EL SIGLO XXI SERÁ LA ERA DE LA UNIÓN ISLÁMICA TURCA

Declaraciones de Adnan Oktar a la Televisión Azerbaiyana
Adnan Oktar: Esta es una unión de corazones. En la unión turco-islámica en la que creo, todos los países seguirán siendo naciones estado. Se trata de una unión de corazones, de amor y un motivo común. Tomar una decisión conjunta y erradicar el terror en el lugar de donde surja, por ejemplo, o tomar una decisión conjunta y de esa manera resolver una crisis económica. Un gran amor es esencial. Es esencial un entusiasmo intenso. Esas cosas no se obtienen con una cinta roja, sino con fervor y entusiasmo. En otras palabras, se necesita amor para extender una mano amiga a otro país, para tomar una decisión común cuando el terror asoma la cabeza en cualquier lugar… (Televisión azerbaiyana, junio de 2008)
 
 
Muchos filósofos contemporáneos creen que el futuro del mundo islámico tiene un efecto directo en la paz y seguridad mundiales, porque potencialmente se trata de una potencia seria. El mundo islámico es una gran potencia con su población de 1.2 miles de millones de Musulmanes (los Musulmanes constituyen un cuarto de la humanidad), la importancia estratégica de sus tierras y sus ricos recursos naturales. Del Cáucaso a Tanzania, a Marruecos y a Fiji el mundo islámico se extiende por una gran área y cubre las tierras que dieron nacimiento a las mayores civilizaciones de las historia. Las cualidades geopolíticas culturales y geoeconómicas de la región sitúan este lugar en la agenda de las relaciones internacionales y la política mundial incluso hoy. Es significativo también que las encrucijadas y las rutas de tránsito del comercio mundial se hallan en esta área. Considerando que los canales y estrechos que conectan los mares Negro y Mediterráneo, el mar Mediterráneo con el Golfo Pérsico y el Golfo Pérsico con el Océano Índico están bajo control Musulmán, la importancia del mundo islámico en térmicos de un equilibrio global se entiende mejor. Además las tierras más ricas, en términos de recursos naturales estratégicamente importantes como petróleo y gas natural se encuentran en países Musulmanes. El uso efectivo de este recurso representa una oportunidad estratégica para que el mundo islámico aumente su impacto en la política global.
 
La situación actual sugiere claramente que los Musulmanes influirán en el desarrollo del sigo veintiuno de un modo u otro. No obstante lo realmente importante es que esa influencia debe beneficiar al mundo islámico en particular y a la humanidad en general. Lo primero que viene a la mente en este punto es si el mundo islámico puede llevar a cabo semejante papel, dada su situación actual. No cabe duda de que los Musulmanes tienen la habilidad y sensibilidad necesarias para aguantar esta responsabilidad. Sin embargo, mirar a las naciones Musulmanas de hoy revela muchos problemas, entre ellos la falta de democracias establecidas, la incapacidad para mantenerse a la altura del desarrollo tecnológico, y una economía subdesarrollada. Un mundo islámico preparado para desarrollar un papel activo en la política mundial debe resolver primero estos problemas.
La desunión y fragmentación del mundo islámico es un problema incluso más urgente y vital que debe resolverse. El hecho de que los Musulmanes aun no hayan sido capaces de crear una Unión Islámica activa y poderosa contribuye de manera importante a muchos de los problemas de hoy. Cuando se forme una unión islámica fuerte, no surgirán problemas así o se resolverán mucho más rápido de lo que se anticipa.
 
 
 
Una declaración de Adnan Oktar al Canal 47
         Adnan Oktar: La Unión Islámica Turca está a punto de ocurrir, si Dios quiere (insha’Allah) Nos uniremos con Azerbaiyán, nos uniremos con Siria, Irak, Turkmenistán, y el Turkestán del este. Una gran mundo turco-islámico se formará si Dios quiere (insha’Allah). Estamos en la víspera. Habrá muchos desarrollos importante en 10 años como mucho. Nosotros los veremos si Dios quiere (insha’Allah) (Canal 47 Madin, Julio de 2008)
 
 
Una declaración de Adnan Oktar a Hatay TV
         Adnan Oktar: “Os digo con toda honradez que en un máximo de 10 años ocurrirán eventos extraordinarios si Dios quiere (insha’Allah) y permaneceré fiel a mis palabras. Tendremos muchas consecuencias agradables. Pero deberíamos reforzar nuestros vínculos fraternos. Deberíamos ser muy sinceros. Deberíamos temer mucho a Dios, amarle mucho y entender bien el Corán. Deberemos ser fieles al estado, fieles a nuestra nación y expansores más que contractores, oponernos con fiereza a que nos dividan. El curso de los acontecimientos es excelente. Nuestra nación es excelente, Turquía es excelente y nuestra gente es excelente. Y el resultado final si Dios quiere (insha’Allah), será excelente” (Hatay TV, Septiembre de 2008)
La unión Islámica turca debería tener lugar lo antes posible
La necesidad de una unión así no se basa solo en la necesidad de una solución política para terminar con la situación actual, más bien, y más importante, la unidad es un requisito de ser Musulmán. Como en todas las áreas de su vida, los Musulmanes deben cumplir los valores del Corán en su política nacional e internacional. Dado que esta moralidad requiere la reunificación del mundo islámico como prioridad, tomar la moralidad islámica como el principio que nos guíe, hará esta alianza posible, la hará larga y activa.
La moralidad islámica requiere que los Musulmanes sean conciliadores en tomo momento y que sean hermanos y hermanas en la fe, así como en solidaridad y unción. Dios manda a los creyentes que no “No discutáis” (Corán 8:46), porque ello sólo los debilitará. Otro verso exige lo siguiente:
No seáis como quienes, después de haber recibido las pruebas claras, se dividieron y discreparon! Esos tales tendrán un castigo terrible. (Corán, 3:105)
         Es imposible que los Musulmanes que tienen sentido común y conciencia no se unan con otros creyentes o se enfrenten a ellos en una disputa continuada. Esto es cierto a nivel individual y a nivel de comunidades y naciones también. Dios señala estos hechos en el Corán y prohíbe a las naciones Musulmanas ser injustas u hostiles las unas con las otras. El Corán declara que aquellos que se dediquen a semejante actividad dañina deberán ser detenidos, e indica a otras naciones Musulmanas que “hagan la paz entre ellas”:
Si dos grupos de creyentes combaten unos contra otros, ¡reconciliadles! Y, si uno de ellos oprime al otro, ¡combatid contra el opresor hasta reducirle a la obediencia de Alá! Y, cuando sea reducido, ¡reconciliadles de acuerdo con la justicia y sed equitativos! Alá ama a los que observan la equidad. (Corán, 49:9)
Desde luego puede haber diferencias de actitud y prácticas culturales, tradicionales y locales entre diferentes naciones Musulmanas, debidas a las diferentes vistas, interpretaciones y escuelas de pensamiento. Cosas así son naturales. Sin embargo, estas diferencias no deberían llevar a las naciones Musulmanas a ser antagonistas, terminar con su diálogo mutuo o considerar a la otra extranjera y hostil, en vez de estar de acuerdo en sus valores comunes. Hacer eso solo lleva a situaciones intolerables.
 
Los Musulmanes ejemplares se aproximan a la gente con amor, compasión y piedad, pues ven a toda la gente como manifiestos de algunos de los nombres y atributos de nuestro Señor. Consideran a toda la gente que comparte la misma creencia, y que cree en el Corán, que obedece los dictados de Dios y que cumplen la Sunnah de nuestro Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz), como sus hermanos y hermanas, y nunca olvidan que unos son los guardianes de los otros. Deben apartarse del faccionalismo basado en diferencias de opinión tradición o cultura, al contrario que hacer un problema de ello en cada ocasión, deben apoyar la unidad bajo los valores del Corán. Los Musulmanes deben apoyarse los unos a los otros en esta unión y deben ser tolerantes y comprensivos cuando traten temas enconados. Como señalábamos antes, los Musulmanes sinceros, conscientes de la importancia de este asunto, así como los pensadores e intelectuales líderes del mundo islámico, están especialmente obligados a trabajar de manera resuelta por la solidaridad y unidad Musulmana. Una solidaridad basada en el amor, el respeto, la compasión, y la tolerancia debe establecerse en el mundo Musulmán.
 
 
Una declaración de Adnan Oktar a Timetürk.
         Adnan Oktar: “la división, estar separados, es muy peligrosa. Los Musulmanes deben amarse los unos a los otros. ¿Cómo pueden no amarse? Miro a los chiítas por ejemplo, y son gente extremadamente devota y religiosa. ¿Así que cómo puede uno oponerse a ellos? Miro a los Alauitas y son extremadamente religiosos, de buenos modales y llenos de amor humano. Me pierdo al intentar entender como uno puede estar en contra suya. Si preguntas por los Wahabistas, también son muy escrupulosos en religión. TODOS CREEMOS EN UN DIOS, UN LIBRO Y UNA QIBLA. TODO LO QUE TENEMOS ES LO MISMO. CREEMOS EN LOS MISMOS PROFETAS Y AMAMOS A LOS MISMOS ÁNGELES. EN OTRAS PALABRAS ES UNA DISTINCIÓN TOTALMENTE ARTIFICIAL. LA GENTE PUEDE SER DE DIFERENTES SECTAS Y FAMILIAS PERO AÚN ASÍ NOS AMAMOS MUTUAMENTE. SOMOS AMIGOS Y HERMANOS, Y HAY QUE RESOLVER ESE PROBLEMA. Said Nursi a menudo llamaba la atención a las disputas, deseo y debilidades por necesidades materiales. Aun así los Musulmanes no se mueren de hambre y no pasa nada. Uno debe poner su confianza en Dios y luchar por Su aprobación en Su camino. PERO LO MáS IMPORTANTE ES EL AMOR, LOS MUSULMANES AMÁNDOSE MUTUAMENTE, e incluso sintiendo afecto por todas las creaciones de Dios. Uno debe sentir afecto incluso por un ateo y tratar de salvarlo y protegerlo.” (Julio de 2008)
 
Promover un sentido de unidad
La unidad requiere consciencia, devoción, fidelidad y lealtad. Dios prescribe unidad para los Musulmanes y revela que Satán intentará crear conflictos para evitar esta unidad. Los Musulmanes están obligados a evitar las palabras hirientes, la ira, la falta de respeto y cualquier comportamiento que pudiera dañar este sentido de unidad en el trato a compañeros Musulmanes. Cada Musulmán debe dedicarse a los demás, ser paciente, trabajar por el bien de otros y ser leal y sincero. Todos los Musulmanes deben adoptar estas cualidades superiores.
         Un buen ejemplo de esto es la relación entre los Musulmanes que emigraron a Medina con nuestro Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz) y aquellos Musulmanes que ya vivían allí. Los Musulmanes que debían fidelidad a nuestro Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz) en Medina, dieron la bienvenida a los inmigrantes de Makkan en la causa de Dios de la mejor manera posible y cuidaron de ellos. Estas dos comunidades que no tenían nexos tribales mutuos, consideraban la lealtad al Islam el único patrón importante. Los Musulmanes de Medina probaron su lealtad abriendo sus casas, compartiendo su comida y considerando las necesidades de los emigrantes antes que las suyas propias. Nuestro Señor revela su buena conducta en el Corán:
Los ya establecidos en la Casa y en la fe desde antes de su llegada, aman a los que han emigrado a ellos, no codician lo que se les ha dado y les prefieren a sí mismos, aun si están en la penuria. Los que se guarden de su propia codicia, ésos son quienes prosperarán. (Corán, 59:9)
El carácter ejemplar y superior demostrador en este verso revela como debería ser la relación entre dos comunidades Musulmanas. Nuestro Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz) describe la solidaridad en el siguiente hadiz:
Los Musulmanes son como un cuerpo, si un ojo está herido, todo el cuerpo duele, si duele la cabeza, todo el cuerpo duele.1
El amor entre Musulmanes y la ausencia de maldad son grandes regalos de Dios. El Corán dice lo siguiente acerca de este regalo, que será entregado por completo en el Paraíso.
Extirparemos el rencor que quede en sus pechos. Serán como hermanos, en lechos, unos enfrente de otros. (Corán, 15:47)
Por lo tanto los Musulmanes deben actuar sabiendo que la solidaridad, la fraternidad, el sentido de pertenecer son regalos que deben protegerse por medio de la paciencia y una voluntad fuerte. El siguiente verso también revela la importancia de esta unidad.
Te preguntan por el botín. Di: «El botín pertenece a Alá y al Enviado». ¡Temed, pues, a Alá! ¡Manteneos en paz! ¡Obedeced a Alá y a Su Enviado si sois creyentes! (Corán, 8:1)
 
Nuestro Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz) deja clara la importancia de la unidad en el siguiente hadiz
No os envidéis mutuamente, no os odiéis, no os separéis, y nos os saboteéis. Más bien, O siervos de Dios, sed hermanos…2
Los Musulmanes están obligados a perdonar, pero si la otra parte son Musulmanes también, la primera parte debe ser aún más paciente. Deben recordar que la segunda parte se compone también de compañeros Musulmanes, y que ambas partes temen a Dios, obedecen al Profeta (que Dios le bendiga y le dé paz) y cumplen con las definiciones del Corán del bien y del mal. Todos los Musulmanes saben que no deben tener más que buena voluntad hacia sus compañeros Musulmanes; que deben ser considerados; y que deben responder con paciencia, compasión y amor cuando surjan desacuerdos. Claramente, esta mentalidad crea un fuerte sentimiento de grupo y unidad, por lo que Dios declara
Alá ama a los que luchan en fila por Su causa, como si fueran un sólido edificio. (Corán, 61:4)
 
Esta lucha ideológica contra filosofías e ideología irreligiosas es un deber de todos los Musulmanes. No cabe duda de que es un error histórico desarrollar una comunidad cerrada que lucha con problemas internos, en vez de sostener la responsabilidad de esta lucha ideológica para llevar la luz a un mundo de otra manera oscuro. En este momento, la humanidad, sobre todo los Musulmanes oprimidos busca una salida para esta situación y está a la espera de la llegada de un guía que traiga paz, felicidad y justicia al mundo y recuerde a la gente el verdadero motivo de su existencia. Esta guía es responsabilidad de la comunidad islámica y todos los Musulmanes están obligados a actuar con atención.
El hecho de que la violencia, el terror, la crueldad, el fraude, la deshonra, la inmoralidad, el conflicto y la pobreza sean comunes prueba que el mundo está lleno de “corrupción”. A la vista de esta realidad, muchos temas que se han convertido en problema para los Musulmanes pierden su importancia. Toda esta crueldad y degeneración se alimenta de los falsos sistemas establecidos por aquellos que niegan la existencia y unidad de Dios y no creen en el Más Allá. Así pues, la gente de conciencia debe unirse en el rigor moral.
         Esta unidad será una de las fases más importantes de la derrota de las ideologías irreligiosas. Nuestro Señor señala la alianza de los no creyentes y revela la necesidad de una amistad y solidaridad Musulmanas para librar al mundo de crueldad. El Corán dice:
 
Los infieles son amigos unos de otros. Si no obráis así, habrá en la tierra desorden y gran corrupción. (Corán, 8:73)
 
 
Una declaración de Adnan Oktar a Konya TV
Adnan Oktar: “La liberación de Palestina está en nuestras manos. Y la salvación de Israel. Israel podrá relajarse con nosotros. Armenia, Turkestán, Tayikistán, Irán y Paquistán obtendrán la salvación con nosotros al timón. Maruecos, Túnez y Argelia saltarán de alegría si Turquía se convierte en líder. Por ese motivo no podemos retrasarnos más. Turquía debe querer activamente el trabajo. Nadie se opondrá. Nadie se pondrá en pie y dirá que se niegan a aceptar si Turquía pide el papel. Es algo que todo el mundo quiere.” (Kenya TV, Febrero de 2008)
Conclusión
Dado que los Musulmanes tienen una responsabilidad tan grande, deben reunirse. Si las situaciones se lo impiden, deberán considerar estas preguntas:
“¿Es este tema más importante que la unidad del Islam?”
“¿Está más allá de toda solución?”
“¿Es aceptable una disputa con otra comunidad Musulmana en vez de trabajar contra las ideologías irreligiosas?”
Todo el que responda a estas preguntas en conciencia sabrá que la prioridad es alejarse de disputas sin fin y establecer una unión basada en los valores del Corán.
Los Musulmanes no deben olvida que Satán siempre trabaja para causar enemistad entre Musulmanes para evitar su unidad y solidaridad. Nuestro Señor avisa a los creyentes de este peligro:
Di a Mis siervos que hablen de la mejor manera que puedan. El Demonio siembra la discordia entre ellos. El Demonio es para el hombre un enemigo declarado. (Corán, 17:53)
Este verso advierte a los Musulmanes de que eviten dirigir palabras dañinas, burlescas, duras o acusatorias contra otros Musulmanes y señala la necesidad de una conducta decente en busca de la unidad.
El Corán también señala que tales disputas y otros comportamientos lesivos impiden el propio sentido de integración y debilitan el poder de los Musulmanes. Nuestro Señor dice:
¡Y obedeced a Alá y a Su Enviado! ¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor. ¡Tened paciencia, que Alá está con los pacientes! (Corán, 8:46)
 
Como se señaló antes, esto es verdad tanto para individuos como para naciones Musulmanas. Si el mundo islámico quiere erigir una civilización próspera, poderosa y estable que guíe e ilumine el mundo en todos los aspectos, debe actuar unido. La falta de tal unión es responsable de la discordia y separación del mundo islámico, de la ausencia de una voz común, de la indefensión de Musulmanes inocentes. Incontables mujeres, niños y mayores, necesitan desesperadamente rescate de la opresión en Palestina, Cachemira, el Turkestán este (hogar del pueblo Uighr, Musulmanes bajo gobierno chino), el sur de Filipinas (hogar del pueblo Musulmán Moro) y muchas otras regiones. La responsabilidad de esta gente corresponde al mundo islámico antes que a nadie. Los Musulmanes no deben olvidar las palabras del Profeta (que Dios lo bendiga y le dé la paz):
Un Musulmán es hermano de un Musulmán. No le hace daño ni le abandona. 3
El mundo islámico debe poner sus disputas a un lado y recordar que todos los Musulmanes son “hermanos” y “hermanas” de manera que puedan dar modelos de comportamiento que reflejen el verdadero carácter del Islam y sus ideales. Esta unidad de los creyentes es un regalo y una gracia de Dios. Los Musulmanes sinceros deben agradecer a nuestro Señor estos beneficios y obedecer Su mandamiento de “no separarse”
 
Aferraos al pacto de Alá, todos juntos, sin dividiros. Recordad la gracia que Alá os dispensó cuando erais enemigos: reconcilió vuestros corazones y, por Su gracia, os transformasteis en hermanos; estabais al borde de un abismo de fuego y os libró de él. Así os explica Alá Sus signos. Quizás, así, seáis bien dirigidos. (Corán, 3:103)
 

 

1. Sahih Muslim.
2. Sahih Muslim.
3. Sahih Bukhari and Sahih Muslim.
2008-10-30 20:50:22

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