EL COLAPSO DE LA TEORIA DE LA EVOLUCION EN 20 PREGUNTAS

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EL COLAPSO DE LA TEORÍA DE LA
EVOLUCIÓN EN 20 PREGUNTAS

   

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¿POR QUÉ LA TEORÍA NO ES CIENTÍFICAMENTE VÁLIDA?

La teoría de la evolución defiende que la vida apareció en la Tierra como resultado de la casualidad, y que surgió por sí misma a partir de condiciones naturales. Esta teoría no es una ley científica ni un hecho demostrado. Debajo de su fachada científica, es una visión materialista del mundo que los darvinistas intentan imponer a la sociedad. Las bases de esta teoría, que han sido refutadas por la ciencia en todos sus campos, son sugestiones y métodos de propaganda que consisten en engaños, falsedad, contradicciones, trampas y trucos.

La teoría de la evolución se presentó como una hipótesis imaginaria en el contexto del entendimiento científico primitivo del siglo XIX, y hasta el día de hoy no ha habido ningún descubrimiento o experimento científico que la respalde. Al contrario: todos los métodos empleados para confirmar la teoría no han hecho más que demostrar su invalidez.

Sin embargo, incluso hoy en día mucha gente cree que esta teoría es un hecho demostrado, como la fuerza de la gravedad o la ley de la hidrostática. Esto ocurre porque, como indicábamos al principio, la auténtica naturaleza de la teoría de la evolución es muy distinta de lo que normalmente se supone. Por este motivo, algunas personas no son conscientes de las pútridas fundaciones que tiene esta teoría, del hecho que está desmentida por la ciencia a todos los niveles y de cómo los evolucionistas intentan mantenerla viva en su agonía mortal. Los evolucionistas no tienen otro respaldo que hipótesis sin confirmar, observaciones parciales y no realistas, dibujos imaginarios, métodos de sugestión psicológica,  falsedades incontables, y trucos varios.


En tiempos de Darwin se desconoca la complicada estructura de la clula.

Hoy en día, ramas de la ciencia como la palenteología, la genética, la bioquímica y la biología molecular han demostrado que es imposible que la vida apareciera como resultado de la casualidad o que emergiera por sí sola a partir de condiciones naturales. Científicos de todo el mundo están de acuerdo en que la célula viva es la estructura más compleja que la humanidad ha descubierto hasta ahora. La ciencia moderna ha revelado que una sola célula posee una estructura mucho más complicada y sistemas mutuamente interconectados mucho más complejos que una gran ciudad. Una estructura tan compleja como esta sólo puede funcionar si todas sus partes separadas se crean a la vez y capaces de funcionar a pleno rendimiento. Si no, no servirá su propósito, y al cabo de un tiempo se desmoronará y desaparecerá. No podemos esperar que sus varias partes se desarrollaran por casualidad a lo largo de millones de años tal y como defiende la teoría de la evolución. Por este motivo, el complejo diseño de una sola célula muestra claramente que Dios creó la vida. (Para más detalles, ver The Miracle in the Cell de Harun Yahya)

Sin embargo, los que defienden la filosofía materialista no quieren aceptar el hecho de la creación por varias razones ideológicas. Esto es consecuencia de que la existencia y expansión de las sociedades que viven a la luz de la maravillosa moralidad que la religión auténtica ofrece al hombre por medio de los mandamientos y las prohibiciones de Dios no responde a los intereses materialistas. A esta gente le interesan más las masas desprovistas de valores espirituales y morales, ya que pueden ser manipuladas por sus propios intereses mundanos. Por este motivo, intentan imponer la teoría de la evolución, que alienta la mentira de que la humanidad no fue creada sino que apareció por casualidad evolucionando a partir de animales, e intentan mantener esta mentira viva a cualquier precio. A pesar de todas las pruebas científicas que refutan la teoría de la evolución y confirman el hecho de la creación, abandonan toda razón y lógica y defienden este sinsentido en cualquier ocasión que se les pone a mano.


Ejemplos de estructuras celulares complejas: Derecha, un ribosoma, rgano de la clula en el que se sintetizan las protenas. Izquierda, un nucleosoma, que engloba unidades de ADN en el cromosoma. La clula contiene muchas estructuras y sistemas complejos como estos, y otros an ms complejos. La conciencia de que estas complejas estructuras, descubiertas a medida que la tecnologa avanzaba, no pudieron aparecer por casualidad ha llevado a los evolucionistas a un dilema que no pueden solucionar.

De hecho, se ha demostrado que es imposible que la primera célula viva, ni tan siquiera una de las millones de moléculas proteicas de esa célula, hayan aparecido por casualidad. Esto ha sido demostrado no sólo mediante experimentos y observaciones, sino también con cálculos matemáticos de probabilidad. En otras palabras, la evolución se colapsa al primer paso: explicar la aparición de la primera célula viva.


Francis Crick

No sólo la célula (la unidad más pequeña de la vida) no habría podido aparecer por casualidad en las condiciones primitivas e incontroladas de los días tempranos de la Tierra, tal y como los evolucionistas nos quieren hacer creer; ni siquiera se ha podido sintetizar en los laboratorios más adelantados del siglo XX. Los aminoácidos, los componentes esenciales de las proteínas que forman la célula viviente, no pueden construir por sí mismos órganos interiores de la célula como mitocondrios, ribosomas, paredes celulares o retículo endoplasmático, por no hablar de una célula completa. Por esta razón, defender que la evolución trajo a la vida a la primera célula por casualidad es un producto de la fantasía basado enteramente en la imaginación.

La célula viva, que todavía esconde muchos secretos que no hemos podido desvelar, es una de las principales dificultades a que se enfrenta la teoría de la evolución.


Desde el momento en que la teora de Darwin empez a dominar la ciencia, hasta hoy, ha sido considerada la base de la palenteologa. Sin embargo, a pesar de esto, excavaciones en muchos lugares del mundo han mostrado resultados que entran en conflicto con esta teora en lugar de respaldarla. Los fsiles muestran que distintos grupos de seres vivos aparecieron de repente con todas sus caractersticas intactas; en otras palabras, fueron creados.

Otro dilema terrible desde el punto de vista de la evolución es la molécula de ADN que hay en el núcleo de la célula, un sistema codificado con 3.500 millones de unidades que contiene todos los detalles de la vida. El ADN se descubrió en las décadas de los 40 y 50 utilizando cristalografía de rayos X, y es una molécula gigante con un plan y un diseño soberbios. Durante muchos años, Francis Crick, galardonado con el premio Nobel, creyó en la teoría de la evolución molecular, pero en un momento dado tuvo que admitir que una molécula tan compleja no podía haber aparecido espontáneamente por casualidad como resultado de un proceso evolutivo:

Hombre honesto, armado con todos los conocimientos que tenemos a nuestra disposición hoy en día, sólo pudo decir que, en  cierto sentido, la aparición de la vida actualmente parece ser casi un milagro.1

El catedrático evolucionista turco Ali Demisroy no tuvo más remedio que hacer la siguiente confesión sobre este tema:

De hecho, la probabilidad de formación de una proteína y un ácido nucleico (ADN-ARN) es más pequeña de lo que podemos calcular. Es más: las posibilidades de que aparezca una cadena proteica determinada son tan pequeñas que las podemos calificar de astronómicas. 2

Homer Jacobson, catedrático emérito de química, admite lo siguiente en relación a la imposibilidad de que la vida apareciera por casualidad:


Termitas de 25 millones de aos preservadas en mbar. No se pueden distinguir de las termitas de hoy en da.

Directrices para la reproducción de planes, energía y extracción de partes del ambiente de aquel momento, para la secuencia de crecimiento y para el mecanismo efector que traduce las  instrucciones a crecimiento – todos estos elementos tuvieron que estar presentes simultáneamente en aquel momento [cuando la vida empezó]. Esta combinación de sucesos parece una combinación increíblemente improbable.3

El registro fósil representa otra derrota aplastante para la teoría de la evolución. Entre todos los fósiles descubiertos en el transcurrir de los años, no hay ni un solo ejemplo de las formas intermediarias que serían necesarias si, tal y como defiende la teoría de la evolución, los seres vivos hubieran evolucionado paso a paso de especies simples a otras más complejas. Si estas criaturas hubieran existido, habría habido millones e incluso billones. Es más: los restos de estas criaturas deberían aparecer en el registro fósil. Si estas formas intermedias hubieran existido realmente, habrían sido muchas más que las especies animales que conocemos hoy en día, y sus restos fósiles deberían encontrarse en todas partes del mundo. Los evolucionistas han estado buscando estas formas intermedias en una febril investigación fósil que se lleva a cabo desde el siglo XIX. Sin embargo, a pesar de la búsqueda ávida de losúltimos 150 años, no hay rastro alguno de estas formas intermedias.

En resumen, el registro fósil muestra que las especies de seres vivos aparecieron de repente y perfectamente formadas, y no siguiendo un proceso pasando de formas primitivas a formas avanzadas tal y como defiende la evolución.

Los evolucionistas han intentado por todos los medios buscar pruebas para su teoría, pero en realidad sus intentos han acabado por demostrar que un proceso evolutivo así no es posible. En resumen, la ciencia moderna revela este hecho indiscutible: Los seres vivos no aparecieron a consecuencia de un azar ciego, sino que fueron creadas por Dios.

2

EL COLAPSO DE LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN, ¿CÓMO DEMUESTRA LA VERDAD DE LA CREACIÓN?

Cuando nos preguntamos cómo apareció la vida, encontramos dos respuestas distintas: Una es que los seres vivos aparecieron tras una evolución. Según la teoría de la evolución, que defiende esta postura, la vida empezó a partir de una primera célula, que apareció por sí misma por casualidad o respondiendo a hipotéticas leyes naturales de »auto-organización«. Aleatoriamente y siguiendo leyes naturales, esta célula viviente se desarrolló y evolucionó, y tras tomar varias formas creó los millones de especies vivas de la Tierra.

La segunda respuesta es »Creación«. Todas las cosas vivas aparecieron tras ser creadas por un Creador inteligente. Cuando se crearon por primera vez la vida y los millones de formas que esta toma, que de ninguna manera pudieron aparecer por casualidad, tenían el mismo diseño superior, completo y sin errores que tienen hoy. Lo demuestra claramente el hecho de que incluso las formas de vida más simples poseen estructuras muy complejas y sistemas que nunca habrían podido aparecer por casualidad en condiciones naturales.

Aparte de estas dos alternativas, hoy en día no existe una tercera hipótesis acerca de la aparición de la vida. Según las leyes de la lógica, si se demuestra que una de las dos posibles respuestas a una pregunta es falsa, la otra respuesta debe ser cierta. Esta regla, una de las reglas más básicas de la lógica, se llama inferencia disyuntiva (modus tollendo ponens).

En otras palabras: si se demuestra que las especies naturales que hay sobre la Tierra no evolucionaron por casualidad como defiende la teoría de la evolución, esto es prueba suficiente de que fueron formadas por un Creador. Los científicos que respaldan la teoría de la evolución están de acuerdo en que no hay una tercera alternativa. Uno de ellos, Douglas Futuyuma, declara lo siguiente:

Los organismos, o bien aparecieron en la tierra completamente desarrollados, o no. Si no lo hicieron, tienen que haberse desarrollado a partir de especies preexistentes mediante algún proceso de modificación. Si aparecieron en un estado completamente desarrollado, sin duda han de haber sido creados por una inteligencia omnipotente.4

El registro fósil ofrece la respuesta al evolucionista Futuyma. La ciencia de los fósiles (la palenteología) muestra que todos los grupos vivos aparecieron en la Tierra en momentos diferentes, todos de una vez y perfectamente formados.

Los descubrimientos realizados en excavaciones y los estudios de los últimos cien años muestran que, al contrario de los que suponen los evolucionistas, los seres vivos aparecieron de repente, en una forma perfecta y sin errores: es decir, que fueron »creados«. Las bacterias, los protozoos, gusanos, moluscos y otras criaturas marinas invertebradas, artrópodos, peces, anfibios, reptiles, pájaros y mamíferos aparecieron todos de repente y provistos de órganos y sistemas complejos. No hay fósiles que muestren ninguna »transición« entre ellos. La palenteología nos ofrece el mismo mensaje que otras ramas de la ciencia: los seres vivos no evolucionaron, sino que fueron creados. Las investigaciones mediante las cuales los evolucionistas mismos intentan demostrar su irreal teoría ofrecen como resultado pruebas a favor de la creación.

Robert Carroll, experto en palenteología de vertebrados y evolucionista convencido, ha admitido que por el momento la esperanza darviniana no ha quedado satisfecha por descubrimientos fósiles:

A pesar de más de un siglo de intensos esfuerzos de recolección de datos desde la muerte de Darwin, el registro fósil todavía no ofrece la imagen de infinitos eslabones de transición que él esperaba.5

La explosión cámbrica basta para acabar con la teoría de la evolución

Los biólogos han dividido el mundo de los seres vivos en grupos básicos como plantas, animales, hongos, etc. Estos grupos, a su vez, se subdividen en varios »phyla«. Al designar estos phyla, siempre debería tenerse en cuenta el hecho de que poseen estructuras físicas muy diferentes unos de otros. Los Artrópodos (insectos, arañas y otras criaturas con patas articuladas), por ejemplo, son un phylum por sí mismos, y todos los animales en este phylum tienen la misma estructura física fundamental. El phylum llamado Chordata incluye a las criaturas con notochord, o como comúnmente se conoce, columna vertebral. Todos los animales de gran tamaño como peces, pájaros, reptiles y mamíferos que conocemos de nuestra vida diaria pertenecen a un subgrupo de los chordata llamado vertebrados.



La ilustracin que aparece sobre estas lneas ha sido tomada de The Book of Life (El libro de la vida), publicado el ao 2001 por Stephen Jay Gould, uno de los evolucionistas ms importantes. La ilustracin explica qu grupos animales aparecieron en los distintos periodos de tiempo. A la izquierda hay una lista con periodos geolgicos, empezando hace 2.500 millones de aos. Las columnas coloreadas muestran los principales phyla de animales (los colores de las columnas se refieren a los distintos periodos). Cuando examinamos la ilustracin, llama la atencin la Explosin Cmbrica. Slo hay un phylum antes de la Era Cmbrica (el grupo Cnidaria, que incluye las medusas y el coral). En la Era Cmbrica, sin embargo, aparecieron repentinamente 13 phyla completamente distintos. Este cuadro es lo opuesto a la teora de la evolucin, porque la evolucin mantiene que los phyla de seres vivos aumentaron por fases, como las ramas de un rbol. Los evolucionistas que dibujaron este esquema intentan solucionar este problema hablando de vnculos tericos. Podemos ver lneas plidas en la parte de debajo de la figura que se unen a los recuadros coloreados (en otras palabras, phyla genuinos, los restos fsiles de los cuales se han encontrado). Son vnculos imaginarios que la teora de la evolucin necesita, pero de los cuales nunca se ha encontrado ninguna prueba. Si la teora de la evolucin fuera cierta, si esos vnculos fueran reales en lugar de imaginarios, se deberan haber descubierto fsiles de grupos de transicin. A pesar de todas las investigaciones llevadas a cabo en los ltimos 150 aos, el hecho es que estos vnculos son todava un sueo que demuestra que la teora de la evolucin no es ms que una fantasa.

Marrella: Uno de los interesantes fsiles encontrados en Burgess Shale, una formacin rocosa cmbrica.
Fsil de la Era Cmbrica.

Hay alrededor de 35 phyla de animales, incluyendo los moluscos, que son criaturas de cuerpo blando como caracoles y pulpos, o los Nematodos, que incluyen gusanos diminutos. La característica más importante de estos phyla es que, tal y como hemos indicado antes, poseen rasgos físicos totalmente distintos. Las categorías en que se subdivide un phyla poseen básicamente esquemas orgánicos parecidos, pero los phyla son muy distintos unos de otros.

Así pues, ¿cómo aparecieron estas diferencias?

Consideremos en primer lugar la hipótesis darviniana. Como sabemos, el darwinismo propone que la vida se desarrolló a partir de un único antepasado común, y que llegó a todas sus variedades tras una serie de pequeños cambios. En tal caso, la vida debería haber aparecido con formas similares y muy simples. Y, siguiendo esta teoría, las diferencias entre las distintas formas de vida y su creciente complejidad tendrían que haber aparecido a lo largo del tiempo.


PAS INTERESANTES: Hallucigenia: Una de las criaturas que aparecieron repentinamente en la Era Cmbrica. Este y muchos otros fsiles cmbricos tienen pas duras y afiladas para protegerles de ataques. Los evolucionistas no pueden responder a la pregunta de por qu estas criaturas disponen de una proteccin tan efectiva, si no tenan depredadores. La falta de depredadores hace que sea imposible explicar estas pas desde el punto de vista de la seleccin natural.

Según el darwinismo, la vida es como un árbol, con una raíz común que se divide en ramas distintas. Y esta hipótesis del “árbol de la vida” es defendida continuamente por los seguidores de la teoría darviniana. De acuerdo con este concepto del árbol, primero debe emerger un phylum, y luego los demás phyla aparecerán lentamente con cambios diminutos a lo largo de periodos de tiempo muy largos.


Muchos invertebrados complejos como las estrellas de mar y las medusas aparecieron de repente hace 500 millones de aos, sin ningn supuesto ancestro evolutivo. Es decir, fueron creados. No se diferencian de los que viven hoy en da.

Esto es lo que defiende la teoría de la evolución. ¿Pero es realmente como ocurrió?

Sin duda, no. Al contrario: los animales han sido muy complejos y diferentes desde que aparecieron por primera vez. Todos los phyla animales que conocemos hoy en día aparecieron a la vez, en un periodo geológico conocido como la era Cámbrica. La era cámbrica es un periodo geológico que se estima que duró aproximadamente 65 millones de años, aproximadamente entre hace 570 y 505 millones de años. Pero el periodo en que se produjo la repentina aparición de los principales grupos animales es una fase aún más corta de la era cámbrica, conocida como “la explosión cámbrica”. En un artículo aparecido el 2001 basado en un detallado estudio de publicaciones, Stephen C. Meyer, P.A. Nelson y Paul Chien destacan que la “explosión cámbrica ocurrió en una franja temporal muy corta, que no duró más de 5 millones de años”.6

Uno de los complejos invertebrados que aparecieron de repente en la Era Cmbrica hace 550 millones de aos fue el trilobites, un fsil del cual puede verse sobre estas lneas. Otra caracterstica del trilobites que representa un dilema para los evolucionistas es su estructura ocular compuesta. Los ojos de los trilobites, muy avanzados, posean un sistema multi-lente. Este sistema es exactamente el mismo que se encuentra hoy en da en muchas criaturas como araas, abejas y moscas. La aparicin repentina de una estructura ocular tan compleja en una criatura que vivi hace 500 millones de aos es suficiente, por s sola, para tirar a la basura las teoras evolucionistas basadas en la casualidad.

Antes de ese momento, no hay ningún resto en el registro fósil de otro organismo que criaturas unicelulares y algunas multicelulares primitivas. Todos los phyla animales aparecieron a la vez y completamente formados en un periodo de tiempo muy corto conocido como Explosión Cámbrica (en términos geológicos, ¡cinco millones de años es un tiempo muy corto!).

Los fósiles que se encuentran en las rocas cámbricas pertenecen a criaturas muy distintas, como caracoles, trilobites, esponjas, medusas, estrellas de mar, moluscos, etc. Muchas de las criaturas en este estrato tienen sistemas complejos y estructuras avanzadas, como ojos, agallas y sistemas circulatorios, iguales que los de los especimenes modernos. Estas estructuras son muy avanzadas y a la vez muy distintas.


Prof. Philip Johnson

Richard Monastersky, escritor de la revista Science News, dice lo siguiente acerca de la explosión cámbrica, que es una trampa mortal para la teoría de la evolución:

Hace quinientos millones de años… aparecieron los animales de formas marcadamente complejas que conocemos hoy. Este momento, al principio de la era cámbrica de la Tierra, hace aproximadamente 550 millones de años, marca la explosión evolutiva que llenó los mares con las primeras criaturas complejas.7

Phillip Johnson, catedrático en la Universidad de Berkeley, en California, y uno de los principales críticos del darwinismo, describe la contradicción entre este hecho palenteológico y el darwinismo:

La teoría darviniana predice un “cono de diversidad creciente”, ya que el primer organismo viviente, o las primeras especies animales, se diversificaron gradual y continuamente hasta crear los niveles más altos del orden taxonómico. El registro fósil animal parece más bien un cono decreciente, en el que los phyla presentes al principio han ido disminuyendo en número.8 

Tal y como Phillip Jonson ha revelado, los phyla, en lugar de aparecer por etapas, lo hicieron en realidad todos a la vez, y algunos de ellos incluso se extinguieron en periodos más tardíos. La creación es lo único que da sentido al hecho de que especies vivientes muy distintas aparecieran de repente y perfectamente formadas, tal y como el evolucionista Futuyma también ha aceptado. Como hemos visto, todos los descubrimientos científicos de que disponemos desmienten las afirmaciones de la teoría de la evolución y revelan la verdad de la creación.

¿A CUÁNDO SE REMONTA EL SER HUMANO? ¿POR QUÉ LOS RESTOS DEL HOMBRE ANTIGUO NO RESPALDAN LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN?


Huellas humanas de hace 3,6 millones de aos encontradas en Laetoli, Tanzania.

Debemos dirigirnos al registro fósil para encontrar una respuesta a la pregunta de cuándo apareció el hombre en la Tierra. Este registro muestra que el hombre apareció hace millones de años. Estos descubrimientos consisten en esqueletos y calaveras, y los restos de personas que vivieron en distintas épocas. Uno de los rastros más antiguos del hombre son las “pisadas” que encontró la famosa palenteóloga Mary Leakey en 1977 en la región de Laetoli, en Tanzania.

Estos restos causaron gran furor en el mundo científico. Las investigaciones indican que estas pisadas se encontraban en un estrato que tenía 36 millones de años. Russell Tuttle, después de ver las pisadas, escribió:

Las podría haber hecho un pequeño homo sapiens descalzo… En todas las características morfológicas apreciables, los pies de los individuos que dejaron estas marcas no tienen ninguna diferencia con los de los humanos modernos.9

Investigaciones objetivas de estas pisadas revelaron sus auténticos propietarios: en realidad, estas pisadas son 20 pisadas fosilizadas de un humano de 10 años y 27 pisadas de un humano más joven. Paleoantropólogos de la talla de Don Jonson y Tim White, que investigaron las pisadas que encontró Mary Leaky, corroboraron esta conclusión. White expresó sus pensamientos con estas palabras:

No se dejen engañar (…) Son como huellas de hombres modernos. Si hoy en día hubiera una huella así en una playa de California, y se le preguntara qué es a un niño de cuatro años, el niño respondería enseguida que era la huella de alguien que hubiera caminado por allí. No podría distinguir esta huella de las otras huellas de la playa, y usted tampoco.10

Estas pisadas provocaron un encendido debate entre los evolucionistas, porque para ellos resultaba difícil de aceptar que fueran pisadas humanas: hacerlo significaría que la progresión imaginaria de mono a hombre que habían descrito no podía ser cierta. Sin embargo, aquí sacó los colmillos de nuevo la dogmática lógica evolucionista. La mayoría de científicos evolucionistas abandonaron una vez más la ciencia por sus prejuicios y aseguraron que las huellas encontradas en Laetoli eran de una criatura parecida a un mono. Russell Tuttle, uno de los evolucionistas que defienden esta teoría, escribió:

En resumen, las pisadas de 3,5 millones de años en el yacimiento G de Laetoli se parecen a las de los humanos modernos descalzos. Ninguna de sus características sugiere que los homínidos de Laetoli fueran bípedos menos hábiles que nosotros. Si no se supiera que las pisadas G son tan antiguas, concluiríamos sin dudarlo que las hizo un miembro de nuestra especie Homo (...) En cualquier caso, deberíamos olvidarnos de la suposición vaga de que las pisadas de Laetoli las hizo un miembro de la especie de Lucy, Australopithecus afarensis.11


Restos de una cabaa de piedra de hace 1,7 millones de aos.

Otro de los restos más antiguos del ser humano son las ruinas de una cabaña de piedra en la región Olduvai Gorge que Louis Leakey descubrió en la década de 1970. Los restos de esta cabaña se encontraron en un estrato de 1,7 millones de años. Se sabe que una estructura de este tipo, parecida a las que todavía se usan en África, sólo pudo haber sido construida por el Homo sapiens; en otras palabras, el hombre moderno. La importancia de estos restos es que revelan que el hombre vivió a la vez que las criaturas llamadas simiescas que los evolucionistas definen como sus ancestros.

Una mandíbula de hombre moderno de 2,3 millones de años hallada en la región de Hadar en Etiopía es de vital importancia para demostrar que el hombre moderno ya existía sobre la tierra mucho antes de lo que esperaban los evolucionistas.12

Uno de los fósiles humanos más antiguos y más perfectos es KNM-WT 1500, conocido como el esqueleto del  “Niño de Turkana”. El evolucionista Donald Johanson describe este fósil de 1,6 millones de años con las palabras siguientes:

Era alto y delgado, con el tipo corporal y la proporción de las extremidades similares a la de los africanos ecuatoriales. A pesar de su juventud, las extremidades del chico eran casi del mismo tamaño que la media de los hombres adultos de Norteamérica.13

Se ha confirmado que el fósil era de un chico de 12 años, que habría medido 1,83 metros en su adolescencia. El paleoantropólogo americano Alan Walter ha dicho que duda que “un patólogo medio pudiera ver diferencias entre el esqueleto fósil y el de un humano moderno”.  En lo que al cráneo se refiere, Walter escribió que rió cuando lo vio porque “se parecía tanto a un Neandertal”.14

Discover, una de las revistas evolucionistas ms populares, public en la portada de su edicin de diciembre de 1997 la cara de un humano de hace 800.000 aos bajo el ttulo (sacado de la sorprendida exclamacin de un evolucionista) Es esta la cara de nuestro pasado?.

Uno de los fósiles humanos que más interés ha despertado se encontró en España en 1995. El fósil en cuestión lo encontraron tres paleoantropólogos españoles de la Universidad de Madrid. Estaba al descubierto en una cueva llamada Gran Dolina en la región de Atapuerca. El fósil reveló la cara de un niño de 11 años, idéntico a un hombre moderno. Sin embargo, el niño había muerto hace 800.000 años. Este fósil hizo dudar incluso a Juan Luis Arsuaga Ferreras, que dirigía la excavación en Gran Dolina. He aquí lo que Ferreras dijo:

Esperábamos algo grande, desproporcionado, algo inflado, sabe, primitivo (…) Nuestras expectativas de un niño de hace 800.000 años era algo como el Niño de Turkana. Y lo que encontramos fue una cara completamente moderna (…). Para mí, esto es de lo más espectacular. Son el tipo de cosas que te desmontan. Encontrar algo tan inesperado como eso. No encontrar fósiles; encontrar fósiles
también es muy inesperado, y no pasa nada. Pero lo más espectacular es encontrar en el pasado algo que crees que pertenece al presente. Sería como encontrar una grabadora en Gran Dolina. Esto sería muy sorprendente, no esperamos encontrar casetes y grabadoras en el Pleistoceno Inferior. Encontrar una cara moderna de hace 800.000 años es lo mismo. Nos sorprendimos mucho cuando la vimos.15

Como hemos visto, los descubrimientos fósiles demuestran la falsedad de la “evolución del hombre”. Algunas organizaciones mediáticas presentan esta teoría como un hecho comprobado, mientras que en realidad todo lo que hay son conjeturas ficticias. De hecho, los científicos evolucionistas lo aceptan, y admiten que la “evolución del hombre” no tiene ninguna prueba científica.

Por ejemplo, al decir que “aparecemos de repente en el registro fósil”, los palenteólogos evolucionistas C. A. Villie, E. P. Solomon y P. W. Davis admiten que el hombre apareció súbitamente; es decir: sin un ancestro evolutivo.16

Mark Collard y Bernard Word, dos antropólogos evolucionistas, se vieron obligados a escribir en un artículo del año 2000 que “seguramente las hipótesis filogenéticas actuales sobre evolución humana no son fiables”.17 

EL SBITO CAMBIO DE OPININ DE LOS EVOLUCIONISTAS ACERCA DE LOS NEANDERTALES

1975 RETRATO DE LOS NEANDERTALES - GEHEIMNISSE DER URZEIT, DEUTSCHE BERSETZUNG, 1975
2000 RETRATO DE LOS NEANDERTALES - NATIONAL GEOGRAPHIC, JULIO 2000


Desde principios del SXX, los evolucionistas han representado a los neandertales como criaturas simiescas, una raza humana desaparecida. Durante dcadas utilizaron esta imagen de los neandertales como propaganda evolucionista. Sin embargo, a partir de los aos 1980 este mito empez a quebrarse. Tanto los estudios fsiles como los restos de la cultura neandertal han demostrado que esta gente no eran medio monos. Por ejemplo, esta aguja de hace 26.000 aos demuestra que los neandertales eran hombres civilizados que tenan la capacidad de coser. Como resultado de estos descubrimientos, publicaciones evolucionistas como National Geographic tuvieron que empezar a representarles como seres civilizados, como en la ilustracin inferior.

Cada nuevo descubrimiento fósil acorrala aún más a los evolucionistas, aunque algunas publicaciones de talante frívolo publiquen titulares como “Descubierto un eslabón perdido”. La calavera fósil llamada Kenyanthropus platyops descubierta en el 2001 es el último ejemplo. El palenteólogo evolucionista Daniel E. Lieberman del Departamento de Antropología de la Universidad de Washington hizo estas declaraciones acerca de Kenyanthropus platyops (declaraciones publicadas en la destacada revista científica Nature):

LAS HIPTESIS IMAGINARIAS DE LOS EVOLUCIONISTAS NO PUEDEN EXPLICAR EL ORIGEN DEL HOMBRE

A pesar de 150 aos de propagandsticas investigaciones evolucionistas acerca del origen del hombre, los fsiles descubiertos muestran que los primeros humanos aparecieron de repente en la Tierra, sin ningn ancestro parecido a un mono. Las tres distintas hiptesis de esta pgina ilustran tres escenarios evolutivos distintos y contradictorios (Stephen Jay Gould, The Book of Life, 2001). Si miramos atentamente veremos que hay un signo de interrogacin delante de Homo erectus, que se muestra como la primera raza humana sobre la Tierra. El motivo de ello es que no hay ninguna criatura parecida a un mono que los evolucionistas puedan mostrar como ancestro del hombre. Las especies de las ilustraciones, que no tienen ningn tipo de relacin con el hombre, en realidad son especies extintas de mono. El origen del hombre, como podemos ver, es un misterio para los evolucionistas, porque su origen no es la evolucin, sino la creacin.

 

La historia evolutiva de los humanos es muy compleja y está aún por resolver. Ahora parece que todavía es más confusa a causa de la aparición de otra especie y género, fechado hace 3,5 millones de años (…) La naturaleza del Kenyanthropus platyops suscita muchas preguntas sobre la evolución humana en general y el comportamiento de esta especie en particular. ¿Por qué, por ejemplo, tiene la inusual combinación de muelas pequeñas y una cara pequeña y plana con los pómulos arqueados hacia adelante? Todas las demás especies homínidas con caras grandes con pómulos arqueados tienen dientes grandes. Imagino que el papel principal del K. platyops en los próximos años será actuar como una especie de aguafiestas, acentuando la confusión a la que se enfrenta la investigación de las relaciones evolutivas entre homínidos.18

La última prueba para hacer añicos la teoría evolutiva del origen del hombre es el nuevo fósil Sahelanthropus tchadensis, descubierto en verano del 2002 en Chad, en África Central.


La cueva de Gran Dolina (Espaa), en la que se encontr el fsil de Atapuerca, fsil de un autntico ser humano.

El hallazgo de este fósil ha sido como soltar un gato en el palomar del mundo darviniano. En el artículo en que se hace público este descubrimiento, la revista de prestigio mundial Nature admite que “esta calavera que hemos hallado recientemente podría hundir todas nuestras ideas acerca de la evolución humana”.19

Daniel Lieberman de la Universidad de Harvard declaró: “este descubrimiento tendrá el impacto de una pequeña bomba nuclear".20 

El motivo es que aunque el fósil en cuestión tiene 7 millones de años, tiene una estructura “más humana” (según los criterios que los evolucionistas han seguido hasta ahora) que el Australopithecus, una especie de simio que tiene 5 millones de años y que supuestamente es “el antepasado más antiguo del hombre”. Esto muestra que los vínculos evolutivos establecidos entre especies de mono extintas basadas en el criterio altamente subjetivo y lleno de prejuicios de “la similitud humana” son totalmente imaginarios.

En su artículo “Encontrado el miembro más antiguo de la familia humana”, publicado en Nature el 11 de julio del 2002, John Whitfield confirma esta idea citando a Bernard Word, un antropólogo evolucionista de la Universidad de George Washington en Washington:

“Cuando fui a la Facultad de Medicina el 1963, la evolución humana parecía una escalera” dice [Bernard Wood]. La escalera iba de mono a hombre a través de una serie de peldaños intermedios, cada uno de los cuales era un poco menos parecido al mono que el anterior. Ahora la evolución humana parece más bien un arbusto. Tenemos una multitud de homínidos fósiles (…). Todavía se discute de qué manera están relacionados unos con otros y cuáles de ellos son antepasados de los humanos (si es que lo es alguno).21

Son destacables los comentarios de Henry Gee, redactor jefe de Nature y destacado palenteólogo, acerca de esta especie fósil recientemente descubierta. En su artículo publicado en The Guardian, Gee se refiere al debate sobre este fósil y declara:

Cualquiera que sea el resultado, la calavera muestra, de una vez por todas, que aquella vieja idea del “eslabón perdido” es una bobada (…) Debería estar muy claro que la idea misma de un eslabón perdido, que nunca fue fácil de defender, ahora no puede defenderse desde ningún punto de vista.22 

Como hemos visto, el número creciente de descubrimientos trae resultados que se oponen a la teoría de la evolución, y nada a su favor. Si en el pasado hubiera tenido lugar un proceso evolutivo tal, debería haber muchos restos de él, y cada nuevo descubrimiento debería añadir fuerza a la teoría. En realidad, Darwin escribió en El origen de las especies que la ciencia avanzaría en esa dirección. Según él, el único problema de su teoría era que faltaba descubrir los fósiles adecuados, y esperaba que investigaciones futuras sirvieran para desenterrar un número ilimitado de fósiles que respaldarían su teoría. Sin embargo, los descubrimientos científicos posteriores, de hecho, han demostrado que los sueños de Darwin eran totalmente infundados.

La importancia de los restos relacionados con los humanos

Los descubrimientos acerca del hombre, de los cuales hemos visto algunos ejemplos, revelan algunos hechos importantes. En especial, han demostrado una vez más que la teoría evolucionista de que los ancestros del hombre fueron criaturas parecidas a los monos es una fantasía. Por este motivo, que esta especie de simio fuese un antepasado del ser humano queda completamente descartado.

En resumen, el registro fósil nos muestra que el hombre apareció hace millones de años con exactamente la misma forma que tiene ahora, y que ha llegado al momento presente sin sufrir ningún cambio evolutivo. Si los evolucionistas son tan científicos y honestos como ellos mismos dicen, deberían abandonar ahora mismo su imaginaria progresión de mono a hombre. El hecho de que no abandonen este árbol genealógico falso muestra que la evolución no es una teoría defendida en el nombre de la ciencia, sino un dogma que intentan mantener vivo a pesar de los hechos científicos.

¿POR QUÉ LA TEORÍA DE LA EVOLUCIÓN NO ES “LA BASE DE LA BIOLOGÍA”?

Los evolucionistas a menudo defienden la mentira de que la teoría de la evolución es la base de la biología… Los que defienden esta teoría sugieren que la biología no podría desarrollarse, ni siquiera existir, sin la teoría de la evolución. La razón tras esta afirmación es una demagogia nacida de la desesperación. El catedrático de filosofía Arda Denkel, uno de los nombres más importantes en el panorama científico turco, hizo el siguiente comentario acerca de este tema:


En el periodo de Stalin, en la Unin Sovitica todas las investigaciones cientficas tenan que encajar con el materialismo dialctico de Marx y Engels. Los que definen el darwinismo como la base de la biologa tienen la misma mentalidad dogmtica.

Por ejemplo, es incorrecto sugerir que “rechazar la teoría de la evolución signifique rechazar la biología y la geología, o los descubrimientos de la física y la química”. Porque para hacer tal inferencia (aquí un modus tollens) tiene que haber proposiciones acerca de descubrimientos químicos, físicos, geológicos y biológicos que respalden la teoría de la evolución. Sin embargo, los descubrimientos, o sus resultados, no respaldan la teoría. Por tanto, no la demuestran.”23

Es suficiente echar una ojeada a la historia de la ciencia para darse cuenta de que declarar que “la evolución es la base de la biología” es algo inválido e irracional. Si fuera cierto, significaría que las ciencias de la biología no se habían desarrollado en el mundo antes de que apareciera la teoría de la evolución, y que todas se crearon más tarde. Sin embargo, muchas ramas de la biología, como la anatomía, la fisiología y la palenteología, aparecieron y se desarrollaron antes que la teoría de la evolución. Por otro lado, la evolución es una hipótesis que los darwinistas intentan imponer a estas ciencias, pero que apareció más tarde que ellas.

Un método parecido a este que usan los evolucionistas fue usado en la U.R.S.S. en tiempos de Stalin. En aquellos tiempos, el comunismo, la ideología oficial de la Unión Soviética, consideraba que la filosofía del “materialismo dialéctico” era la base de todas las ciencias. Stalin ordenó que todas las in vestigaciones científicas se amoldaran al materialismo dialéctico; así pues, todos los libros sobre biología, química, física, historia, política e incluso arte tenían un prólogo en que se explicaba que estas ciencias estaban basadas en el materialismo dialéctico y en las visiones de Marx, Engels y Lenin.

Sin embargo, esta obligación desapareció con el colapso de la U.R.S.S. y los libros volvieron a ser textos técnicos o científicos ordinarios que contenían la misma información. Abandonar tonterías como el materialismo dialéctico no dejó a la ciencia en la sombra, sino que la liberó de presiones y obligaciones.

Hoy en día no hay motivos para que la ciencia permanezca atada a la teoría de la evolución. La ciencia se basa en observación y experimentación. La evolución, por otro lado, es una hipótesis sobre un pasado que no podemos observar. Es más: la ciencia y las leyes de la lógica siempre han demostrado la falsedad de los presupuestos y afirmaciones de esta teoría. Por supuesto, la ciencia no sufrirá ninguna pérdida cuando se abandone esta hipótesis. El biólogo americano G.W. Harper dice lo siguiente acerca de este tema:

A menudo se dice que el darwinismo es básico para la biología moderna. Pero, al contrario, si todas las referencias al darwinismo desaparecieran de repente, la biología quedaría básicamente sin cambios (...)24

En realidad, es al contrario: la ciencia progresará mucho más rápidamente y de un modo más sano cuando se libere de la insistencia de una teoría llena de dogmatismo, prejuicios, sinsentidos e invenciones.

¿POR QUÉ LA EXISTENCIA DE DISTINTAS RAZAS NO DEMUESTRA LA EVOLUCIÓN?


El material gentico del primer hombre contena todas las caractersticas de las distintas razas, y por tanto, cuando partes de este material gentico acabaron dominando distintas comunidades se formaron las razas humanas.

Algunos evolucionistas intentan presentar la existencia de distintas razas como prueba a favor de la evolución. De hecho, normalmente quienes dicen esto son evolucionistas aficionados que tienen un conocimiento insuficiente de la teoría que defienden.

La tesis que proponen los que defienden esta teoría se basa en la siguiente pregunta: si, tal y como dicen las fuentes divinas, la vida empezó con un hombre y una mujer, ¿cómo aparecieron las distintas razas?” Otra manera de decirlo es: “Si consideramos que la altura, el color de la piel y otros rasgos de Adán y Eva pertenecían a solamente dos personas, ¿cómo se explica la aparición de razas con rasgos completamente distintos?”

De hecho, el problema subyacente a todas estas preguntas u objeciones es un conocimiento demasiado limitado de las leyes genéticas, o incluso la completa ignorancia de estas. Para entender la razón por la cual existen diferencias entre las razas del mundo actual, se necesita tener cierta idea sobre el tema de “variación”, que está estrechamente ligado a esta cuestión.

Variación, un término usado en genética, se refiere al suceso genético que provoca que los individuos o grupos de cierto tipo o especie posean características distintas unos de otros. Esta variación existe a causa de la información genética que poseen los individuos de una especie. Como resultado de la reproducción entre estos individuos, esta información genética se presenta con combinaciones distintas en generaciones posteriores. Se produce un intercambio de material genético entre los cromosomas de la madre y los del padre. Así, los genes se mezclan unos con otros. El resultado es una gran variedad de rasgos individuales.

Las distintas características físicas que encontramos en las razas humanas son el resultado de variaciones dentro de la raza humana. Toda la gente de la Tierra lleva, básicamente, la misma información genética, aunque algunos tienen ojos achinados, otros son pelirrojos, algunos tienen la nariz larga, otros son bajitos, dependiendo del alcance de la variación potencial de esta información genética.

Para entender el potencial de variación, consideremos una sociedad en que la gente castaña y con los ojos marrones predomina sobre los individuos de ojos azules. Como resultado de que los individuos de las dos comunidades se mezclen y se casen unos con otros a lo largo del tiempo, aparecerán en las nuevas generaciones individuos de pelo castaño y ojos azules. En otras palabras: las características físicas de ambos grupos se mezclarán en generaciones posteriores, y provocarán la aparición de rasgos físicos nuevos. Si nos imaginamos el resto de características físicas mezclándose de la misma manera, veremos que aparecerá una gran variedad.

Es importante entender este punto: cada característica física es controlada por dos genes. Uno puede dominar al otro, o ambos pueden influenciarse el uno al otro. Por ejemplo, hay dos genes que determinan el color de los ojos de una persona. Un gen viene de la madre, otro del padre. Sea cual sea el gen dominante, el color de los ojos de un individuo estará determinado por ese gen. En general, los colores oscuros dominan a los claros; así, si una persona tiene genes de ojos marrones y verdes, sus ojos serán marrones porque el gen de los ojos marrones es dominante. Sin embargo, el color verde recesivo puede transmitirse a las generaciones siguientes y reaparecer más adelante. Es decir: padres con ojos marrones pueden tener hijos de ojos verdes. Esto ocurre porque el gen de los ojos verdes es recesivo en ambos progenitores.

Esta ley se aplica a todas las otras características físicas y los genes que las rigen. Cientos e incluso miles de características físicas como las orejas, la nariz, la forma de la boca, la altura, la estructura ósea, la estructura de los órganos o la forma se controlan de la misma manera. Gracias a esto la información ilimitada de la estructura genética puede transmitirse a generaciones posteriores sin ser visible desde el exterior. Adán, el primer ser humano, y Eva pasaron la abundante información de su estructura genética a generaciones siguientes aunque sólo una parte estaba presente en su apariencia física. El aislamiento geográfico que ocurrió a lo largo de la historia humana ha comportado una situación en la que características físicas distintas se juntaron en grupos diferentes. A lo largo de un periodo de tiempo muy largo, aparecieron grupos que tenían estructuras óseas, color de piel, altura y volumen craneal
distintos. Esto condujo al cabo de un tiempo a la aparición de distintas razas.

Sin embargo, por supuesto, este largo periodo no cambió una cosa: independientemente de su altura, color de la piel y volumen craneal, todas las razas forman parte de la especie humana.

 
 
    

1. Francis Crick, Life Itself: Its Origin and Nature, New York, Simon & Schuster, 1981, p. 88
2. Ali Demirsoy, Kalitim ve Evrim (Inheritance and Evolution), Meteksan Publishing Co., Ankara, 1984, p. 39
3. Homer Jacobson, "Information, Reproduction and the Origin of Life," American Scientist, Enero 1955, p. 121.
4. Douglas J. Futuyma, Science on Trial, Pantheon Books, Nueva York, 1983, p. 197.
5. Robert L. Carroll, Patterns and Processes of Vertebrate Evolution, Cambridge University Press, 1997, p. 25. (negrita aadida)
6. Stephen C. Meyer, P. A. Nelson, and Paul Chien, The Cambrian Explosion: Biology's Big Bang, 2001, p. 2. (This piece has been updated and gone to print as part of an anthology by Michigan State University Press. For details, please visit http://www.darwinanddesign.com/excerpts.php).
7. Richard Monastersky, Mysteries of the Orient, Discover, Abril 1993, p. 40. (negrita aadida)
8. Phillip E. Johnson, Darwinisms Rules of Reasoning, in Darwinism: Science or Philosophy by Buell Hearn, Foundation for Thought and Ethics, 1994, p. 12. (negrita aadida)
9. Ian Anderson, Who made the Laetoli footprints? New Scientist, vol. 98, 12 Mayo 1983, p. 373.
10. D. Johanson & M. A. Edey, Lucy: The Beginnings of Humankind, Nueva York: Simon & Schuster, 1981, p. 250
11. R. H. Tuttle, Natural History, Marzo 1990, pp. 61-64
12. D. Johanson, Blake Edgar, From Lucy to Language, p.169
13. D. Johanson, Blake Edgar, From Lucy to Language, p.173
14. Boyce Rensberger, Washington Post, 19 Octubre 1984, p. A11.
15. Is This The Face of Our Past, Discover, Diciembre 1997, pp. 97-100
16. Villee, Solomon and Davis, Biology, Saunders College Publishing,1985, p. 1053
17. Hominoid Evolution and Climatic Change in Europe, Volumen 2, Editado por Louis de Bonis, George D. Koufos, Peter Andrews, Cambridge University Press 2001, captulo 6, (negrita aadida)
18. Daniel E. Lieberman, Another face in our family tree, Nature, Marzo 22, 2001, (negrita aadida)
19. John Whitfield, Oldest member of human family found, Nature, 11 Julio 2002
20. D.L. Parsell, Skull Fossil From Chad Forces Rethinking of Human Origins, National Geographic News, 10 julio, 2002
21. John Whitfield, Oldest member of human family found, Nature, 11 Julio 2002
22. The Guardian, 11 Julio 2002
23. Arda Denkel, Cumhuriyet Bilim Teknik Eki (Science and Technology Supplement of the Turkish daily Cumhuriyet), Febrero 27, 1999
24. G. W. Harper, Alternatives to Evolution, School Science Review, vol. 61, Septiembre 1979, p. 26

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