre en l. No obstante, no deberamos olvidarnos de que Dios crea todo segn la relacin causa-efecto. Esto quiere decir que el cuerpo y el espritu de los seres humanos estn estrechamente relacionados. Que emociones tales como la tristeza, la preocupacin, el amor, etc. hagan mella en el cerebro es una consecuencia normal de la relacin entre el cuerpo y el espritu. A pesar de todo, no es el cerebro sino el espritu el que experimenta las emociones.

 

LA RELATIVIDAD DEL TIEMPO.

El tiempo y el espacio tambin han sido creados por Dios, que es el Creador de todo. Antes, no hubo espacio ni tiempo. En realidad, ni siquiera haba un antes, puesto que esto se refiere a un perodo de tiempo segn las reglas fsicas actuales que estn limitadas por el espacio y el tiempo. Como quiera que lo miremos, ambos conceptos son slo percepciones. Las diversas aleyas del Corn enfatizan el tiempo como un concepto relativo:

[Y] l preguntar [a los condenados]: "Cuntos aos habis permanecido en la tierra?" Dirn: "Hemos permanecido all un da, o parte de un da; pero pregunta a aquellos [capaces] de computar [el tiempo]...." [Entonces] l dir: "Habis permanecido all slo por poco tiempo: si hubierais sabido [cuan breve iba a ser]! Sura 23: 112-114 (Los Creyentes)

el Da en que se soplar la trompeta: pues ese Da congregaremos a todos los que haban estado hundidos en el pecado, nublados sus ojos [por el terror], susurrndose unos a otros: "No habis permanecido sino diez [das en la tierra]...." [Pero] Nosotros sabemos perfectamente lo que dirn cuando el ms perspicaz de ellos diga: "No habis permanecido [all] sino un da!" Sura 20: 102-104 (Oh Hombre)

Las aleyas indican que en la otra vida nos daremos cuenta de que la vida que vivimos en el mundo, que parece continuar durante aos, no ha durado ms que un momento, tal como pasa el tiempo en los sueos y bajo hipnosis. Cuando tenemos un sueo mientras dormimos, pensamos que dura horas o das. Sin embargo, los descubrimientos cientficos demuestran que son slo un par de minutos o incluso segundos. De modo semejante, nos percataremos de que el tiempo en este mundo ha sido cortsimo cuando nos despertemos de este sueo que es la vida.

 

CONFUNDIENDO LAS RELACIONES DE CAUSA Y EFECTO

Desde que nacimos, hemos recibido instrucciones de asociar ciertos efectos a ciertas causas. sta es de hecho una consecuencia natural del proceso de razonamiento que sigue la mentalidad materialista. Sin embargo, el Corn da informacin acerca de una clase diferente de regla que prevalece en la tierra.

ES QUE no ves a tu Sustentador [a travs de Sus obras]? --cmo hace que se alargue la sombra [hacia el atardecer] cuando, de haberlo querido, podra en verdad hacer que se quedara quieta: pero hemos hecho del sol su gua. Sura 25: 45 (El Criterio de la Verdad)

Aqu en esta aleya, se indica que la sombra se crea separadamente del sol, y no aparece como una consecuencia natural del mismo. Tambin se enfatiza que el sol es la evidencia de la sombra.

El ejemplo de la sombra del sol en esta aleya seala que ningn incidente ocurre a consecuencia de una causa, sino que ambos, causa y efecto, son en realidad creados por Dios. En otras palabras, la razn para que las cosas ocurran no es lo que parece causarlas. El poder estriba en Dios y es l quien crea cada imagen en cada momento del tiempo. La vida tiene una existencia slo porque Dios la crea. La aleya Dios es el que nos crea a nosotros y a nuestras acciones expresa claramente este hecho.

Cuando recordamos que no hay diferencia entre la percepcin de los sueos y la del mundo exterior, comprendemos mejor la relacin existente entre sol y sombra. Es el sol el que proyecta la sombra que vemos en nuestros sueos? Cmo es posible que un sol que no existe haga surgir una sombra? Ms an, algunas veces el brillante sol que vemos en nuestros sueos puede hacer que nos deslumbremos. En ese sueo, puesto que realmente no hay luz del sol, la sensacin de deslumbramiento se crea de modo especial y por separado. La misma lgica conserva su validez para percibir el sabor de una fruta que comemos o el dolor que sentimos cuando golpeamos un objeto en nuestro sueo.

La razn por la que percibimos acontecimientos naturales en trminos de causa y efecto se debe a que Dios crea la secuencia de estos acontecimientos. Es algo parecido a los fotogramas de una pelcula: nuestra vida est formada por estos fotogramas creados uno a uno. Por ejemplo: en el primero hay un rbol y en el segundo, una fruta. La razn por la que las personas piensan que el rbol es la causa de la fruta es que estos acontecimientos ocurren uno tras otro. Sin embargo, Dios crea ambos, rbol y fruta, separadamente.

 

LAS PALABRAS VACAS: LAS LEYES DE LA NATURALEZA.

A la luz de toda esta informacin, uno debera considerar cuidadosamente lo que realmente son las leyes de naturaleza. En un trasfondo donde todo est formado por imgenes o sentidos, cmo se puede originar una ley? Puede tener el agua unafuerza ascensional"? Asimismo, cmo se puede explicar la fuerza de friccin del aire cuando el aire es, de hecho, imaginario?

Las aleyas del Corn dan explicaciones claras sobre estas leyes de la naturaleza, en contra del punto de vista materialista generalmente aceptado:

Es que esos [que niegan la verdad] no se han parado jams a considerar a las aves, volando suspendidas [por Dios] en el aire, y que nadie excepto Dios las mantiene en vuelo? Ciertamente, en esto hay en verdad mensajes para una gente dispuesta a creer! Sura 16: 79 (La Abeja)

VUESTRO SUSTENTADOR es quien hace que los barcos surquen el mar para vosotros, para que podis ir en busca de algo de Su favor. Sura 17: 66 (El Viaje Nocturno)

CIERTAMENTE, Dios es quien hiende la semilla y el hueso de fruta, y hace surgir lo vivo de lo que est muerto, y l es quien hace surgir lo muerto de lo que est vivo. Ese es Dios: y, sin embargo, que pervertidas estn vuestras mentes! Sura 6: 95 (El Ganado)

Las cosas que llamamos 'las leyes de la naturaleza' surgen de un patrn de creacin sucesivo que proviene de Dios. l crea la imagen de una semilla como una causa antes de crear la imagen de una flor. La imagen de la flor nunca se crea antes de la semilla. Aunque Dios es el Creador de todas las causas y efectos, los resultados creados estn siempre relacionados con ciertas causas.

Al fin y al cabo, la 'ley de la naturaleza' es slo el nombre que se da a este proceso de creacin sucesiva. Por ejemplo, como los barcos siempre se crean navegando en el agua, hablamos de la capacidad del agua para mantener cosas a flote. De modo semejante, cuando vemos a las aves volando, decimos que la fuerza aerodinmica es la razn de que esto sea as. Sin embargo, las aleyas del Corn que ponen de manifiesto que es Dios quien sujeta las aves en el cielo y hace que los barcos naveguen explican la realidad de que no existe otra fuerza aparte de la de Dios y que todas las imgenes se crean de este modo. Por tanto, las leyes de la naturaleza, como la fuerza ascensional del agua y la gravitacin, que pensamos que existen, son de hecho el modo en que llamamos la creacin secuencial y perfecta que contemplamos.

Einstein describe esta realidad como sigue:

Cuestiones como la gravedad, la fuerza electromagntica, la energa, la electricidad y el impulso son todas estructuras tericas, similitudes y smbolos forjados por la mente humana para explicar la realidad bsica que subyace en todo lo que vemos. (Bilim ve Teknik (Science and Technique), v.272, p.28)

Ciertamente, todo el poder y la gloria pertenecen slo a Dios. Sura 10: 65 (Jons)

El poder y la honorabilidad pertenecientes a Dios se designan con nombres tales como gravitacin y energa. Despus de pensar un poco, podemos ver claramente que estos nombres en realidad no tienen ningn significado.

En resumen, las personas materialistas y los grupos aficionados a inventar deidades imaginarias en quienes creer han acuado trminos sin sentido como la madre naturaleza palabras vacas. Lo dicho por el Profeta Jos en el Corn refleja claramente este hecho:

"Todo lo que adoris en vez de Dios no son sino nombres [vacos] que habis inventado] --vosotros y vuestros antepasados-- [y] para los cuales Dios no ha hecho descender autorizacin alguna. El dictamen [de qu es cierto y qu falso] pertenece slo a Dios --[y] l ha ordenado que no adoris a nada excepto a l; esta es la [nica] fe verdadera; pero la mayora de la gente no lo sabe. Sura 12: 40 (Jos)

Lo que nos confunde es tal vez el desconocimiento de la mayora de la gente de este hecho que enuncia la aleya. Sin embargo, el individuo comprender mejor que este mundo es slo imaginacin cuando se encuentre en el ms all. Ahora mismo, deberamos empezar a pensar y entender la existencia de Dios. Porque la situacin de los incrdulos en la otra vida se describe como sigue en el Corn:

Pero aquellos que estn empeados en negar la verdad, sus [buenas] obras son como un espejismo en el desierto, que el sediento cree agua --hasta que al acercarse, descubre que no era nada: en su lugar, descubre [que] Dios [ha estado siempre presente] con l, y [que] l le saldar ntegra su cuenta --pues Dios es rpido en ajustar cuentas! Sura 24: 39 (La Luz)

 
   
    

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