16
¿POR QUÉ ES UN ERROR CREER QUE EN EL FUTURO SE PODRÍA CONFIRMAR LA EVOLUCIÓN?
Cuando se ven acorralados, algunos seguidores de la teoría de la evolución recurren a la frase: »Aunque los descubrimientos científicos no confirmen esta teoría hoy en día, lo harán en un futuro«.
 
No hay ninguna diferencia entre la absurdidad de decir que un avin se podra formar por casualidad que decir que lo podra hacer una clula viva. El diseo que contiene una clula viva es muy superior al que hay en un avin, creado por los mejores ingenieros y los robots ms avanzados, con la tecnologa ms moderna, en las mejores fbricas. |
Es importante darse cuenta de que esto es la admisión de la derrota en el campo científico por parte de los
evolucionistas. Si leemos entre líneas lo podemos traducir de esta manera: “Sí, los defensores de la teoría de la
evolución admitimos que los descubrimientos de la
ciencia moderna no nos dan la razón. Por ese motivo no vemos otra alternativa que dejar el asunto para el futuro.« Pero la ciencia no sigue esta lógica. Un científico se dedica ciegamente a una teoría, esperando que algún día habrá pruebas que confirmen esa teoría. La ciencia examina las pruebas disponibles y saca sus conclusiones. Por este motivo los científicos deberían aceptar el “diseño”, es decir, la realidad de la creación, que ha sido demostrado por descubrimientos científicos.
Pero a pesar de estos descubrimientos la incitación y la
propaganda evolucionistas todavía pueden influenciar a gente, especialmente a los que no conocen la teoría en profundidad. Por este motivo, resulta útil dar una respuesta completa:
Podemos analizar la validez de la teoría de la evolución con estas tres preguntas básicas:
1. ¿Cómo apareció la primera célula viva?
2. ¿Cómo puede una especie viva convertirse en otra?
3. ¿Hay alguna prueba en el registro fósil de que los seres vivos experimentaran un proceso así?
Durante el SXX se han llevado a cabo muchas
investigaciones serias alrededor de estas tres preguntas, a las que la teoría debe dar respuesta. Lo que las investigaciones han revelado, sin embargo, es que la teoría de la evolución no logra explicar la vida. Se verá muy claro cuando analicemos estas
preguntas de una en una.
1. La pregunta de la “primera célula” es el dilema más
mortal para los seguidores de la evolución. Las investigaciones sobre este tema han revelado que es imposible explicar la
aparición de la primera célula mediante el concepto de“casualidad”. Fred Hoyle lo describe con las siguientes palabras:
La posibilidad de que las formas de vida superiores hayan aparecido de esta manera se puede comparar a la probabilidad de que un tornado que pasara por un vertedero de metales
construyera un Boeing 747 con las piezas que salieran volando.63
Este ejemplo nos permite ver la contradicción a la que se
enfrentan los evolucionistas. Recuerden el famoso ejemplo de William Paley e imagínense a alguien que nunca haya visto un reloj en su vida (por ejemplo un habitante de una isla desierta) y que un día se encuentra uno. Esta persona, cuando vea un reloj de pared desde 100 metros de distancia, no podrá decir
exactamente qué es, y quizás no podrá distinguirlo de un
fenómeno natural creado por el viento, la arena y la Tierra. Pero a medida que se acerque a él, esta persona entenderá, con sólo mirarlo, que es un producto resultado de un diseño. Cuando esté cerca no le quedará ninguna duda. El próximo paso puede ser examinar las características del objeto y de la habilidad
presente en él. Si lo abre y lo mira atentamente, verá que para confeccionar este objeto se necesitan más conocimientos de lo que parece mirando sólo la parte de fuera, y que ha sido
construido por una inteligencia. Cada examen subsiguiente añadirá certidumbre a este análisis.
Lo que la ciencia descubre acerca de la vida se produce en una situación similar. Los avances científicos han revelado la perfección de la vida en todos los niveles: sistemas, órganos,
tejidos, células y moléculas. Cada nuevo detalle que entendemos nos permite ver con un poco más de claridad la maravillosa
dimensión de este diseño. Los evolucionistas del SXIX, que pensaban que la célula no era más que un pequeño grumo de carbono, estaban en la misma situación que aquella persona que miraba el reloj desde una distancia de 100 metros. Hoy, sin
embargo, es imposible encontrar científicos que no admitan que cada parte individual de la célula es, por sí sola, una obra de magnífico diseño. Incluso la membrana de una pequeña célula, que se ha descrito como “filtro selectivo”, contiene una
inteligencia y diseño grandiosos. Reconoce los átomos, proteínas y moléculas a su alrededor como si tuviera una conciencia, y
sólo permite la entrada de los que necesita. (Para más detalles, ver La conciencia en la célula de Harun Yahya). Al contrario que el diseño inteligente limitado del reloj, los organismos vivos son artefactos impresionantes en inteligencia y diseño. En lugar de demostrar la evolución, la investigación cada vez más amplia y detallada que se efectúa sobre los seres vivos (y eso que hasta ahora sólo conocemos la composición y funciones de algunos de ellos) nos permite entender mejor la verdad de la creación.
2. Los evolucionistas defienden que una especie se puede convertir en otra mediante mutación y selección natural. Todas las investigaciones llevadas a cabo sobre este tema han demostrado que ningún mecanismo tiene efectos evolutivos. Colin Patterson, experto palenteólogo del Museo de Historia Natural de Londres, destaca este hecho con las siguientes
palabras:
Nadie ha producido una especie mediante los mecanismos de selección natural. Nadie se ha acercado siquiera a conseguirlo, y la mayor parte de la argumentación neodarwinista es sobre esta cuestión.64
Las investigaciones sobre mutación muestran que no tiene propiedades evolutivas. El genetista americano B. G. Ranganathan explica:
Primero, las mutaciones auténticas son muy raras en la
naturaleza. Segundo: la mayoría de mutaciones son malignas, ya que ocurren al azar, en lugar de ser cambios ordenados en la
estructura de los genes. Los cambios al azar en un sistema
altamente ordenado siempre son a peor, no a mejor. Por
ejemplo, si un terremoto sacudiera una estructura altamente ordenada como un edificio, habría un cambio al azar en el marco del edificio que, con toda probabilidad, no sería una mejora.65
Como hemos visto, los mecanismos que sugiere la teoría de la evolución acerca de la formación de las especies son
completamente inefectivos, y, de hecho, dañinos. Se entiende que estos mecanismos, que se propusieron cuando la ciencia y la tecnología aún no habían avanzado lo suficiente como para demostrar que eran producto de la fantasía, no tienen efectos en el desarrollo o en la evolución.
3. Los fósiles también muestran que la vida no apareció
como resultado de ningún proceso evolutivo, sino que apareció de repente, producto de un diseño perfecto. Todos los fósiles
encontrados lo confirman. Niles Eldredge, famoso palenteólogo de la Universidad de Harvard y conservador del Museo de Historia Natural de los Estados Unidos, explica que no hay ninguna posibilidad de encontrar fósiles que puedan cambiar
esta situación.
El registro salta, y todas las pruebas apuntan a que el registro es real: los huecos que vemos representan acontecimientos reales en la historia de la vida, no son consecuencia de un registro fósil incompleto.66
Otro estudioso americano, Robert Wesson, afirma en su
libro Beyond Natural Selection (Más allá de la selección natural) (1991) que »los huecos en el registro fósil son reales y muy grandes«. Estas son sus palabras:
Los huecos en el registro, sin embargo, son reales. La ausencia de un registro de ramificaciones importantes es increíble. Las
especies están estáticas o prácticamente estáticas durante largos periodos; raramente las especies, y nunca los géneros, muestran evolución hacia nuevas especies o nuevos géneros, sino que se produce la sustitución de uno por otro, y el cambio es más o menos abrupto. 67
En resumen, han pasado unos 150 años desde que la teoría de la evolución se presentó por primera vez, y todos los
desarrollos científicos posteriores han ido en su contra. A
medida que la ciencia examina los detalles de la vida se
encuentra más evidencia a favor de la perfección de la creación y se comprende más que la aparición de la vida y su posterior variación no se pueden explicar como resultado de una
casualidad. Cada investigación revela nuevas pruebas acerca del diseño en los seres vivos y hace que el hecho de la creación sea más y más claro. Cada década que ha pasado desde el tiempo de Darwin ha ratificado la falta de validez de la teoría de la
evolución.
En resumen, los avances científicos no respaldan la teoría de la evolución. Por esta razón los avances futuros tampoco lo harán, sino que servirán para ratificar su falta de validez.
Lo único que queda es decir que las afirmaciones de la evolución no han sido solucionadas ni explicadas por la ciencia de momento, sino que lo serán en el futuro. Pero la ciencia
moderna ha demostrado la falsedad de esta teoría en todas las áreas, y ha quedado claro que es imposible que este proceso imaginario se hubiera producido realmente.
Afirmar que una idea tan disparatada será demostrada en el futuro no es más que el producto de las mentes imaginativas y utópicas de los círculos marxistas y materialistas, que ven la evolución como un puntal para sus ideologías. Sólo están
intentando consolarse en su desesperanza.
Por este motivo, la idea de que »la ciencia demostrará la evolución en el futuro” es como creer que la “ciencia demostrará un día que el mundo se aguanta sobre la espalda de un elefante”.
17
¿POR QUÉ LA METAMORFOSIS NO ES UNA PRUEBA DE LA EVOLUCIÓN?
Algunas criaturas experimentan cambios
físicos que les permiten sobrevivir y
adaptarse a condiciones naturales distintas en momentos distintos. Este proceso se conoce como
metamorfosis. La gente con un conocimiento de la biología insuficiente y pretensiones evolucionistas intentan utilizar este proceso como prueba a favor de la teoría de la
evolución. Las fuentes que describen la metamorfosis como “un ejemplo de evolución” son trabajos de propaganda
superficiales y con poca base que intentan confundir a los que no poseen suficiente información sobre este tema, o se bien se trata de evolucionistas jóvenes o de algunos
profesores de biología darwinista
ignorantes. Los científicos expertos en evolución quienes, por tanto, saben más acerca de los dilemas y las
contradicciones inherentes a la teoría, dudan al hacer esta afirmación ridícula. Saben que no tiene ningún sentido…
   
Algunas criaturas que experimentan metamorfosis: la rana, la mariposa, la abeja, el mosquito. |
Mariposas, moscas y abejas son
algunas de las criaturas más conocidas de las que experimentan metamorfosis. Las ranas, que empiezan su vida en el agua y después viven sobre tierra, son otro ejemplo. Esto no tiene nada que ver con la evolución, porque la teoría
defiende que las diferencias entre seres vivos son resultado de mutaciones
ocurridas por casualidad. La
metamorfosis no se parece para nada a esa idea, porque es un proceso
planificado con anterioridad que no tiene nada que ver con mutaciones ni casualidades. No es la casualidad lo que provoca la metamorfosis, sino los datos genéticos que la criatura posee desde el momento en que nace. La rana, por ejemplo, posee información genética que le permite vivir sobra la tierra cuando
todavía vive bajo el agua. El mosquito, incluso cuando es una larva, posee la información genética de sus estadios ninfa y adulto. Lo
mismo ocurre con todas las otras criaturas que experimentan metamorfosis.
La metamorfosis es una prueba de la creación

Los que presentan la metamorfosis como "prueba de la evolucin" no saben nada de biologa ni de la teora de la evolucin. La metamorfosis es un cambio planeado codificado en la informacin gentica, y no tiene ninguna similitud con la evolucin, que significa cambio por casualidad. La metamorfosis es un ejemplo de complejidad irreducible y es una prueba que demuestra la falsedad de la evolucin. |
Las investigaciones científicas recientes acerca de la
metamorfosis han mostrado que es un proceso complejo
controlado por varios genes. Por ejemplo, los procesos
implicados en los cambios que ocurren en la cola durante el
proceso de metamorfosis de la rana están controlados por una docena de genes. Esto significa que este proceso ocurre gracias a la labor conjunta de muchos componentes. Es un proceso
biológico con la característica de “complejidad irreducible”, lo que significa que la metamorfosis es una prueba de la creación.

Prof. Michael Behe |
La “complejidad irreducible” es un concepto descrito en la literatura científica por el profesor Michael Behe, un bioquímico conocido por investigaciones que
rechazan la validez de la teoría de la evolución. Lo que significa es que los órganos y sistemas complejos
funcionan gracias a la labor conjunta de todas las partes que los forman, y que cuando siquiera la más pequeña deja de funcionar, la totalidad del órgano o sistema deja de funcionar. Es imposible que estas estructuras tan complejas hayan aparecido por casualidad con pequeños
cambios a lo largo del tiempo, tal y como defiende la teoría de la evolución. Esto es lo que ocurre en la metamorfosis. El proceso de la metamorfosis ocurre gracias a un equilibrio extremamente sensible y a una compenetración de las hormonas que, a su vez, están afectadas por distintos genes. Incluso el error más pequeño costará la vida de la criatura. Es imposible creer que un proceso así de complejo pueda haber aparecido por casualidad y por
fases. Ya que incluso un error pequeño le costará la vida al
animal, es imposible hablar en términos de “mecanismo de
ensayo-error” o de selección natural como mantienen los
evolucionistas. Ninguna criatura puede sobrevivir durante
millones de años esperando a que los componentes que le faltan se formen por casualidad.
Teniendo esto presente también queda claro que este tema no constituye de ninguna forma una prueba a favor de la
evolución, como creen algunos desinformados. Al contrario, cuando se analiza la complejidad del proceso y de los sistemas que lo controlan, queda claro que los animales que
experimentan metamorfosis son una prueba de la creación.
18
¿POR QUÉ ES IMPOSIBLE EXPLICAR EL ADN COMO UNA “CASUALIDAD”?
El nivel de conocimiento científico al que hemos llegado hoy en día muestra que el
diseño evidente y los complejos sistemas de los seres vivos hacen que resulte imposible que aparecieran por casualidad. Por ejemplo, el maravilloso diseño y la
inmensa información contenida en los genes humanos están a la vista de todos gracias al reciente »Proyecto Genoma Humano«.
En el marco de este proyecto, científicos de muchos países, de Estados Unidos a China, trabajaron durante 10 años para descifrar uno por uno los 3 mil millones de códigos químicos que hay en el ADN. Como resultado, se ha expuesto casi toda la información que contienen los genes humanos.
Aunque es un adelanto importante y emocionante, según indica el dr. Francis Collins, que dirige el Proyecto Genoma Humano, este sólo es el primer paso para
descodificar la información que contiene el ADN.
Para entender por qué para descubrir los códigos que constituyen esta información se necesitaron 10 años y el
trabajo de centenares de científicos, debemos entender la
dimensión de la información contenida en el ADN.
El ADN revela la existencia de una
fuente de sabiduría infinita.
En el ADN de una sola célula humana hay suficiente información para llenar una enciclopedia de un millón de páginas. Sería imposible leerlo todo en el transcurso de una vida humana. Si una persona intentara leer un código de ADN por segundo, sin parar nunca, necesitaría 100 años. Esta enciclopedia de la que hablamos consta de casi tres mil millones de códigos distintos. Si escribiéramos toda la información del ADN sobre papel, los papeles irían del Polo Norte al Ecuador. Esto significa más de 1.000 tomos grandes, suficiente para llenar una gran biblioteca.

Si la informacin que hay en el ADN se escribiera sobre papel llegara del Polo Norte al Ecuador. |
Es todavía más importante destacar que toda esta
información está contenida en el núcleo de todas las
células, lo que significa que si cada persona está formada por aproximadamente 100 trillones de células, hay 100
trillones de versiones de la biblioteca.
Si queremos comparar este tesoro de información con el nivel de conocimiento alcanzado por un hombre, es
imposible ofrecer ningún ejemplo de la misma magnitud. Aparece una imagen increíble: ¡100 trillones x 1.000 libros! Esta cifra es superior a la de los granos de arena que hay en el mundo. Es más: si multiplicamos esta cifra por los seis billones de personas que hay actualmente en el mundo, y los miles de millones que las han predecido, la cifra final queda fuera de nuestra capacidad de comprensión, y la cantidad de información tiende hacia el infinito.
Estos ejemplos son una indicación de la
impresionante información con la que vivimos. Poseemos ordenadores modernos que pueden almacenar grandes cantidades de información. Sin
embargo, cuando comparamos el ADN con estos
ordenadores, nos sorprende ver que la tecnología más
avanzada, producto del trabajo y la sabiduría humanos
acumulados a lo largo de siglos, no poseen la capacidad de almacenaje de una sola célula.
Gene Myers es uno de los expertos más importantes de Celera Genomics, la compañía que llevó a cabo el Proyecto Genoma Humano. Sus palabras acerca del resultado del proyecto son una indicación de la gran sabiduría y diseño del ADN: “Lo que realmente me sorprende es la arquitectura de la vida (…) El sistema es
extremadamente complejo. Es como si hubiera sido
diseñado (…) Hay en él una gran inteligencia.”68
Otro aspecto interesante es que toda la vida del
planeta ha sido producida de acuerdo con las
descripciones codificadas escritas en este mismo lenguaje. No hay ninguna bacteria, planta ni animal sin ADN. Es bastante evidente que toda la vida aparece como resultado de descripciones que utilizan el mismo lenguaje y derivan de la misma fuente de conocimiento.
Esto nos lleva a una conclusión obvia: todos los seres vivos del mundo viven y se reproducen de acuerdo a
información creada por una sola inteligencia.
Esto quita todo el sentido a la teoría de la evolución, porque el fundamento de la evolución es la “casualidad”, pero la casualidad no puede crear información. Si un día se encontrara en un pedazo de papel la fórmula del
medicamento para curar el cáncer, toda la humanidad se
volcaría en busca del científico que la hubiera descubierto y le daría un
premio. Nadie pensaría “me pregunto si esta fórmula aparecería al derramarse un poco de tinta
sobre la página”. Todas las personas racionales y de pensamiento claro pensarían que la fórmula fue escrita por alguien que había estudiado profundamente
química, psicología humana, farmacología y oncología.
La teoría evolucionista de que la información
contenida en el ADN apareció por casualidad es
completamente irracional, y es comparable a decir que la fórmula del medicamento apareció por casualidad. El ADN contiene las fórmulas moleculares detalladas de 100.000 tipos de proteínas y enzimas, además del delicado orden que rige cómo usarlas durante la producción. También contiene los planes de producción de las
hormonas y de los protocolos intercelulares de
comunicación en que se usan, y todo tipo de información compleja y específica.
Decir que el ADN y toda la información que contiene surgieron tras una sucesión de eventos casuales refleja o
bien una ignorancia total sobre este tema o bien
dogmatismo materialista. La idea de que una molécula
como el ADN, con toda la magnífica información que
contiene y su compleja estructura, pueda ser resultado de una casualidad no puede tomarse en serio. No es de
sorprender que los evolucionistas intenten describir el tema del origen de la vida (igual que otros muchos temas) como “un secreto por desvelar”.
19
¿POR QUÉ LA RESISTENCIADE LAS BACTERIAS A LOS ANTIBIÓTICOS NO ES UN EJEMPLO DE EVOLUCIÓN?
Uno de los conceptos biológicos que los evolucionistas intentan presentar como prueba para su teoría es la resistencia de las bacterias a los antibióticos. Muchas fuentes evolucionistas mencionan la
resistencia a los antibióticos como un ejemplo del desarrollo de los seres vivos mediante mutaciones favorables. Se dice más o menos lo mismo acerca de los insectos que desarrollan
inmunidad a insecticidas como el DDT.
Sin embargo, en este punto los evolucionistas también se equivocan.
Los antibióticos son »asesinos de moléculas«
producidos por microorganismos para luchar contra otros
microorganismos. El primer antibiótico fue la penicilina,
descubierta el año 1928 por Alexander Fleming. Fleming se dio cuenta de que el moho producía una molécula que mataba a la
bacteria staphylococcus, y este descubrimiento significó un paso
fundamental en el mundo de la medicina. Los antibióticos
derivados de microorganismos se usaron contra las bacterias con resultados positivos.
Pronto se descubrió otra cosa: a lo largo del tiempo, las
bacterias desarrollan inmunidad a los antibióticos. El mecanismo funciona así: gran parte de las bacterias expuestas a antibióticos muere, pero otras, que no resultan afectadas, se reproducen
rápidamente y pronto forman toda la población. Así, toda la población es inmune a los antibióticos.
Los evolucionistas intentan presentarlo como “la evolución de las bacterias mediante adaptación a la situación”.
La verdad, sin embargo, es muy distinta de esta interpretación tan superficial. Uno de los científicos que ha estudiado este tema con más detalle es el biofísico israelita Lee Spetner, también
conocido por su libro Not by chance publicado el 1997. Spetner
defiende que la inmunidad de las bacterias es el resultado de dos mecanismos distintos, pero que ninguno de los dos sirve como prueba para la teoría de la evolución. Estos dos mecanismos son:
1) Transferencia de genes resistentes que ya existen en las
bacterias.
2) Desarrollo de resistencia como resultado de la pérdida de datos genéticos a causa de mutaciones.
En un artículo publicado el 2001, el profesor Spetner explica el primer mecanismo:
Bacterias E. coli
 
La resistencia bacteriana a los antibiticos no es una prueba de la evolucin como sugieren los darwinistas. |
Algunos microorganismos tienen genes resistentes a estos
antibióticos. Esta resistencia puede producirse de varias maneras, degradando la molécula de antibiótico o expulsándola de la célula (…). El organismo que tiene estos genes puede transferirlos a otras bacterias, lo que convierte a estas en resistentes a su vez. Aunque los mecanismos de resistencia son específicos para un antibiótico en particular, la mayor parte de bacterias patológicas han (…) tenido éxito en la acumulación de varios sistemas genéticos que les hacen resistentes a varios
antibióticos.69
Spetner continúa diciendo que esto no es una “prueba a
favor de la evolución”:
La adquisición de resistencia a los antibióticos de esta forma (…) no es del tipo que sirve de prototipo para las mutaciones que se necesitarían para explicar la Evolución (...). Los cambios genéticos que podrían ilustrar la teoría no sólo tendrían que añadir
información al genoma de la bacteria, sino que deberían
añadir información nueva al biocosmos. La transferencia
horizontal de genes sólo transmite genes que ya existen en
algunas especies.70
Así pues, en este caso no podemos hablar de evolución, porque no se crea información genética nueva: simplemente, se transmite entre las bacterias información genética ya existente.
El segundo tipo de inmunidad, que aparece como resultado de una mutación, tampoco es un ejemplo de evolución. Spetner escribe:
... [Un] microorganismo puede, a veces, adquirir resistencia a un antibiótico mediante la sustitución aleatoria de un solo
nucleótido (…). La estreptomicina, descubierta por Selman Waksman y Albert Schatz y descrita por primera vez el 1944, es un antibiótico contra el cual las bacterias pueden adquirir
resistencia de este modo. Pero aunque la mutación que
experimentan en el proceso es beneficiosa para el
microorganismo cuando hay estreptomicina, no puede servir de prototipo para el tipo de mutaciones que la TND (Teoría Neodarviniana) necesita. El tipo de mutación que ofrece
resistencia a la estreptomicina se manifiesta en el ribosoma y
rebaja su encaje molecular con la molécula del antibiótico.71
En su libro Not by Chance, Spetner compara esta situación con el problema de la relación llave-cerradura. La
estreptomicina, igual que una llave que encaja perfectamente en una cerradura, se instala en el ribosoma de una bacteria,
desactivándolo. Por otro lado, la mutación descompone el
ribosoma, con lo que se consigue que la estreptomicina no se quede en él. Aunque esto se interpreta como “una bacteria
desarrollando inmunidad contra la estreptomicina”, no beneficia a la bacteria, más bien le resulta perjudicial. En palabras de Spetner:
Este cambio en la superficie del ribosoma del microorganismo
evita que la molécula de estreptomicina ataque y lleve a cabo su misión antibiótica. Resulta que esta degradación es una pérdida de especificidad y por tanto una pérdida de información. El tema central es que la Evolución (…) no se puede conseguir con
mutaciones de este tipo, no importa cuántas ocurran. La
evolución no puede basarse en mutaciones acumuladas que no hacen más que reducir especificidad.72
En resumen, una mutación en el ribosoma de una bacteria hace que esa bacteria sea resistente a la estreptomicina. Esto ocurre a causa de la “descomposición” del ribosoma por
mutación. Es decir, no se añade información genética nueva a esa bacteria. Al contrario: la estructura del ribosoma se descompone; es decir, la bacteria se vuelve »inválida« (también se ha
descubierto que el ribosoma de la bacteria mutada es menos funcional que el de una bacteria normal). Ya que esta “invalidez” impide que el antibiótico ataque el ribosoma, se crea »resistencia a los antibióticos«.
En conclusión, no hay ningún ejemplo de mutación que »desarrolle información genética«. Los evolucionistas, que quieren presentar la resistencia a los antibióticos como prueba a favor de la evolución, tratan este tema de manera muy
superficial y por consiguiente se equivocan.
Lo mismo ocurre con la inmunidad que los insectos
desarrollan al DDT y a otros insecticidas similares. En la mayoría de esas situaciones, se utilizan los genes inmunes que ya existen. El biólogo evolucionario Francisco Ayala lo admite con estas
palabras: “Las variantes genéticas que se necesitan para resistir los tipos de pesticida más diversos estaban presentes en
todas las poblaciones expuestas a estos componentes
sintéticos”73. Otros ejemplos que se explican por mutación,
como en la mutación ribosómica mencionada arriba, son
fenómenos que causan “déficits de información genética” en los insectos.
En este caso no se puede decir que los mecanismos de
inmunidad de las bacterias e insectos sean una prueba a favor de la teoría de la evolución, porque esta teoría se basa en la
afirmación de que los seres vivos se desarrollan mediante
mutaciones. Sin embargo, Spetner explica que ni la inmunidad a los antibióticos ni ningún otro fenómeno biológico indican que se pueda hablar de mutación:
Nunca se han observado mutaciones como las que se
necesitarían para macroevolución. Tras un examen a nivel
molecular, vemos que ninguna mutación aleatoria que pudiera representar las mutaciones que necesita la Teoría Neodarviniana ha añadido información. Me pregunto: ¿son las mutaciones que hemos observado hasta ahora del tipo que esta teoría necesita? Y la respuesta es ¡NO!74
20
¿QUÉ TIPO DE RELACIÓN HAY ENTRE CREACIÓN Y CIENCIA?
Como hemos mostrado en todas las preguntas comentadas hasta ahora, la teoría de la evolución está completamente en
desacuerdo con los avances científicos. Esta teoría, surgida a partir del nivel científico primitivo del siglo diecinueve, ha sido desmentida completamente por avances científicos posteriores.
Los evolucionistas, ciegamente devotos a su teoría, buscan una solución en la demagogia, ya que no les queda ningún fundamento científico. Con mucha frecuencia
recurren al eslógan cliché que pregona que “la creación es fe, y por tanto no se puede considerar ciencia”. Su idea es que la evolución es una teoría científica, mientras que la creación no es más que una creencia. Sin embargo, repetir que “la evolución es ciencia, la creación es creencia” proviene de una perspectiva completamente errónea. Los que lo repiten
confunden la ciencia y la filosofía materialista. Creen que la
ciencia tiene que mantenerse dentro del marco del materialismo, y que los no materialistas no tienen derecho a decir nada. Sin embargo, la ciencia misma rechaza completamente el
materialismo.
Estudiar la materia no es lo mismo que ser materialista

Como los materialistas contemporneos, Demcrito se enga y crey que la materia haba existido desde siempre, y que no haba existido nada antes que la materia. |
Primero, definamos brevemente el materialismo para
examinar el tema con más detalle. El materialismo es una filosofía que existe desde la Grecia Antigua y que se basa en la idea de que todo lo que existe es materia. Según la filosofía
materialista, la materia siempre ha existido y continuará
existiendo para siempre. No existe nada más que materia. Esto, sin embargo, no es una teoría científica, porque no se puede demostrar mediante experimentación y observación. No es más que una creencia, un dogma.
Sin embargo, en el SXIX este dogma se mezcló con la
ciencia, e incluso llegó a los cimientos básicos de la ciencia. Pero aún así la ciencia no está obligada a aceptar el materialismo. La ciencia estudia la naturaleza y el universo, y produce resultados sin limitaciones impuestas por clasificaciones filosóficas.
A la vista de esto, algunos materialistas se refugian en un sencillo juego de palabras. Dicen: »la materia es el único objeto de estudio de la ciencia, así que esta debe ser materialista”. Sí, la ciencia sólo estudia la materia, pero “estudiar la materia” es muy distinto de “ser materialista”. Esto es porque cuando estudiamos la materia nos damos cuenta de que contiene una sabiduría y un diseño tan grandiosos que no podrían haber sido producidos por la materia misma. Aunque no podamos verlo directamente, podemos entender que esta sabiduría y conocimiento son el
resultado de una inteligencia.
Por ejemplo, imaginemos una cueva. No sabemos si alguien ha estado dentro antes que nosotros. Si cuando entramos en la cueva sólo encontramos polvo, tierra y piedras, podemos deducir que no hay más que materia distribuida al azar. Sin
embargo, si en las paredes hay pinturas de gran colorido trazadas por una mano
experta, podemos asumir que un ser inteligente ha estado allí antes que nosotros. Quizá no podemos ver directamente a esta entidad, pero podemos deducir su existencia por lo que produce.
La ciencia ha rechazado
el materialismo
La ciencia estudia la
naturaleza como mostrábamos en el ejemplo. Si todo el diseño presente en la naturaleza se pudiera explicar con factores materiales, la ciencia
confirmaría el materialismo. Sin embargo, la ciencia
moderna ha mostrado que la naturaleza tiene un diseño que no se puede explicar mediante factores materiales, y que
toda la materia contiene un diseño que un Creador hizo
existir.
Por ejemplo: todos los experimentos y observaciones demuestran que la materia no puede haber dado origen a la vida por sí sola, lo que significa que la vida debe ser resultado de una creación metafísica. Todos los
experimentos evolucionistas en esta dirección han acabado en fracaso. La vida no puede haber aparecido a partir de
materia inanimada. El biólogo evolucionista Andrew Scott admitió lo siguiente en un artículo publicado en la conocida revista New Scientist:
Coge algo de materia, manténla caliente mientras la
mezclas y espera. Esta es la versión moderna del Génesis. Se supone que las fuerzas “fundamentales” (la gravedad, el electromagnetismo y las fuerzas nucleares débiles y fuertes) hicieron el resto. (...) ¿Pero qué parte de esta historia es una certeza, y qué parte sigue siendo hoy una especulación
esperanzada? En realidad, todavía son centro de
controversia o de asombro los mecanismos de casi cada paso importante, desde los precursores químicos a las primeras células reconocibles.75

Si la materia pudiera generar vida por s misma como defienden los materialistas, debera ser posible sintetizar vida en el laboratorio. Sin embargo, en los laboratorios no se puede producir ni siquiera un orgnulo de una clula, por no hablar de una clula completa. |

Prof. Fred Hoyle |
La raíz de la vida se basa en especulación y debate porque el dogma materialista insiste en que la vida es el
producto de la materia. Pero los hechos científicos
demuestran que la materia no tiene ese poder. El Profesor Fred Hoyle, astrónomo y matemático que por sus
contribuciones a la ciencia recibió el título de Sir, hace el siguiente comentario sobre este tema:

Cubierta del Newsweek del 27 de Julio de 1998, Science Finds God (La ciencia encuentra a Dios) |
Si hubiera un principio básico de la materia que de
alguna manera hubiera llevado sistemas orgánicos a la
vida, su existencia debería poderse demostrar fácilmente en un laboratorio. Se podría, por ejemplo, tomar una
piscina de natación para representar la sopa
primordial. La llenamos con productos
químicos cualesquiera, de naturaleza no biológica. Bombeamos algunos gases por encima, o a través, como queráis, y lo radiamos con lo que nos parezca. Dejamos que el experimento se prolongue durante un año y veamos cuántas de las 2000 enzimas [proteínas producidas por células vivas] han aparecido en el baño. Para ahorrar tiempo y esfuerzo, y el dinero que costaría llevar a cabo este experimento, les daré la respuesta. No encontraríamos nada, excepto posiblemente un fango parecido a alquitrán compuesto por aminoácidos y otros elementos químicos orgánicos simples.76
En realidad, el materialismo se enfrenta a un dilema aún peor. La materia no puede formar la vida ni siquiera combinada con el conocimiento humano y el tiempo; por sí misma, aún menos.
El hecho que hemos avistado brevemente es que la materia no puede formar diseño y conocimiento por sí misma. Y aún así el universo y los seres vivos contienen diseño y sabiduría
extraordinariamente complicados. Esto nos muestra que este diseño y sabiduría en el universo y los seres vivos son obra de un Creador que posee poder y sabiduría infinitos, y que existía antes que la materia, y la domina.
Si miramos atentamente, veremos que es una conclusión
totalmente científica. No es una “creencia”, sino una certeza adquirida mediante observación del universo y los seres vivos que hay en él. Por eso la idea de los evolucionistas de que “la evolución es científica, mientras que la creación es una creencia que no puede entrar en el dominio de la ciencia” no es más que un engaño superficial. Es cierto que en el SXIX el materialismo se confundió con la ciencia, y que esta ciencia fue
desencaminada por el dogma materialista. Sin embargo,
desarrollos posteriores en los SXX y XXI han invalidado
completamente esa vieja creencia, y la verdad de la creación que el materialismo escondía ha emergido finalmente. Como
demuestra el titular “La ciencia encuentra a Dios” aparecido en la famosa revista Newsweek en su histórica edición del 27 de julio de 1998, detrás del engaño materialista la ciencia ha encontrado a Dios, el Creador del universo y de todo lo que hay en él.
Dijeron: Gloria a Ti! No sabemos ms que lo que T nos has enseado. T eres, ciertamente, el Omnisciente, el Sabio.
(Corn 2: 32) |